El Jurado Popular es un ideal luego está la condición humana

Aunque la idea de un jurado de ciudadanos libres y responsables que juzgue con ecuanimidad a los acusados, es una idea noble y además en los países de habla hispana tiene prestigio porque se ve en el cine, esos anglosajones que reunidos en un cuarto y a pesar de sus limitaciones personales, fobias, manías e incluso intereses pero llegan a un resultado justo, Doce Hombres Justos (puede haber alguna mujer también en el grupo), la realidad puede ser más desagradable.

Un caso que ocurrió no hace muchos años en el País Vasco ejemplifica los dilemas que se presentan en la realidad. No recuerdo el caso en todos sus detalles, y no tengo ganas de ir a buscar los nombres de los protagonistas y el lugar apartado en que ocurrió, pero la cosa fue más o menos así.

En un villorio vasco unos policías tuvieron un problema con un borracho vasco, N.N. y se fueron diciendo que volverían.

Al rato apareció un coche de la Ertzainza (policía vasca) y N. N. pensando que eran los mismos que volvían a por él, tomó una escopeta y cuando descendieron los dos policías los asesinó disparándoles por la espalda.

En realidad estos dos policías no se habían enterado de nada y no iban a por él, simplemente pasaban por ahí por desgracia para ellos.

Para juzgarlo montaron un jurado en el pueblo, donde gobernaba la ETA con el nombre de fantasía política que fuera, y la organización para delinquir amenazó a los jurados, (que son nueve en España, no doce como en otros países) que los iban a matar a todos si decidían que era culpable. Esto en un pueblo donde se conocen todos y a peor son todos familia.

El jurado lo encontró inocente y lo dejaron libre.

N. N. liberado desapareció, la orga lo ocultó y se lo llevó, quizás a Latinoamérica. Creo que nunca más apareció.

Se armó una terrible podrida, pueden imaginarse que la policía vasca no se tomó con tranquilidad eso de ser asesinados impunemente por la espalda (gobierna y gobernaba allá el PNV del que la Ertazianza es su invento y rama policial), el juez además declaró el juicio nulo.

Preguntados luego los jurados por los diarios respondieron que ellos no entendieron de qué iba la cosa ni que al encontrarle inocente, lo iban a dejar libre ! En fin, se hicieron los opas a modo.

En qué cerebro de mosquito puede caber que se puede pasar la responsabilidad de un caso así a unos indefensos vecinos, en un país que estaba entonces en Guerra Civil (si es que no lo está ahora), guerra civil más o menos larvada sólo en mentes de nulos que tratan de presentar una normalidad ideal que no es tal en la realidad.

El caso Camps no es tan diferente ¿Cómo, en una tierra podrida por la mafia se les ocurre que puede haber un juicio con garantías, que los ciudadanos van a culpabilizar al ungido por los votos y que el jurado no es sensible a amenazas, presiones e incluso sobornos? No viven en el vacío, no son personas contra las que el poder de la mafia política y económica no pueda dañar, sus nombres conocidos, sus lugares de vivienda y trabajo. Si son funcionarios pueden ser postergados, incluso perseguidos, si son privados la persecución puede ser más fácil aún, despedidos por perjudicar los intereses de la empresa, o haberlo hecho sus familiares.

¿Juzgan en Sicilia por jurado a los mafiosos? Sería condenarlos a muerte a ellos y a sus familias, claro que no lo hacen, y Valencia no es tan diferente de Sicilia.

Cómo termino el jurado en Uruguay. Gobernaba D. José Batlle y Ordóñez, presidente electo constitucional y democrático, aunque a veces no más demócrata de lo estrictamente necesario, pero era finales del siglo XIX o principios del siglo XX, Uruguay salía de guerras civiles y levantamientos políticos.

Un caso criminal sacudió a la ciudadanía.

