Vuelve a correr el dinero de los Servicios Secretos Extranjeros entre los agitadores uruguayos

Entre la espantosa fauna política del Uruguay, hay que echarles pienso aparte a los Trotskystas, que engañando a un pueblo muy desinformado se apelan «4ta Internacional». Aunque no existe la 4ta Internacional, pero ellos siempre están así como a punto de refundarla y eso desde que la piqueta de Ramón Mercader se clavó en el cráneo de Trotsky: una alimaña menos. Ayudado Mercader por la espía soviética África de las Heras, coronel de la KGB y luego agente secreto en Uruguay, años sesenta que introdujo y adiestró a los agentes soviéticos que destruyeron Argentina y Uruguay: esos «rusitos», es decir los Firmenich, Sendic y tantos otros con apellidos eslavos y centroeuropeos, unos eran judíos (y especialmente judías eslavas) y otros no -tú sabes quién eres y qué era tu padre.
Toda esta fauna vive en simbiosis y financiada por oscuras valijas y la cuestión es que les llegue la valija, da igual CIA, Rusia, China o Petróleos de Venezuela.

Me resultan personalmente irritantes, porque cuando yo era estudiante pobre y trabajaba en Peletería Holandesa, en Montevideo, el hijo del dueño, judío por supuesto, compraba el semanario de la 4ta Internacional. No conocía yo a ningún trabajador ni estudiante que comprara ese pasquín pero lo compraba el capullo del hijo del dueño millonesky, a un hijoputa de la Plaza Independencia.
A lo mejor, como Trotsky era judío, el Hollander lo escribía el pasquín en un sótano con otros judíos escapados de los ghettos de Europa Central.
Han pasado 40 años pero estos marginales de la política siguen en la misma. Para qué van a cambiar si así medran bien.
Por supuesto, no medrarían si la población uruguaya no fueran unos enfermos de la política y de la historia, unos pobres nyekulturny sin acceso a libros, diarios ni revistas y cada vez más empobrecidos por su comunismo.
La línea de los trotskystas es oponerse a cualquier cosa que sea progreso, producción, trabajo, empleo, paz: Si lo suyo es medrar de los conflictos, la huelga y la pobreza, CUANTO PEOR MEJOR.

Esta gente al trabajo lo llama robo, al empleo lo llama robo, coinciden con los Poetas del Odio que es más ladrón el que funda un banco que el que lo roba -pero no tienen cojones para ir ellos al cajero con la pistola en la mano. Igual que los poetas del odio, animémonos y vayan, incitan, y pasan a cobrar el sobre.
Esta gente al comercio lo llama robo, a comprar lo llama robo, a vender lo llama robo, al trabajar lo llama robo, las relaciones internacionales, robo lo llaman. ¿Pagar la deuda externa? Qué dices, ya me lo comí, que pague su puta madre.
La sicología de esta gente es muy simple, es la sicología del ladrón y el vendepatria, ladrones hijos de ladrones escapados de los ghettos de Europa y las montañas de Yugoeslavia. Lo que pasa que las cárceles en Uruguay no son hoteles como en España, y rinde más el soborno del servicio extranjero que robar, incluso en un país como Uruguay donde robar rinde más que trabajar.
Por eso hay tanto crimen. Si el castigo y represión contra el crimen y el delito fuera severo y rápido, el delito sería mal negocio y esta fauna se moriría de hambre.

