Aquella novela publicada en 1966 una distopía que se está cumpliendo

Harry Harrison postuló en su novela  que para 1999 -o sea al cambio de siglo a este siglo XXI- se viviría en un mundo espantoso, superpoblado, con «seven billion» o sea 7.000:000000 de personas, [ y esto se acaba de cumplir ] 7 mil millones de personas que han agotado las fuentes de energía, corroído la atmósfera y el mar, esquilmado el suelo y sobreviven en espantosa miseria en ciudades superpobladas.

En esta novela Make Room! Make Room! se basó la buena película Soylent Green, con Charlton Heston -en España la bautizaron Cuando el destino nos alcance, y sí el destino, es visible a los ojos, nos está alcanzando.

La novela se publicó en castellano como Hagan sitio. La película Soylent Green no es muy parecida, es mucho más brutal y sádica que la novela y la película postula que el colapso ecológico ha sido total y que están reciclando los cuerpos de la gente que se muere para fabricar el Soylent Green, Sojalenteja Verde, nutrición preferida de la gente. En la película tocar a un policía se castiga con la pena de muerte -por cierto, esto casi es verdad ya en Inglaterra:  You can’t touch me, I’am a policeman! lo barbotan los polis ingleses a cada rato y aunque no está castigado con la pena de muerte tocar a un policía, si te pega un palo y te mueres lo van a declarar inocente, pasa mucho.

La novela NO dice tal cosa, el personaje principal de la novela, el detective Andrew ‘Andy’ Rusch es un policía mucho menos brutal que el personaje que interpreta Charlton Heston, y las autoridades tratan de poner orden en un mundo apocalíptico; la principal línea argumental es la misma. Pero el Soylent, aunque sale en la novela no tiene un papel principal y no lo hacen canibalizando cadáveres; en eso película y novela son MUY diferentes, la película cargó las tintas apocalípticas de Disaster Movie, incluso la novela termina al final en una nota de esperanza.

Lunes 9 Agosto 1999
Terrible calor, y en Nueva York viven hacinados 35 millones de refugiados  [ en realidad viven hoy en New York State 19,5 millones, y en New York City más de 8 millones de personas ] Apenas hay electricidad, no hay gas, ni carbón, ni gasolina -el poco petróleo que queda se usa para sintetizar margarina, medicinas y algunos productos químicos. El agua hay que buscarla con tachos a las fuentes públicas protegidas por la policía, que a menudo se clausuran. La gente vive hacinada en condiciones infrahumanas, hambrienta y pasiva ante la vida y se mantiene apenas de la Seguridad Social. Casi no hay empleos, todos son desesperadamente pobres, cubiertos de andrajos, carentes de todo porque ha cesado la civilización industrial.

En contraste con este presente nuestro de insolente riqueza, que desaparece,  la gente de este tiempo futuro no tiene iPads ni móviles, la policía mismo reutiliza el papel, y la población se comunica mediante «telegramas», pero el chico no lleva un telegrama de papel, sino una pizarra con el mensaje escrito. Toma iPad!

Billy Chung, un adolescente chino desesperadamente pobre consiguió robar unos filetes de carne sintética (de soja y lentejas, o sea el Soylent) y tras comerse algunos y vender otros consigue un empleo de mensajero de telegramas. Al entregar un telegrama en casa de un rico gángster que vive en una comunidad protegida nota al irse que la alarma de la puerta del apartamento, y la alarma de una ventana en el sótano están desconectadas; marca ese ventanuco con un corazón dibujado sobre el polvo y suciedad del cristal para reconocerlo. Consigue una pata de cabra y regresa, fuerza ventana y puerta y cuando está robando  Mike O’Brien, el dueño y mucho más grande que el escuchimizado chico chino lo descubre, va a por él y Chung lo mata de un golpe en la cabeza con la pata de cabra; casi es un accidente.

