Esto que un avión de Iberia cargado de gallegos va a aterrizar en el aeropuerto de Carrasco.  El Comandante se dirige a los pasajeros.

«Nos preparamos para aterrizar en Montevideo, Uruguay.  Por favor, abróchense los cinturones y ajusten sus relojes a la hora local. 

Deben Uds. retrasar la hora: cincuenta años

Un editorial del día 17 de Octubre, en El País/Monty, sin firma pero recordemos los nombres de los responsables del diario «Directores: Washington Beltrán Storace, Martín Aguirre Gomensoro, Julia Rodríguez Larreta» con motivo de la publicación de libro «AZZINI- Una historia uruguaya», biografía de Graziano Pascale, motiva los ditirambos de rigor cuando los uruguayos hablan de sus cosas.  Se trata de una biografía del Contador Azzini, que fue ministro con el primer gobierno del Partido Nacional, 1959 e impulsó la Reforma Cambiaria y Monetaria que hundiría al Uruguay en la pobreza, el marasmo y la Guerra Civil eventualmente.

«ministro …  quizá de mayor trascendencia del siglo XX», «Azzini es el gobierno»,  y diversas elucubraciones ‘a rebus’ se expresaron en el acto de homenaje a un ministro por lo menos muy discutido, que quizás en 1959 fuera bueno, pero sus líneas de contínua devaluación y desprotección de la Industria Uruguaya trajeron enormes males, desde luego en manos de sus sucesores. Cavilemos cuánto valdría hoy un peso de los de 1959, ¿una diezmillonésima de un peso actual?  Gracias, Azzini, esos bienes te debemos y deberemos.

Recordamos 1959: año aciago, que trajo una riada de la que el indolente país de los indolentes y pococurantes jamás se pudo recuperar, año que trajo la visita de una alimaña ponzoñosa, el Ché Guevara, que organizó la Asociación para Delinquir que destruiría el Uruguay, los Tupamaros.

Pero hay unas palabras en el Editorial de este diario que me dejan estupefacto:

«que el Cr. Azzini podría ingresar nuevamente al edificio de Colonia y Paraguay pensando que no tendría a su cargo nuevamente la dura tarea del país».

Ahora, en poco tiempo, volveremos a necesitarlo. Y allí estará.

1959, yo iba de pantalón corto, hace cincuenta años, esto de la riada, esto del Ché, esto: ¡Vuelve el Azzini!

Azzini con Traje Protector de Anciano, por si se cae al entrar al Ministerio

Salva Viejos, Pcio Legislativo

¿Quieren decir estos inexplicables ancianos, que este economista ignorante y nefasto puede volver 50 años después, de Ministro de Hacienda o lo que sea?  Anda el hombre por sus 90 años. 

La viejofilia de los uruguayos es una enfermedad repugnante y extendida que tienen, con dos candidatos ‘jóvenes’ de 70 años y pico, Astori y Mujica, y el tercero otro que tal, el ex-presidente Lacalle, más de 70 años: no es de extrañar que poner a un anciano  acabado de 90 años y que camina con permiso del enterrador les parezca, normal pues.  Ese país decadente no tiene ningún respeto ni por su gente miserablemente engañada por unos y por otros, ni por la lógica de la vida.  Qué se puede esperar de un diario que fue capaz de escribir que «Dos más dos no son cuatro» y que usa la Sensación Térmica.

Por Armando

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