En el último número de «Tribuna de los Trabajadores. Por un gran partido obrero» (pretenden venderlo a 12 pesos, pero no les hace falta el dinero, ya están bien pagás) entre injurias contra Europa (¡cómo nos envidian! Mordeos las manos de rabia, los expulsados del ghetto), contra empresas, contra el Frente Amplio, contra los Tupamaros y contra el gobierno uruguayo, destacan los ataques a las Fuerzas Armadas uruguayas.
Es decir, provocación pura, a ver si viene el golpe militar como hacían en el año 1973. Para hacer caer la democracia, para eso cobran. Para ver si matan a los del gobierno, y ellos dirán que no hicieron nada.
Es notable que contra la industrialización del Uruguay, los tímidos esfuerzos que hace el gobierno del Frente Amplio, se pongan de parte de los terroristas argentinos: del lado uruguayo, pobres trabajadores, del lado argentino, gandules sobornados: Igual que Eduardo Galeano los trotskos apoyan a los gandules sobornados, algo les caerá a su plato.

Asombra que contra los torpes programas sociales de salud del Frente Amplio aduzcan los trotskos que no hay que pagar impuestos, eso nunca, dicen. Estos no se han enterado que en esta vida no hay un plato de comida gratis, alguien siempre tiene que pagar.
En España, donde los trotskystas crian malvas desde que los comunistas los pasaron por la piedra en la Guerra Civil, [*] y alguno que se salvara Franco le dio pa café, los trabajadores aportamos rigurosamente el 16 % de nuestro salario (hay además aportes patronales obligatorios) a la Seguridad Social. Eso es sagrado, porque de ahí se paga el cuidado médico universal y «gratuito», las jubilaciones y pensiones, el seguro de paro obrero y otros beneficios sociales.
Es más ¿ Quienes están en contra de este impuesto ? Los ricos, por supuesto.
Como estos trotskos uruguayos, que estoy seguro, bah, me consta, que son empleados públicos y bien pagos.
Estas aportaciones son obligatorias y al ser un porcentaje del sueldo, quien más gana más paga.
Al «rico» por supuesto no le conviene. Al rico le conviene más no aportar al Estado y contratarse un Seguro de Salud privado y un fondo de pensiones privado del Banco de Santander.
Por cojones: si hicieran así, inmediatamente el sistema quebraba porque no se puede mantener solamente con las aportaciones de los trabajadores peor pagados.
En España, a pagar todos. En España, o todos moros o todos cristianos.
Es más, Aznar en su primera presidencia había dicho como que lo iba a cambiar (un guiño al Banco de Santander) hacia la Salud Privada: por supuesto no lo hizo, quería seguir siendo Presidente, no ser ahorcado de una farola.
Por supuesto que este sistema funciona en España y en Europa porque hay una moral ciudadana. En un país lleno de ladrones hijos de ladrones (ladrón el padre, ladrón el hijo, dice el sabio refrán español) y gente corrompida como el Uruguay o la Argentina no puede funcionar, como arruinó a su Caja de Jubilaciones la corrupción del pueblo y el desfalco de los poderosos.
Por eso teneis las afap, es decir que teneis lo que teneis que tener.

