Otro fallo de el País, y muy gordo, pues es científico e histórico además. «4.000 años de saturnismo» titula con mucha inexactitud, mucha: que los médicos griegos hace 4000 años llamaron saturnismo a las secuelas de envenenamiento con plomo, nos cuenta El País, pero es cuento. Eso son, digamos 2000 años antes de Cristo, que los helenos si acaso estaban enfrascados entonces en la Guerra de Troya y no tenían médicos ni queda memoria de escritos médicos griegos de 2.000 AdC -si el País hubiera escrito ‘médicos egipcios’ acaso fuera cierto. Si hubieran dicho, «en Grecia hace 2.400 años», sí fuera cierto. ¿Trabucaron 400 AdC, por «hace 4.000 años»? Con los ignaros periodistas españoles todo es posible.

Así dice el País que los niveles de plomo en sangre en España son 7,2 / 0,1 litros, más bajos que en Italia y que en Silesia.
Qué bien que estamos, lo dice la madre superiora.
Yo no me lo creo. ¿Cuánto tienen los de Avilés? ¿Ya no hay «úteros negros» en Avilés?
¿Se los han medido a los bilbainos? Ahí sí que hay plomo en sangre.

Cuando Aznar todo era «España va bien», cómo mentía el mequetrefe y sus sicarios de la prensa. Pero estos rollos de El País tampoco dan confianza ni tienen credibilidad.

El asunto con el plomo, y el País no lo dice, pero a mí no me regalaron mi título de biólogo y lo sé y lo digo como lo sé, es que el nivel máximo en la dieta, en el agua y en el aire, compatible con una vida sana es CERO. Exactamente nada, puesto que es un metal ponzoñoso, no tiene ninguna función biológica en ningún ser vivo, no es cofactor de ninguna enzima, inhibe e interfiere la función nerviosa y la bioquímica, y en los niños en desarrollo ataca su cerebro y los deja más tontos de lo que hubieran sido.
En jóvenes delincuentes, inadaptados, o simplemente hiperactivos se ha encontrado altos niveles de plomo en sangre y tejidos, y bajarles ese contaminante mediante tratamientos tiene un sorprendente efecto positivo en su vida social.

En Bilbao, con ese cañón de la ría y esas espantosas industrias vomitando contaminantes por las chimeneas: plomo, antimonio, cadmio, uranio también sí (el uranio es abundante en el carbón y al quemar carbón el uranio sale con el humo y cae sobre la ciudad), humo de un caldero de brujas industrial, y para peor si aún peor pudiera ser, el tetraetilo de plomo que se agregó durante tantos años a la gasolina, al quemar en el motor sale el plomo en partículas, porque el plomo es un elemento y nada puede destruirlo, y en esa ria, o cañón, o barranco va, todo ese humo se lo tragaron. Perfectamente lo sabe o intuye el pueblo bilbaino y no hay en ellos familia que no tenga niños que le faltan dedos, o subnormal o con otros defectos de nacimiento, irreversibles, causados por la contaminación.

¿Le ha medido alguien el plomo en sangre a Idoia López Riaño, a Caride y a tanto etarra perro rabioso criminal? Como se lo analizen a los etarras inmediatamente de capturarlos se van a sorprender, lo aseguro.

Por Armando

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