El País/Madrid publica hoy otro de sus sesudos artículos, de carácter histórico e intelectual con visos políticos del día. Va de Cánovas.

Eso me recordó que un día yo inventé un test de conocimientos, el Test Cánovas.

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Es un test muy simple y consiste en una sola pregunta.

 – ¿Quién fue Cánovas?

Se lo he aplicado a diversos universitarios, jóvenes y menos jóvenes, de varias disciplinas y el resultado es sorprendente y siempre el mismo. Le haces la pregunta y siempre te responden,

– Yo qué sé.

Espero con tranquilidad a que la única neurona se les active y al minuto agregan triunfalmente,

– Se llamaba Cánovas del Castillo.

Yo me mondo de risa.

– Tenía un apellido sonoro, no se llamaba Cánovas de la guía telefónica. Vale, vale, pero ¿porqué es famoso, quién fue y qué hizo?

– Yo qué sé, agregan descorazonados.

Este tirano que supimos tener de presidente 7 veces, nos metió en una guerra contra EE.UU. en la que perdimos Cuba, Filipinas y Puerto Rico

¡Hasta el último hombre y hasta la última peseta! 

dijo Cánovas de esta guerra.  Era absoluto esclavista, aunque no tuvo más remedio que firmar la emancipación de los esclavos en Cuba, de la que escribió

«(…) creo que la esclavitud era para ellos (los negros de Cuba) mucho mejor que esta libertad que sólo han aprovechado para no hacer nada y formar masas de desocupados. Todos los que conocen a los negros le dirán que en Madagascar, como en el Congo y en Cuba, son perezosos, salvajes, inclinados a obrar mal, y que es preciso manejarlos con autoridad y firmeza para obtener algo de ellos. Estos salvajes no tienen otros dueños que sus instintos, sus apetitos primitivos».

Antidemócrata furibundo contrario a que los españoles votaran (y mientras él fue presidente, no votaron), también era contrario a que estudiaran e incluso a que el pueblo aprendiera a leer, y cuando se discutía de implantar la escuela pública en España, como ya existía en EE.UU. y en varias repúblicas latinoamericanas en imitación o ejemplo,  pronunció famosas palabras, que son el programa cultural de la derecha española de toda la vida,

– «En España no necesitamos cultura. En España lo que necesitamos son burros de carga«.  Y quitó la libertad de cátedra en las universidades, que no eran precisamente las universidades españolas un antro de revolución, pero a este tirano todo le parecía mal.

Tras unos fusilamientos de anarquistas y republicanos (algo habrían hecho), y del intelectual Rizal de Filipinas, y hartos de su prepotencia, un anarquista italiano, Angiolillo le pegó varios tiros en Mondragón. Hay que destacar que este prócer no fue asesinado, se murió de hemorragia.

La derecha española actual quiere reinvindicar la figura de Cánovas, recordando sus aciertos (alguno tendría) y ocultando sus falencias (¿qué cosa será falencia?) y Fraga asestó a los españoles con varios libros escritos sobre el tirano, que los españoles se resisten fieramente a leerlos, y hacen bien: ya que Cánovas no quería que los españoles supieran leer, que los lea su madre.

Ese programa cultural de Cánovas que los gobiernos españoles posteriores aplican a los jóvenes ha llevado a que mi Test Cánovas demuestre que nadie sabe quién fue Cánovas excepto los fachas muy fachas que estudian en Jesuitas.

Una especie de justicia.

Por Armando

2 comentarios en «Test Cánovas, a los universitarios españoles»
  1. La verdad es que me autoclasificaría dentro de un nivel medio-alto en cuanto a cultura se refiere, pero no conocía -ni de lejos- tanto detalle sobre Cánovas; y estudié toda mi vida en Jesuitas, pero no soy facha, todo lo contrario.

    Muy bueno el post. Un saludo.

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