A una estancia llegaron unos hombres y a la mujer del estanciero, que estaba allí con los peones, estos visitantes la asesinaron a puñaladas, aparentemente para robar, pero el caso pronto quedó evidente: el marido había contratado a estos dos asesinos para matar a la mujer.

Se montó juicio por jurado, e imaginemos el panorama. Una tierra semisalvaje, un gran estanciero feudal dueño de las tierras y las casas, un caudillo era el estanciero que cuando estallaban los levantamientos salía a la revolución con sus hombres armados de sables y carabinas, de caballería y lanza todos a su orden, un hombre poderoso que cuando pronto saliera de la cárcel e incluso antes podía castigar a los vecinos que habían decidido contra él.

Lo encontraron inocente, y Batlle que tiene dicho «Es muy veleidosa la probidad de los hombres», inmediatamente eliminó el juicio por jurado considerando que jueces profesionales podían ser más imparciales.

Tampoco idealicemos a Batlle demasiado, a veces tiránico y atrabiliario: un amigo su familia exhibe con orgullo una carta del Sr Presidente, dirigida al Comisario de Rocha y ordenando que de ninguna manera se permita al Juez Juanicó tomar posesión de su cargo, y era porque este antepasado pertenecía al Partido Blanco o sea era del partido de sus enemigos.

Pienso que el juicio por jurado es plausible cuando el jurado juzga a personas de su clase social y condición, pero pensar que un jurado local puede ser imparcial si lo encargan de juzgar al poderoso y corrupto gobernante local, o al miembro de un ejército armado en guerra civil, eso es ser un gobernante idiota el que se lo crea.

Y en España hubo jurado, ¿Y saben quién lo quitó? El dictador Francisco Franco; y la democracia reinstaurada tardó muchos años en reponer el jurado como ordenaba la constitución pero el poder judicial era muy escéptico sobre su funcionamiento.

☼ PS. José Yoldi cuenta en detalle el caso del etarra asesino y no me deja mentir.

‘Cinco sordos y ciegos’, por JOSÉ YOLDI

¿Recuerdan a Mikel Otegi Unanue, el militante de Jarrai que el 10 de diciembre de 1995 mató de sendos disparos de escopeta a los ertzainas Iñaki Mendiluce y José Luis González Villanueva cuando patrullaban por delante de su domicilio en la localidad guipuzcoana de Itsasondo?. Fue juzgado en San Sebastián por un jurado popular. En marzo de 1997 fue absuelto, tras dictaminar el jurado que Otegi no era dueño de sus actos cuando disparó contra los policías. Fue puesto en libertad y para cuando el Tribunal Superior de Justicia anuló el juicio, Otegi ya se había integrado en ETA y estaba en paradero desconocido.

☼ PS2. El País, siempre tratando de dar un enfoque optimista a lo impresentable de este país:

El jurado funciona, pero es mejorable
Los expertos abogan por reservar los casos más mediáticos a jueces profesionales para evitar que la presión cohíba a los ciudadanos

Un titular más exacto hubiera sido, El Jurado así no funciona, hay que mejorarlo

El jurado de Valencia

Paco Mariscal

/…/ Quien sí sabe de leyes y de procesos con jurado popular es la austriaca Katharina Rueprecht, quien en libros y artículos, ha puesto en tela de juicio la participación del jurado popular en los juicios, al menos la participación tal y como hemos visto en el proceso de confección valenciano. La jurista de la república alpina expone en sus escritos sobre el tema no pocos casos en que la ley del encaje cervantina, la arbitrariedad, o el esperpento legal estuvieron presentes en determinados veredictos de jurados populares a lo largo y ancho del llamado mundo occidental y civilizado: en Louisville, en el estado americano de Kentucky, una moneda a cara o cruz declara a un acusado culpable para un jurado empatado a votos; en Illinois, también en los EEUU, el gobernador George Ryan revocó 140 penas de muerte, porque los dictámenes de los jurados populares rebosaban huecos y faltas /…/

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Por Armando

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