Es notable que este pasquín trotsko ataque a los Tupamaros. No son los tupas la niña de mis ojos, como es bien sabido, pero que les adjudiquen extranjerización de la tierra y otras patrañas; bueno, ni yo soy capaz de decir esa mentira.
Esto de la tierra que compran los malos extranjeros, merece un análisis risueño, porque a los uruguayos hay que agarrárselos para la broma, aunque ellos se creen que sus opiniones son en serio: ¡Criaturas!
La primera cuestión es que si un estanciero nacional es o no mejor o peor persona que un extranjero. ¿No era que las 500 familias explotan al paisano? Las leyes del trabajo rural protejen mucho, yo creo que peor están los hurgadores en Montevideo, el hombre del carrito, el Vengador Futuro que lo llaman estos.
Si la tierra no es de estos trotskos, (algún terrenito tienen en el balneario, tienen chalet de fin de semana) qué les importa a ellos que su dueño la venda. Por definición en la venta el dinero cambia de manos y el propietario agarra plata, él sabrá, hará con ella lo que le convenga.
Hasta esta nimiedad hay que explicarla porque el sudamericano ha descendido tanto en el entendimiento borriquero que le metió un profesor de Historia colega de Benedetti, que ellos piensan que si un extranjero compra, no ha pagado con dinero. Es un milagro, es una cosa de magia, eso de comprar. Como él/ella ya no tiene plata para comprar nada, comprar, pagar qué es eso.
Que ese dinero entró en el país, y si no, no hubiera entrado, y al pasar al banco se multiplica y paga sueldo y trabajo de todos, eso no lo entienden ni se les ocurre, ni se los cuenta Sanguinetti, ni se le ocurre a Astori que tiene un pueblo hecho unos lelos y que tiene que explicar.
Sí, porque están hechos unos lelos votaron al Frente Amplio pero como no los eduquen mejor en las cosas de la vida moderna, votarán a otros y os quedareis soplando la cuchara.
Y sin sopa.
Si un extranjero compra una tierra, no la tiene en plan abandonado, porque entonces para qué la compró. ¿O las cosas se valorizan solas? Tendrá que hacer inversiones y dar trabajo y empleo. De lo contrario perderá dinero, le hubiera convenido más ponerlo en otra cosa. Al hacerlo rendir, da empleo y le da dinero a otros.
Qué carajo se les da a estos trotskos enemigos del pueblo uruguayo, de inversiones, empresas, paz, trabajo y empleo si ellos viven, y viven bien, de sembrar inquina.
Toda transacción de bienes inmuebles entre particulares paga unos impuestos al Estado y gastos administrativos, de abogados y documentales. Ese dinero te pagó tu sueldo, empleado público, o tus estudios, estudiante o pensión del jubilado.
Así que ese mal, que decía el trotsko fiera que sale agitando la bandera de Artigas, era un bien positivo y el tupamaro injuriado por el trotsko: bien, la gente que no sea del todo lela ni de alma completamente podrida, algunos tupamaros se han enseñado tras sufrir mucho. Y si hace 40 años se equivocaban, de sabios es el errar y de tontos perseverar que nadie nace aprendido.
Estos trotskos perseveran porque les llega dinero, que en cuanto rascas un poquito en la motivación de los infames demagogos, te sale un sobre, una valija con dinero.
Aunque no puedo dejar de reirme que las idioteces que escribían los ignorantes tupamaros en el año 70 ahora las repitan y las reciclen los trotskos.

En el pasquín trotskysta un tal Marcel Ashkar, que por el nombre y apellido deducimos que tiene con un criollo español una diferencia que no vacilo en calificar de zoológica, dice que para el año 2050 todo el territorio uruguayo será extranjero.
Muy largo me lo fiaste, yo para entonces pienso estar completamente calvo.
Los estancieros uruguayos, que saben de lo suyo y es su país, se quejan que no les rinde y el extranjero parece que tuviera tres cojones y a él le rindiera. ¿Cómo es eso?
Marcel Ashkar que hable con algún israelita pariente suyo y compren tierra y monten un kibbutz, y lo ponga a él a trabajar -eso lo dije en broma, Ashkar de enlace sindical mejor. El judío de enlace sindical y a mandar, y los criollos hijos de españoles e italianos, a agachar el lomo.
Que lo estamos viendo en Gualeguaychú, el «polaco» Jorge Fritzler de capo y a medrar, los ovejunos argentinos de apellidos españoles e italianos, a hacer lo que manda su «polaco» y jugarse el pellejo, quizás la vida. Cómo se debe reir por lo bajinis el «polaco» Fritzler de tanto borrego obediente, hijo de español desmejorado. Cómo ha mejorado su familia desde que su abuelo vino huyendo de la cámara de gas, ahora él manda a los ingénuos hispánicos.
Aún puede ser que el «polaco» Fritzler mande a algún borrego criollo a morir, y le obedezca.
El que vale, vale, macho. Y si estos «polacos» o lo que sean, valen, ellos a medrar y los criollos a guardar autos sentados en el cordón de la vereda, y tírate un pedo.

