Se lo borraron, claro

floreal_campillo ha respondido a tu mensaje:

el Colacao yel Abecrem yel aua de Bichi pobrezas de posguerra, dice uste? ¿donde estaba uste los años cuarenta y cincuenta? ¿en casa de su tia de Montebideo, comiendo la sopa boba y preparandose pa ser un intelectua laragones? el que desprecia el sufrimiento de la gente umilde desa manera tiene un pedrusco en lugar de corason ¡navigare necese es! ¿paque es necese es? ¿pa salir corriendo como las ratas y burlarse del pobre desgraciao que lo pilla el tren? hasta los macaqos de la selba tienen mas pieda  y mas verguenza que uste. con que le caiga encima la mil esima parte del mal que a deseao a los demas en esta bida ya va uste apañao.

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Estos sinapios fijosdalgo son la monda, que se decía antes

En la postguerra, que la mayoría eran tan brutos que no sabían ni lavarse las manos, el gobierno franquista le echaba pedregullo a las lentejas, para que pesaran más y del kilo fuera lenteja tres cuartos de kilo.  Eso lo hacían con todo lo de comer, todo estaba adulterado, ahora los muy borricos te dicen que en tiempo de Franco se comía y vivía mejor, ¡mal rayo los parta !

Las mujeres las tenían que limpiar, y por ejemplo mi joven madre que odiaba esa vil tarea, agarrar un puñadico e irle quitando las piedricas.

Eso el gobierno católico fascista lo hacía por el bien de las almas de ellas, para acostumbrarlas a tareas rutinarias y así que rezaran el rosario mientras tanto.

Los alimentos estaban tan falseados que la mayor parte de la gente sufría de Sabañones, y como los pobres sinapios son tan brutos decían que por la fuerza de la sangre, por el exceso, cuando lo que fue por defectos y escasez, era por avitaminosis y falta de proteínas.  ¡Un país de muertos de hambre ! ¿La prueba? En el artículo que cito el enlace dice que es por el frío, hoy hace el mismo frío que hacía entonces, pero la gente los sabañones ni saben ya lo que son porque está mejor alimentada.

Y no soy yo el único que lo dice, Millás que en su tiempo de niño los sufrió, también lo tiene escrito.

La familia de Millás era de Valencia (donde nació él, entre varios hermanos, en 1946), y se trasladó a Madrid, detrás de la quimera de las grandes oportunidades. El resultado fue una pobreza chirriante, mientras se desplegaba la lenta salida de la dictadura franquista de la pura penuria económica para la mayoría de la población. En un momento de esa vida, Millás se acercó a un farol que habían instalado unos obreros para avisar la existencia de una valla de hierro recién colocada; tomó una piedra y destrozó la lámpara: «¿Por qué hice aquello? Tal vez porque mis padres se pasaban la vida discutiendo. Tal vez porque era el último de la clase. Tal vez porque éramos pobres como ratas. Tal vez porque siempre cenábamos acelgas. Tal vez porque no tenía unos guantes con los que evitar los sabañones. (…) Podría llenar una página de talveces».

¿Y la madre de Millás y las otras mujeres de Sinapia no sabía de tejerles unos guantes? (mi madre me los tejía) No sabían NADA la mayoría y estaban como atontados por el hambre y la mezquindad y la ruindad y la ignorancia general, y los curas sus putos amos, sólo les interesaba de que rezaran el rosario para que se volvieran más idiotas –ahora eso de la Iglesia medio se ha superado, y ese papel lo cumple la TV y el fútbol.

Ni se bañaban los sinapios  todos, porque no tenían duchas (perfectamente desconocidas), ni bañeras ni sitio en el retrete miserable que tenían, ni conocían para nada el agua caliente ¡y eso en las capitales, imagínense en el campo! Millás mismo comenta que el agua caliente la conoció en los años 80. Vivían en los años sesenta en Sinapia, como en Afganistán se vive hoy.

Hasta los niños teníamos que cuidarnos, y las madres nos avisaban de que no fuéramos con ningún hombre extraño si nos daba caramelos, confiados por nuestra ingenuidad, porque nos iban a matar para sacarnos las mantecas  –cosa que nos daba gran horror, aunque qué cosa fueran las mantecas no lo sabíamos bien, pero estaban dentro de uno.

