Uruguay Atómico titula un artículo hoy El País.

Soñaba un ciego que veía,
y eran las ganas que tenía.

Estos artículos de este pobre diario de aquel pobre país tercermundista, son un ejemplo muy lindo de infelices ilusiones pegándose de narices contra la realidad.
Hay que contar, para el que no lo sepa, que El País, de aquel país, no lo compra prácticamente nadie en un país donde la gente no tiene dinero para comprar el diario, se han tenido que quitar la costumbre. Pasan delante del kiosco, vichan los titulares, siguen.
A veces, algún domingo, lo compran por El Gallito Luis, que es un suplemento con vida así como propia, que trae ventas de segunda mano y anuncios FALSOS de ofertas de trabajo -esto de los anuncios falsos es para cachar a la gilada, es la moral que tienen los uruguayos. La mentira, la estafa, el disimulo, la hipocresía, el desfalco, vender falsas ilusiones y el crimen cómo no, son su naturaleza primera.
Es un pueblo que se ha enseñado a usar la Sensación Térmica, para poder engañar hasta con la temperatura ambiente.

Lo curioso que este artículo recoge, a su pesar, verdades de a puño incrustadas en él, que demuestran visible a los ojos lo absurdo e inútil del planteamiento.
Pasemos a mostrarlo.

«Según el Balance Energético 2006 (Dnetn) el 65% de la matriz energética uruguaya corresponde a petróleo y derivados»

Esto incluye el combustible usado en transporte. Una central nuclear sólo produce electricidad y es inútil para mover tractores, camiones, barcos de pesca y Armada de guerra, tanques, aviones, uso en cementeras, fábricas, un largo etc.

«También se discute la conveniencia de la compra de un reactor nuclear de origen canadiense («Candú 6″), que le costaría al país unos 1.700 millones de dólares.»
Cuesta muchísimo más. Luego verán Uds. como engañan con esta cifra.

Una «estrategia» que se creen estos pobres ilusos que puede funcionar, es meter a la Argentina y a Brasil a construir ELLOS una central nuclear, y el uruguayo mamar de una teta.
Como todos sabemos, ambos países mascan vidrio y lo van a hacer porque sin Uruguay es que Brasil y La Argentina no pueden vivir.

En el caso argentino, además, se está construyendo una tercera planta de energía nuclear (Atucha II), ubicada sobre el río Paraná y a unos 80 kilómetros de la ciudad de Dolores. ¡¡Cómo mienten !! Atucha II se está construyendo desde hace 20 años. Es por cierto, un CANDU. Llevan gastados más de 3 mil millones de euros, para nada, porque lleva 20 años la obra, en medio de corruptelas y desorden argentinos y a lo mejor no la acaban nunca, desde luego no antes de cinco años.
Eso sí, los ingenieros y la Siemens, cobran todos los días.
Yo creo que no es un detalle que El País no merece publicar (y que el país Uruguay merece conocer) que semejante elefante blanco lleva así más de 20 años y ha arruinado a la Argentina.

«Una cuestión de tamaño. … No existe hoy ninguna tecnología en el mundo que pueda modificarse para la escala de nuestro país».
Los reactores nucleares tienen un «tamaño» (léase, potencia) mínimo alrededor de mil MegaWatios. No los hay más pequeños.
A Rwanda o al Uruguay les convendría uno más pequeño, pero qué macana.

Méndez afirma que no se puede pensar en un período menor a los 15 años para tener energía nuclear en el país. «Quienes afirmen que la energía se puede desarrollar en menos tiempo tienen un desconocimiento muy importante de la realidad».
Hombre, en el artículo se ha deslizado una verdad, dicha por un científico o técnico.
Si fuera Aguirre, maestro de periodistas, diría que la verdad no existe, y que dos más dos son cualquier cantidad, la que te convenza el abogado.
Es decir, que como tengáis prisa, ¡ a esperar 20 años !