¡El Soviet de Petrogrado. 1917!
Este pasquín que leo no tiene desperdicio, es genial. Estas cosas no existen en Europa. Tiene un artículo sobre la Segunda Revolución Rusa, 1917: ¡ Es la máquina del tiempo!
Historia antigua, escrita para comerle el coco a los uruguayos un pueblo enfermo de Historia.
Recordemos la frase de Henry Ford, «History is bunk»: la Historia son macanas.

Rusia, 1917: El Imperio Alemán envió a Lenin desde Suiza a Rusia, bien aforrado de oro en el famoso Tren Sellado, para destruir a Rusia, y Alemania vencer en el frente del Este, en la Primera Guerra Mundial. El Frente del Este les costaba miles de muertos a los alemanes y tenían el ejército ocupado en ambos frentes, en Rusia y en Francia. Al destruir al gobierno republicano de Rusia y poner los alemanes a Lenin (su lema, «Paz a cualquier precio») mediante el arma de la revolución social, los alemanes vencieron en el Este, le sacaron a Rusia una indemnización en oro tremenda, un tren cargado de oro (que luego tuvieron que devolver al ser derrotada la Alemania Imperial por Gran Bretaña, Francia y EE.UU.) y ocuparon los alemanes un inmenso «Reich» (imperio) en el Este. Lenin y Trotsky eran el instrumento de Düsseldorf y el Kaiser, apoyado por miles de espías alemanes en Rusia que fueron los que asaltaron el Parlamento Ruso y el Palacio de Invierno. (Luego hicieron una película)
Eso pasó hace 90 años, los uruguayos de la próspera América gracias a dios y al Océano libres de aquella tremenda tragedia. Pero los trotskos, como sus abuelicos rajaron con lo puesto y mierda en el culo de los tremendos crímenes europeos pero no pudieron huir de sí mismos, rememoran esos espantos a ver si los reviven en su nueva tierra que también quieren traicionar y destruir. Llevan la traición en su sangre, en sus genes diríamos hoy.

Es una triste ironía que cuando te fijas en los apellidos de los Tupamaros que se batieron el cobre, pistola en mano, los Zabalza, Mújica, Huidobro, Vázquez, el verdugo tupamaro Antonio Mas Mas, un largo etc: son todos apellidos españoles estos pistoleros. Judíos había, sí, pero ninguno mataba gente, es personal tímido y astuto, medran desde la retaguardia no como esos brutos hispánicos de la sangre nuestra.
Ahora resulta que los centroeuropeos de apellidos en -ich, -ov, -off, -ic, -nik, -lansky, -zler (terminaciones que quieren decir, «hijo de..») son los que mandan y medran. Si te fijas en los capos comunistas, salta a la vista, es el partido de ellos. Parece que a Uruguay lo hubieran fundado los serbocroatas y los del ghetto.

Vosotros hijos de españoles e italianos, obedecer a los inteligentes hijos de los centroeuropeos, lo que os quieran mandar, son vuestros mejores. Vosotros criollos de antiguo, a guardar coches en la calle con el culo frío en el cordón de la vereda, es lo vuestro. Vosotros a clasificar basura como el artículo que sale en el pasquín de los trotskistas (qué asco me dio leer ese artículo), es lo vuestro, os lo defienden y recomiendan: para vosotros no para ellos. Para vosotros el plan de emergencia, o leche, pan gratis a la puerta de los cuarteles, a la puerta de las iglesias.
Para ellos el maletín de pedevesa.