Pues resulta que era cierto, porque como la puta Sinapia estaba llena de tuberculosos, las curanderas les decían que matando a un niño y comiéndose las mantecas (la grasa de dentro) y frotándose el cuerpo con ellas, se les iba a curar la tuberculosis.  Y ocurría.

Como no podían comprar café compraban achicoria, y hasta eso era mentira, porque la achicoria verdadera es una raíz y es cara, y lo que vendían como tal era cebada requemada que tenían la mala idea de llamarla malte, que no era cebada malteada eso da trabajo, era cebada tal cual, que la vendían con glumas y todo, (las glumas son las capas que rodean la semilla, hasta con el cabito venía, todo les valía) y la requemaban, y eso era el café.

Y al café-café aunque caro, le echaban los putos amos vaselina a los granos para que pesara más, así estaba de brillante, y en la superficie del café se notaba la vaselina brillante como gotas, pero como no habían tomado café en su vida les parecía normal.

Los años del hambre

Para la mayor parte de los españoles fueron, sencillamente, los años del hambre, del estraperlo, de la escasez de los productos más necesarios, del racionamiento, de las enfermedades, de la falta de agua, de los cortes en el suministro de energía, del hundimiento de los salarios, del empeoramiento de las condiciones laborales, del frío y los sabañones.

La otra cara de la moneda fue la restauración de la propiedad privada, la recuperación de los beneficios de las empresas y de la banca, el desvergonzado enriquecimiento de los grandes estraperlistas protegidos del Régimen y el restablecimiento de los privilegios de la Iglesia y el Ejército.

Además de su intensidad, el otro rasgo característico de la depresión de los cuarenta fue su larga duración: hasta 1951 y 1952 no se recuperaron los índices del PIB y PIB per cápita, respectivamente, de 1935. No obstante, debe señalarse que la recuperación de los niveles de bienestar fue más tardía, como consecuencia de la apuesta del Régimen por la industria pesada, a costa del abandono de la agricultura y las industrias de consumo. Así, el nivel de consumo alimenticio de preguerra, en términos de calorías totales, solo se alcanzó a mediados de los años cincuenta y el consumo de algunos productos alimenticios de calidad se retrasó hasta entrados ya los sesenta. Comparativamente, la depresión posbélica española fue mucho más intensa y larga que la de los países europeos afectados por la Segunda Guerra Mundial

Era todo por igual, mejor dicho, era mucho peor aún y a eso vuelven.

La leche pasteurizada y con garantías no se conocía en Sinapia ni en los años 70, y mujeres mucho más jóvenes que yo te dicen que ellas tomaban leche cruda y nunca les hizo nada -y resulta que las han vaciado por dentro y les han quitado útero y ovarios porque se contaminaron de niñas con las bacterias de la leche, y estaban como una vaca podrida por dentro.

Por eso aquello que dijo Churchill, que en Inglaterra la gente tiene que estar tranquila, que si a las seis de la mañana alguien golpea en la puerta, es el lechero que viene a repartir la botella de leche, en Sinapia ni se entiende, porque nunca hubo reparto de leche por las casas ni en Madrid ni en Barcelona, digo de leche en botella pasteurizada, -en Montevideo, que estos engrupidos lo llaman el Tercer Mundo, la Conaprole reparte la leche por las casas o siempre lo hizo  ¡Conaproleeee ! era el negro que traía la leche,  y eso en los años ’50. Oye, entérate, eso pasaba hasta en Rhodesia, el negro llevaba la leche repartía las botellas pasteurizadas a las casas.

En Sinapia se pasó, de ir con la lecherita a que el lechero en el establo te vertiera la leche en ella -convenientemente bautizada con mucha agua, para que fuera católica, viste- a la UHT en brick.

.

Y este tipo que me insulta y otros como él son jóvenes, pero de mente envidiosa, mezquina y cerrada, vaya desgracias les esperan, merecidas se las tienen.

