Sabemos que Uruguay es un país de almas muertas, que se revuelcan en su indolencia o embrutecimiento: el País del No se Puede.
Una prueba los candidatos que se barajan para Presidente.
El Frente Amplio, cuando a los fines de los 60 tenía ambición de mandar, y de lograr el poder aunque fuera a balazos -por las buenas no se lo daban los uruguayos- era un partido de gente joven.

Un par de generaciones después, y tras muchas tragedias nacionales, por desgracia aquellos jovenzanos ahora son unos viejos ignorantes y que no valen para nada.
En vez de irse a pastar al corral o de ir a dirigir una empresa, se quedan ahí, empreñando.
Y como tienen la astucia que da la vejez y el trato con sus iguales y la costumbre del mando, a darse el gusto de no hacer nada y el supremo placer de no dejar que nadie haga nada.

Astori, candidato no de los menos preparados del Frente Amplio, tiene 68 años y pico de ave.
Mujica es más viejo, ignorante a tope, persona sin ninguna preparación. Fue MAL estudiante de Agronomía, pero se dedicó al pistolerismo y la vida carcelaria. Un inútil total sólo explicable en un país de almas muertas.
(Aunque yo creo que Mujica, si contara que él en realidad tiene 89 años, que su papá lo llevó a bautizar y él ya iba en bicicleta, los coitadinhos uruguayos lo votan masivamente, con esa viejofilia que tienen esos Juntacadáveres.)

En los Blancos lo mismo, con un Larrañaga y un Lacalle de cottolengo.
Lacalle ya tuvo su cuarto de hora, no hizo, no supo o no le dejaron hacer ¿a qué insiste?

Los colorados, como cuentan con el voto de los planchas YA están puestos. Parece el partido de los tontos de baba.

Comparamos con España y hay que echarse a reír, con Suárez, Felipe González, Aznar y Zapatero presidentes que estaban en la treintena cuando ganaron.
En la vieja España, un país que tiene 2.400 años de historia, gobernados por gente joven, incluyendo mujeres jóvenes muchas.
(Sanguinetti, abogado falaz, escribió hace poco un artículo en el que argumentaba que no hacía falta poner mujeres uruguayas en cargos importantes, que si valían ya estaban. Y que por eso Uruguay era el país más justo y adelantado del mundo y parte del universo.
Tararí que te vi.)
Menuda diferencia entre un hombre de treinta años y un anciano de 70.
Anda, pregúntale a tu abuelo EL PICHABOBA, a ver si te lo quiere contar, o a un médico, de la caída de facultades que hay después de los 50 años, es ley de vida. Y eso con buena salud, que estos que he nombrado no tienen buena salud, Tabaré está gravemente enfermo y por eso no trabaja más de un par de días a la semana. El astuto doctor oculta su imposibilidad tapándola de vagancia pura y simple, por eso los uruguayos se lo toleran: otro igualito que yo, piensan.

Hay que hacerse una pregunta más radical, ir a la raíz oculta del problema.
¿Porqué un uruguayo se mete a codazos en la política y no sale más?
Veamos el caso del hijo de Michelini, hombre sin estudios, un ignorante que fracasó en todo lo que intentó pero que con astucia innata -hijo de las 500 familias y estanciero, ahí es nada- consiguió que los tupamaros le pagaran sus propagandas y hasta los tiene enjuiciados: el que vale vale, macho. Así con el dinero de los demás, no hay pérdidas y los pistoleros no son tan espabilados como los hijos de las 500 familias.
Tonto sería si se pusiera a trabajar, con su dinero oiga; y ahí es difícil, las pérdidas vio.
A mucha gente le matan familiares, no por eso el país los tiene que mantener toda la vida diciendo tonterías, porque para una cosa buena este hombre no vale, porque no tiene preparación ninguna.

O el otro que hace poco lloriqueaba, que tuvo que volver a trabajar en Secundaria, menuda caída de sueldo, que si la jubilación no alcanza -un problema que los maestros y profesores que han trabajado toda su vida sólo en eso lo tienen más grave que él.

Estas Almas Muertas Legislativas no han dejado alternativas ni para ellos, vean lo tontos que son.
Siendo que ellos nombran a dedo a los empleados públicos (eso no pasa en España ni ningún país moderno, es cosa del siglo 19, donde Uruguay está anclado), en realidad los empleados lo dominan a ellos y hacen trabajar a las empresas públicas para su beneficio, no para el país.
Y por lo tanto sus monopolios hunden a las empresas privadas. Especialmente si son de uruguayos, este gobierno para eludir esta canallada pública optó por instalar empresas extranjeras.
En cualquier país normal, (el Uruguay no es un país normal ni nada que se parezca) un ex-legislador o ministro tras su cuarto de hora pasa a una decente actividad privada, un consejo de administración de una empresa típicamente, una empresa nacional lógico.

Estos, comunistas todos, todos, han arruinado a las empresas privadas uruguayas y las pocas que hay son hoy empresarios, mañana bichicomes.
No tienen donde ir, si se les corta el chorro de dinero por echar discursos de lelo o dormir en el asiento como Arana, nada de nada.
¿O se creen que Arana se va a poner de constructor con su capital y buen hacer (puaj!) o que hay algún empresario tan tonto que lo va a contratar a él?

Pasan del no hacer nada, o del mal hacer, a la jubilación. Son Almas Muertas. Ancianos.

URUGUAYO, VOTÁ A UN VEJERTO. VOS TAMBIÉN LO SERÁS ALGÚN DÍA.

Por Armando

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