«en este momento no hay ningún experto en la Teoría de Reactores Nucleares en Uruguay.»
Entre los asistentes a esa gran comilona del Libro Guinness de los records se contaban docenas de científicos nucleares, ingenieros de materiales, especialistas en funcionamiento de plantas nucleares y una señora que con chimichurri te neutraliza la radiactividad.

«De acuerdo al licenciado [Daniel Marta], la sociedad uruguaya ve con recelo la energía nuclear, entre otras cosas por el temor a los riesgos ambientales. «Pero también se buscan costos bajos para la energía. Por ende, va a llegar el momento en que la balanza se va a inclinar hacia la energía nuclear».
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Mendez: «La otra posibilidad es jugárnosla, instalar nuestro propio reactor, del tamaño adecuado para nuestra red en la década de 2020, con una tecnología que aún no está disponible, pero que lo estará para el 2025».

Mendez lo va a hacer con su dinero, porque él es un gran empresario supermillonetti, no un mero funcionario que propone gastarse el dinero de la nación en una aventura. No, señores. Como todas las compañías nuclear energéticas, él pone plata, la suya. Y sin ayuda del gobierno, que el Uruguay (¿quiere decir el Estado) lo hiciera, eso es comunismo y Méndez pone SU PLATA, ahí se ve el poderío del hombre. No gastarse el dinero del país en aventuras absurdas y que pueden resultar en una ruina, no. Con su dinero lo va a construir, funcionar, mantener, preparar personal y además procesar los residuos, Mendez.

«Todas la alternativas hacia el largo plazo tienen defectos, y el principal de la energía nuclear es el hecho de que estamos dejando a las generaciones futuras desechos que todavía no sabemos cómo tratar. Esto es un tema ideológico; una postura de vida» (Mendez).
Este hombre se ha contagiado de Benedetti, como tantos uruguayos: ¡Cuestión de postura de vida!
Yo que creía que era cuestión de dinero, muchísimo dinero. Que no hay ni habrá.

Méndez, asegura que los métodos que se han encontrado en algunos países europeos para el almacenamiento y manejo de los desechos radioactivos «son demasiado caras para poder implementarlos en Uruguay. La única solución posible sería que alguien se llevara la basura nuclear que nosotros producimos».
Y se la llevaran gratis, además. Para hacerle un favor a los pobres bichicomes radiactivos uruguayos.
¿Se pueden dejar decisiones e incluso estudios de tal gravedad, a personas que no tienen empacho en decir estos disparates?
Pero esto es típico de la mentalidad colonial uruguaya, una enfermedad grave como cualquier otra.

La Sanata
«Yo siempre digo que el problema de la energía nuclear no comienza ni el Ministerio de Industria, ni en el de Economía, sino en el de Relaciones Exteriores, porque es allí donde muchas veces se debe discutir este de problemática», afirmó Méndez.
Si las cosas se hicieran con la lengua, Uruguay tendría electricidad gratis.
Yo creo que el Sr Méndez no sabe nada de cómo funciona el mundo y de que el merecido lugar que Uruguay ocupa en el interés del mundo, es en el fondo del cubo de la basura.


El dinero no es todo. La inversión necesaria para realizar un proyecto de estas características es un factor nada menor a tener en cuenta. Nadie quiere repetir experiencias como las del gas natural. El Estado desembolsó millones de dólares de los fondos públicos en la posibilidad del desarrollo de una fuente de energía que prometía mucho y que, sin embargo, terminó siendo, en palabras del hoy ministro de Industria Daniel Martínez, «un negocio desastroso». Para Marta, «los reactores más económicos son los de mayor potencia. Los más o menos chicos son del orden de los 600 MW, pero eso es una potencia muy grande para Uruguay. Es un juego difícil de resolver porque implica una parte técnica y una parte económica, que va más allá de lo técnico».

