Los Catedráticos españoles empiezan a escribir artículos inquietantes

O al menos se lo empiezan a publicar.  A notar el del Prof. Mariano Marzo, que avisó del Pico Petrolero.  Felipe González ya lo había avisado hace años, pero en forma menos documentada y si este tema, QUE ES UN TEMA DE GEOLOGÍA lo expone un geólogo, es forzoso creerlo.

Hoy, un catedrático de economías, el Prof. Santiago Niño Becerra publica un artículo realmente preocupante –bueno, lo que yo vengo diciendo desde hace tres o cuatro años, aunque como todos los economistas o casi todos, el profesor Niño Becerra es curiosamente silencioso acerca del efecto que el petróleo caro tiene sobre la economía.

2010, el año del ‘crash’

Lo ocurrido desde 2008, en España y a escala mundial, es sólo la antesala de la crisis sistémica que estallará a partir del próximo verano. El crédito se restringirá, el consumo disminuirá y el paro subirá  El País/Madrid 16-2-2010

como explico en mi libro El crash del 2010, lo sucedido es sólo la antesala de lo que está por llegar, lo sucedido ha sido la precrisis de la crisis sistémica que, entiendo, estallará a mediados del año en curso.

Y en 2010 es cuando verdaderamente se producirá el inicio de los problemas. De entrada, será a lo largo de los próximos meses cuando el Banco Central Europeo (BCE) pondrá fin al acceso fácil (y barato) a su dinero para las entidades financieras, lo que significará, entre otras cosas, el final de una forma fácil (y barata) de negocio: pedírselo prestado al BCE al 1% e invertirlo en Deuda Pública al 3%.

Tampoco podrá extenderse más allá del 2010 la ficción en la que han vivido (porque así lo consideraron conveniente) los reguladores financieros: la aceptación como buenos de gran número de activos que un análisis exigente hubiese demostrado inaceptables (¿estamos hablando de 600.000 millones de euros?, ¿más?); una ficción que ha permitido posponer el crash unos meses, pero cuya afloración tendrá consecuencias. Si a esto añadimos la propia deuda de las entidades financieras (410.000 millones de euros es la que las españolas deberán atender entre 2010 y 2012), el panorama de estas entidades es, como poco, muy preocupante.

A lo largo de 2010, esas menores o más difíciles posibilidades de financiación para las empresas se traducirán en un desempleo al alza. A ello contribuirán las restricciones en el consumo de todo tipo de bienes y servicios debidas al aumento del paro y al colapso de la capacidad de endeudamiento de las familias, y ello, tanto a nivel nacional como internacional, demostrará la imposibilidad de que las exportaciones se conviertan en la solución de todos los problemas, como así pretenden todos los Gobiernos de todos los países. En consecuencia, el peligro de la tan temida inflación puede darse por conculcado debido a que el consumo se derrumbará, lo que aleja la posibilidad de alzas significativas en los tipos de interés.

Su final se producirá por el hecho de que la propia capacidad de endeudamiento de los Estados (al menos en su forma actual) ha llegado a su fin (el caso de Grecia ha sido la primera manifestación). Pero el final de esos estímulos tendrá consecuencias: dejarán de ser factibles tareas realizadas al calor del Gasto Público y dejarán de ser sostenibles realidades creadas al abrigo de avales y garantías estatales.

¿España? Le irá todo peor que a la mayoría debido a su particular modo de hacer las cosas: actividades intensivas en factor trabajo, generadoras de bajo valor añadido y proporcionalmente más dependientes que otras del exterior y del crédito. Para 2010 estimo que el PIB español experimentará una tasa de variación de entre el -4,4% y el -4,2%. Y nuestra tasa de desempleo se situará entre el 22,0% y el 23,0% de la población activa, y ello sin considerar ni el desempleo encubierto ni el subempleo. Una joya de año, vamos (y será el principio).

Santiago Niño Becerra es catedrático de Estructura Económica en la Facultad de Economía IQS de la Universidad Ramon Llull.

☼ El factor empeorante a peor aún más todavía que el economista NO ha considerado, es que el encarecimiento del precio de la energía hace la recuperación, cualquier recuperación IMPOSIBLE.

Y la dependencia de España (y de otros países como Uruguay y Chile) sobre el petróleo para el transporte es otro mal factor agregado.

De todas formas hace un par de años era general entre los economistas sostener RIDÍCULAMENTE que no pasaba nada, que esto era el normal ciclo económico, y los nuevos pobres una simple necesidad del sistema.

¡Ya no somos únicamente los marginales, ya lo denuncian los catedráticos!

Por Armando

3 comentarios en «Ya no somos los marginales»
  1. S.B.N. ES OTRO MARGINADO EN LOS MAS MEDIA, HOY ES ALGO MAS CONOCIDO PERO CASI NO SALE EN LA TELE.DESDE 2006 AVISABA COMO CASANDRA EN TROYA PERO, NI CASO,

  2. S.B.N, ya lo anunciaba desde 2006, somos un pueblo de gitanos viviendo de prestados, no se le dio ninguna publicidad, asi que siguen siendo marginados, os recomiendo sus comentarios en lacartadelabolsa.com

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