Polaco, vuélvete a Polonia. Esta gente extranjera abandonada en Uruguay es que no se entera. Polonia actualmente pertenece a la UE. Polonia es un país cada vez más próspero. Los polacos/as son muy buenas personas, muy cultos y buenos trabajadores, los conozco bien, trabajan conmigo. Desde que se libraron del comunismo cada año les va mejor. Los polacos/as jóvenes que se han ido a trabajar a Inglaterra (viene a ser unas vacaciones pagadas con trabajo, y de paso mejorar su inglés, aunque todos lo hablan muy bien al llegar y aprenden a una velocidad maravillosa) se vuelven a Polonia porque el empleo y los sueldos mejoran continuamente.
Recupera tu nacionalidad o de tus padres, polaco, húngaro o lo que seas, mierdoso centroeuropeo abandonado a la orilla de un río de barro. Con el comunismo en Uruguay vas a ir de puto culo toda tu vida, garantizado. Mira como han acabado los descendientes de los españoles, de guardacoches durmiendo en las aceras, de Hombre del Carrito, esos son los trabajos que creó Tabaré, y Arana y Ehrlich.
Esos son los defendidos/utilizados por el pasquín trotsko, para medrar.
España a los que recuperan la nacionalidad les paga un subsidio como para sobrevivir año y medio mientras encuentran trabajo; los polacos ya libres de la Cortina de Hierro tienen lo mismo, lo paga el Fondo Social de la UE.
En Europa nadie dice que volvamos a las ideas de Napoleón o de Fernando VII: esos pobres infelices latinoamericanos machacando con Artigas, con Bolívar, con Rosas, cuestiones de hace dos siglos, están como una regadera, son enfermos de la historia. Eso qué te importa a ti, polaco, no es de tu tradición.
Incluso te darán clases de polaco, si no lo recuerdas.
En todo caso, con pasaporte de un país europeo puedes razonablemente trabajar en toda Europa -Irlanda y Reino Unido son los más fáciles de encontrar un laburo de supervivencia.

ENLACE
http://www.pt.org.uy/tribuna

Esto es buen bacalao, leed ahí como a los uruguayos -un pueblo de oficinistas y pastores, incapaz de fabricar una bala de cañón, ni un fusil, felizmente alejados de las bombas de 20.000 kilos que caen sobre Irak, separados por desiertos y océanos- a los uruguayos libres y pacíficos estos trotskos polakos hacen lo que pueden por pringarlos ahí, en los peores conflictos. Los enzurizan contra los EE.UU., a los uruguayos, un pueblo incapaz de fabricar una pistola ni un cartucho de fusil, que se pongan de parte de Irán, los incitan.
Para eso cobran, los trotskystas.
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[*] Cuando los comunistas en Cataluña asesinaron a Nin, el líder del POUM, los trotskos increpaban en el parlamento español, «Gobierno Negrín, ¿Dónde está Nin?».
Y los stalinistas vociferaban: «¡En Salamanca o en Berlín!».
(Chupad, Poetas del Odio. Mirad que lindas poesías hacemos en España. También sabemos fabricar pistolas y fusiles ametralladora con nuestro acero.)
Es decir, o con Franco en el gobierno de Salamanca o en Berlín con Hitler, respondían: Y le habían hecho la boleta. Menuda fauna, con razón cayó la República Española, con esa fauna.

Algún oriental se quedará asombrado, ¿y estas cosas tan antiguas?
Yo a los trotskystas uruguayos no me los he inventado. Vosotros, que sois una especie de reserva de especies políticas en extinción: la culpa es vuestra.
Los trotskystas ya no existen, es un montaje de los servicios de inteligencia. Esto que cuento, forma parte de su mitología.

* Cuando Stalin mandó asesinar a Trotsky refugiado en Méjico, un pintamonas mejicano entró en la casa por la puerta, en pedo y pegando tiros y salió por la puerta del fondo, siempre pegando tiros y cantando corridos mejicanos. No hirió a nadie. Trotsky estaba en el piso de arriba, sin problemas.
A los españoles Ramón Mercader y Africa de las Heras no les hizo falta pistola. África cubrió el terreno, Mercader entró con una piqueta en la mano. Qué bruto el español, ché.
Cómo os hicieron la boleta esos dos asesinos.

Por Armando

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