Ali Livingstone, un sargento de la policía inglés ha detenido más de 1.000 en año y medio, 2,2 arrestos por día.  Sus colegas lo llaman Supercop. ¡O sea Superbotón!

Y eso que en Inglaterra hay poco crimen comparado con un país como Uruguay que por culpa de los tupamaros se ha llenado de basura humana en estos cinco años de gobierno.

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A destacar que el Superbotón Inglés no porta arma de fuego.  Lleva un bastón y un spray.  Esa radio permanente conectada le permite estar en contacto con la seccional y el chaleco le protege principalmente de armas blancas contusiones.

En Inglaterra es muy raro que los criminales porten armas de fuego, su posesión está castigada con años de cárcel, e incluso el porte de arma blanca se castiga con la cárcel.

Por supuesto, que si la policía normal no va armada, el civil delincuente que lleve arma de fuego tiene que ser neutralizado o eliminado por fuerzas especiales armadas, que lo hacen sin mayores problemas.

El Superbotón Livingstone, de 27 años, va al trabajo una hora antes, estudia los informes, planea su actividad y sale a la calle. No le gusta quedarse en la oficina, habla con la gente, trata de conocer y hacerse respetar por personas que pueden informarle de los problemas en su comunidad.

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Una de las hazañas del sargento y otro policía fue salvarle la vida a un suicida que colgaba en el vacío, y corrían peligro de ser arrastrados a la muerte con él, de una altura de cuatro pisos .  Durante largos minutos lo sujetaron hasta poder subirlo a la ventana.

Constrastemos esto con la situación en Montevideo, que parece Tombstone pero sin el sheriff.

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PS. Me comenta un uruguayo:

¡Ehh!. Que el señor resalta porque es una excepción a la norma incluso para los ingleses.
Ahora, nuestra policía no es tan mala. Que cada vez que sale en las noticias uruguayas algún rapiñero que ha hecho algo terrible, se dice el número de entradas y usualmente sobrepasa la docena y en casos la veintena de arrestos.
A mi gusto eso no es falla de la policía, si ya los arrestaron varias veces antes, el problema es que los jueces no dejan a los criminales entre rejas como correspondería. Y el mayor problema son los legisladores, tanto los de derecha como los de izquierda que no hacen el trabajo que les corresponde y arreglan las leyes para que eso no pase. Después de todo el juez hace lo que le permite la ley.
No digo que nuestra policía sea perfecta o incorrupta, no creo que ningún grupo de personas lo sea, pero el sistema parece estar totalmente en contra del trabajo de un policía honesto y eso seguro que juega en contra de que trabajen y de que sean honestos.
Y si actuaran como un sheriff del lejano oeste, ya estaríamos escuchando a los defensores de estos buenos señores.

Recuerdo una noche en que había tomado un ómnibus en el centro y había un par de Guardias Metropolitanos, parados en la parte de atrás. Un grupo de borrachos en los asientos más hacia el fondo se dedicaba a gritar y agitar botellas de cerveza, en un momento uno decide que es divertido el llenarse la boca de cerveza y escupir a todos los que estuviéramos en el ómnibus. ¡Incluyendo a los dos policías!. Uno de los policías les pidió amablemente que se tranquilizaran, en serio demostró calma y profesionalismo. Los tipos se rieron y al rato volvieron a hacer lo mismo, pero todos ellos juntos esta vez.
Los policías pidieron al chófer que detuviera el ómnibus, los bajaron y los agarraron a golpes de puño. Cinco borrachos, dos policías GRANDES y a las claras bien entrenados. Botellas rotas y cinco mal vivientes en el piso después, los policías volvieron a subir y seguimos viaje.
Mientras que hacían ese servicio publico, una muchacha que nada tenia que ver no paraba de gritar que era un abuso, fascismo, que alguien tenia que detenerlos, que la dictadura y no se que otras estupideces.

Me temo que tenemos lo que merecemos, o al menos lo que un grupo vociferante de gente quiere.

Por Armando

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