El dinero no es todo. ¡Sobre todo en este tema!
Una central nuclear se construye con dinero, funciona con dinero, gasta mucho dinero, produce electricidad (es decir [poco] dinero), y vuelve a consumir dinero, mucho dinero, cuando la desmantelas.

Esto de que en la vida todo no es dinero, nos recuerda al cafishio, que su yira le reclamaba el dinero ganado con la concha, y el cafishio uruguayo que se lo había gastado la quiere convencer que en la vida hay cosas más importantes que el dinero.
Esto les pasa a los uruguayos por seguir escuchando «Entre Tango y Mate canta Carlos Gardel».
Les crea una mentalidad de cafishio que se cree que puede jugar con el dinero de los demás.

Si se toma como referencia una planta de unos 300 MW -señalada por Méndez como la que sería necesaria para Uruguay en 2025- a un costo promedio de 4000 U$S/kw, se está ante una una inversión aproximada de unos 1200 millones de dólares.
Esa planta no existe.

Mundo nuclear.
Luego y como suelen hacer los uruguayos de mentalidad colonial, que ven al mundo por un agujero, una larga discusión sobre lo que hacen en Inglaterra, en EE.UU, en China, en India, que construyen una central nuclear cada seis meses y otras maneras de engañar al cliente y hacerle el artículo.
A ver si el uruguayo no se aviva que comparar a esos países con el Uruguay es como comparar a dios con los gitanos.

Emiratos Árabes, que ya tiene tiene un protocolo de cooperación nuclear con Estados Unidos, firmó en enero un contrato con Francia para cuatro plantas nucleares, por un total de 4.000 millones de euros.
Con el dinero tuyo, mio y nuestro del petróleo los árabes hacen lo que se les cante.
Vosotros no tenéis dinero, pero tenéis muchos carritos de hurgadores en las calles de Montevideo, espectáculo único en el mundo. Cobrad entrada.

«En Uruguay los cambios cuestan. No sé si eso está mal, pero es así»
Qué mentalidad fracasada y anodina las de las generaciones del comunismo. En Uruguay los cambios cuestan: dinero. Como en todas partes.
Cuando Uruguay a principios del siglo xx fue el primer país del tercer mundo (hablando rápido y mal y para entendernos) en tener refinerías de petróleo ¡sin petróleo! Y hasta fue amenazado por Gran Bretaña con bombardeo naval por ese atrevimiento.

La energía nuclear no tiene futuro. La crisis de la opción nucleoléctrica y sus costos económicos, políticos y ambientales para América del Sur.
Argumentos absolutamente serios y rigurosos en contra de la energía nuclear y que para Uruguay valen aún más.

En Argentina está construyendo Atucha II, lindera a su hermana Atucha I, a 100 kms. de Uruguay. La nueva tendrá energía almacenada durante 25 años.
¡energía almacenada durante 25 años! Qué pobre expresión, las centrales nucleares no ALMACENAN energía, fabrican electricidad.
Yo creo que aquí al periodista lo traicionó el inconsciente y cometió un error freudiano. Él sabía que Atucha II lleva casi 25 años en construcción, pero si lo ponía el lector podría llegar a la fácil conclusión que si los argentinos tardan 25 años en construir el CANDU, Uruguay puede llegar a tardar un poco más, cien años por ejemplo.
Y por eso se hizo la picha un lío.

La Aiea envió una carta al gobierno argentino hace un mes y medio, donde le pide que autorice una misión internacional [a examinar Atucha II] con expertos en seguridad nuclear. Aún espera la respuesta.
Es que la enviaron por el puente de Gualeguaychú y Fritzler no la deja pasar.

. . . . . . . C O N C L U S I O N E S . . . .
· Una Central Atómica para Uruguay, su construcción, combustible, gastos de personal, funcionamiento, mantenimiento y desmantelamiento y almacenaje del residuo atómico durante 100.000 años costaría QUINCE MIL MILLONES DE EUROS. No 1.200 millones de dólares.
Suma fabulosa que el Uruguay no puede tener.

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Por Armando

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