¿Qué van a hacer si Cataluña se independiza, y Sinapia Menor no les paga la jubilación a los viejos, que Cataluña es una región envejecida, la mayoría viven de pensiones y otras cosas del Estado, y la Cataluña no lo puede pagar porque está arruinada y endeudada totalmente? 

Estos quieren ser sinapios, sólo a la hora de cobrar, a la de pagar no te conozco.

No saben pensar, ni razonan, de expresarse y saber escribir ya lo ven Uds en el ejemplo

Su mente es tan pobre, que si describes algo te dicen que lo estás deseando, y son tan supersticiosos, que se creen que si lo dices entonces por eso va a pasar.

Eso me recuerda a un loco que pasaron en la TV, era del Real Madrid, que decía que cuando pasaban el partido, lo escuchaba desde el cuarto de al lado, porque si no lo veía el Madrid metía goles, pero si se sentaba a verlo, perdía.  Y esta memez o parecidas se las creen muchos, y te la dicen con una cara de loco lelo que da miedo.

Esto es consecuencia de sus propias limitaciones mentales, sociales y educacionales, agravadas por una dieta de fútbol y de relación con otros jóvenes tan brutos como ellos -bueno, jóvenes, qué digo jóvenes, «estos han heredado la estulticia de sus padres, pero muy agravada por la que han heredado de sus madres», D. Santiago Ramón y Cajal, dixit, en Charlas de Café.

es culpa de ellos, totalmente, por supuesto.

Los latinochés como comen carne -producto casi desconocido en la mesa del sinapio hasta hace poco- y como toman mate se ve que eso les espabila algo el cerebro, menos mal.

“España está empobreciéndose”

¿Saben una comida muy frecuente en Sinapia entonces, y vuelve ahora?  No sólo las sopas de ajo, que para el que no las conozca es sopa de mendrugos de pan, ajo frito y algo de aceite, nutrición una mierda de nutrición, toma sabañones; una sopa que se tomaba, y se vuelve a tomar ahora.

Sopa de borrajas, que es una planta parecida a la ortiga, también tiene pelos que pinchan.  Como no le pongas algo nutritivo, eso es como los latinochés pobres que toman mate cocido en las villas miseria, estamos igual o ahí vamos.

[en Wikipedia se ponen líricos estos de la gastronomía muerta de hambre, cuando las borrajas son bastante menos alimenticias que un pollo, y lo que dicen estos de llenarse la pandorga, de hacerlas en tortilla con huevos, en aquel entonces habían inventado ¡LA TORTILLA SIN HUEVO !! que eran patatas fritas pegoteadas. Había un refrán entonces, «Cuando seas padre comerás huevo» si no había dinero ni para comprar huevos, y si alguno compraban lo comía el padre que lo necesitaba porque trabajaba.]

Y acelgas a manta, como cuenta Millás arriba, es una planta casi venenosa, (son hojas de un tipo de remolacha) tanto que mi padre burlonamente la llamaba matafrailes, porque era lo que comían los frailes.

Y en Murcia, hasta hace nada y a lo mejor aún, a los niños les dan pan frotado con aceite y le ponen pimentón en polvo para que parezca sobrasada  que no la podían comprar -la sobrasada es una especie de jamón o chorizo en pasta con pimentón.

Así están los marcianos, en su mezquindad muy bien pintados en Cabos Sueltos por Tierno Galván un intelectual español socialista que luego fue alcalde de Madrid y estaba como exiliado ahí, incluso jóvenes todos los marcianos   ( y no sólo ellos) tienen taras físicas y mentales causadas por la hambruna que pasaron en la niñez, y digo, de gente mucho más joven que yo.

☼ Una anécdota que me contó un manchego, y más joven que yo, esto por los setenta poco antes que Franco estirara la pata.

Estaba el niño por el campo, y un andante que pasaba le preguntó dónde estaba el pueblo o cualquier otra cosa

Salió corriendo sin decirle nada, y fue a las casas, de donde salieron los rústicos para matarlo, porque si iba caminando por el campo sería un malo.

¿En el África?  No, en la manchuria, y era así por todas partes.

☼ ah, y  fuman todos los sinapios y sinapias, especialmente los que están en la cola del paro, da cosa verlos, los parados fumando como desesperados, comidos por los nervios.

