En Trafalgar Square, seguramente la plaza de Londres más importante, que celebra la victoria de la Marina inglesa sobre las fuerzas navales de España y Francia, además de la famosa columna de Nelson en su centro, hay en sus cuatro esquinas cuatro plintos, tres con estatuas y el cuarto plinto está vacío.
Durante muchos años se ha debatido qué poner en el cuarto plinto y al final se decide poner una escultura de marmol a Alison Lapper.
Chocante en una primera impresión, es la escultura de una víctima de la Talidomida, con severas deformaciones, sin brazos y con pobres piernas, embarazada de su hijo Parys. Parece una foca muy blanca y sin pelo, con cabeza humana.
Al final uno acepta que han elegido bien, que este monumento refleja una realidad, moral de nuestro tiempo. Quizás en tiempos próximos, cuando los venenos químicos, radiaciones y armas biológicas hayan triunfado sobre la razón, los degradados ejemplares de la especie humana se arrastrarán por las ruinas de nuestras ciudades, mientras se alza el blanco monumento levantado a Alison, ejemplo de la humanidad futura.

En Uruguay debeis acusaros de un deplorable gusto en materia de estatuas, que se levantan en las plazas públicas ante la ceguera indiferente de la población que no lee bien lo que esos monumentos le cuentan. Recuerdo uno, el colmo del absurdo, que se levanta en Montevideo en una loma cerca de una playa. Es el monumento a un dictador paraguayo Solano López, ese matahombres, una estatua sólo explicable en un país cuyos ciudadanos han sido envenenados por los fementidos profesores de Historia. Es de una lógica tan inexplicable como que en Londres levantaran un monumento a Napoleón o a Hitler.

La culta Europa levanta controvertidos monumentos de hoy. La América, que quiso dejar de ser bárbara, insiste en criminales gustos decimonónicos, en más y más bronces de homicidas a caballo, manipulación de una sensibilidad pervertida por los partidos políticos y sus agentes conscientes, aceptada sin discusión posible por una ciudadanía rebajada.

¿ La estatua al Ché, ese otro responsable de infamias y desgracias políticas, para cuándo ? Y cuando veáis, es visión normal, carteles de un prócer con inventado (por venal artista) gesto severo de general antiguo que te va a fusilar, preguntaos ¿ Y ésto, hoy, ahora, en el siglo XXI, porqué ? ¿ A quién beneficia ?

Por Armando

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