Hacen bien, saben perfectamente que el fumar mata y eso en Sinapia no es vivir y a peor.

Conclusión: Tuvieron los sinapios unos años de falsa prosperidad, o en realidad la prosperidad era verdadera, pero sobre bases falsas e imposible de sostener. En esos años no aumentó su biblioteca, sólo les engordó la panza y el culo y se les achicó el cerebro.

Y votaron al poder, a los hijos de los estraperlistas, pero qué bufada !!

Ahora la realidad: viven en el Reino Bananero Africano de Sinapia, se hunden a toda velocidad, los más mezquinos se quieren ir pensando que sueltos estarán mejor cuando esos mezquinos de la esquina de arriba al Este son unos ineptos que no valen para nada, y la Historia lo demuestra, y no se pueden creer la miseria que les atenaza y que se precipita sobre ellos, y que aumenta.

Ah, ya se lo dijo esa que la eligieron y la pagan por no hacer nada: ¡Que se jodan! dijo en el Parlamento de Sinapia entre las risotadas de sus colegas, y le pagan a ella y no a mi, porque esa es como son ellos.

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Por Armando

7 comentarios en «Vean lo que me escribe un salvaje en El País»
  1. Armando, me parece que floreal_campillo ha querido quedarse contigo y lo ha conseguido.
    Y lo peor es que tiene mucha razón, has perdido el alma, y parece que tardarás en encontrarla.

    Montse

  2. De conformistas está Sinapia llena, qué ovejunos que son.
    ¿No se siente anulada allá?
    .
    Conozco a una chica, bueno, era chica antes, ahora debe tener más de 30 años, maestra. En Alicante.
    Prácticamente nunca ha podido trabajar, y la mujer es estudiosa a tope, formal, todo cosas buenas
    Todo cosas buenas, ella, su tierra una puta mierda
    .
    Trabajaba de interina tras largos años de intentarlo
    Y ahora no la han renovado
    Y todo lo que me cuentan es parecido
    .
    Ah, pero las ovejitas, Beeeh, beeh !
    Se les está yendo el país al carajo, se les va a partir y el único empleo que van a tener, de puta en algún puticlub de carretera.
    .
    Ah, entre las infinitas cosas que no puse de la postguerra, los diarios no traían mas que anuncios de Médicos de Enfermedades de la Piel
    O sea, chancros y sífilis

  3. Pues resulta que era cierto, porque como la puta Sinapia estaba llena de tuberculosos, las curanderas les decían que matando a un niño y comiéndose las mantecas (la grasa de dentro) y frotándose el cuerpo con ellas, se les iba a curar la tuberculosis. Y ocurría.

    Qué ocurria? la manteca de niño curaba la tuberculosis? que total! no?

  4. ¿Usted tiene muchas dificultades de entendimiento, no?
    Hay que darle todo pre-masticado, no puede digerir nada.

    Ocurría
    , que secuestraban y asesinaban niños, para eso y otras cosas malas
    .
    Por supuesto que no se les curaba la tuberculosis por beber sangre de niño que les decían las curanderas en tiempos de Franco.
    .
    Espabile, señor, y no rompa las pelotas.

  5. Sr. Gascón, no se preocupe, siga así..
    Yo vivo en Sinapia y corroboro lo que dice, y en alguna cosa se queda incluso corto! muy a mi pesar.
    Conozco el caso del alcalde de un pueblo de la provincia de Madrid donde el secretario le tiene que leer las actas en voz alta porque no tiene retentiva leyendo. ¡¡¡Y es alcalde (PP)!!!
    Si esos son los que mandan, como serán los que votan!

    En España faltó guillotina como dice Pérez-Reverte, por eso llevamos 200 años de retraso.

    Feliz primavera (o lo que sea esto)

  6. Ja ja, eso de los alcaldes y sus secretarios me recuerda un chiste que cuentan en Murcia.
    .
    El alcalde le dice al secretario, -Convoca el pleno para el Jueves.
    – Sr alcalde, ¿jueves va con V o con B?
    El alcalde piensa un rato y dice
    – Convócala para el Martes, no la vayamos a joder.

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