Shirl, la chica de O’Brien ha salido de compras, tras vestirse con su peor ropa para disimular. La acompaña un guardaespaldas por las atestadas calles, ella toma un Rickshaw del que pedalea un hombre, el guardaespaldas camina. Aunque Shirl vive comparativamente bien gracias al gángster -se ducha, por ejemplo y tienen mejor comida y electricidad- igual tiene que reciclar botellines y hasta paquetes de plástico o no le dan otro de galletas de algas, que son mejores que las weedcrackers o galletas de hierba que tienen que comer los más pobres. A Shirl no le gustan las tilapias que vende una mujer (la tilapia es un pescado de río que incluso ya lo venden en EEUU, y hay protestas hoy porque es muy mal alimento, pero barato) y va a comprar carne a un carnicero ilegal. Le ofrecen una pata de perro, pero a Mr O’Brien le gusta la carne de vaca y compra un trozo; el vendedor escribe el precio en la pizarra que lleva Shirl y firma con una tiza azul -vale por recibo.

Cuando regresan el guardaespaldas descubre el cadáver del jefe -tanto Shirl como el guardaespaldas han perdido el empleo ahora.

En la seccional de policía encargan del caso a Andy Rusch, que tiene muchas cosas que hacer y pronto descubre que puede haber sido un chico chino que entregó el telegrama, y ahí va a quedar la cosa, uno de tantos crímenes cosa de todos los días.
Pero el corazón que dibujó Billy Chung va a dar un vuelco al asunto, porque los cómplices del gángster O’Brien sospechan que puede haber sido obra y señal de un rival mafioso, llamado Cuore -o sea, corazón en italiano- que quiere apoderarse de sus negocios.
Este malentendido y la presión que ejercen sobre la autoridades obliga a Andy Rusch a seguir con el caso.
Esto le viene bien porque Shirl se enamora de él, sigue viviendo hasta final de mes en el apartamento de O’Brien y se comen la comida del gángster y se beben todo su licor. Cuando Shirl se tiene que ir a fin de mes se muda a lo de Andy, se lleva su ropa, y no se le escapa al policía que hay unas buenas sábanas en la cama, y se las llevan -una idea de la pobreza material en que vive el policía: cuando descubrió el arma del delito, la metió en una bolsa de plástico y luego todo en una funda de almohada, que convenientemente se quedó luego para él.

La pieza de Andy Rusch. Andy comparte un cuarto con Sol, un veterano que ya son amigos, y el cuarto está dividido por un tabique -el retrete es comunal y cocinan en una cocina en el cuarto, a veces hay electricidad, otras con seacoal -carbón de algas. Sol, que ha conocido los buenos tiempos, pedalea en una bici estática para cargar un generador que por baterías alimenta la TV y una nevera. Así tienen hielo para sus bebidas o refrescarse algo. Sol cultiva en la ventana algunas hierbas aromáticas, y cebollitas, con las que prepara Vermouth y Gibsons para ellos, mejorando el mal vodka que pueden comprar.

Tomando kofee -otro producto sintético, ersatz como los llamaban los alemanes durante la 1ª Guerra Mundial, y algo se parece este modo de vida- Sol le cuenta a Shirley de cuando era joven, y tomaba coffee, café de verdad la gente ¡a veces hasta se tomaban una cafetera entera!

La Tecnología de un mundo sin recursos. Hay barcos de carga movidos por energía atómica, pocos, ninguno por combustible fósil (o biocombustible), muchos a vela y remo.
Hay trenes, eléctricos, pero no hay Metro, la gente vive en los túneles.
Ya he nombrado las bicicletas generadoras de electricidad, Andy tiene una linterna que genera electricidad cuando se aprieta una palanca con la mano Squeeze Torch, y para que vean que esa tecnología ya existe, ¡y yo la tengo ya! aquí está la prueba.

*Alambre volador. Es un arma de la policía para controlar muchedumbres y se trata de alambre de púas con alma de acero con memoria. Al soltarlo desde un helicóptero el alambre se desenrolla solo, hiere a quien esté cerca, y al chocar con otro alambre forman una barrera impenetrable.
* La gente cocina con Seacoal, carbón de algas, cuando lo consiguen y usan como ollas y tal, tapacubos de coches comprados a feriantes que reciclan los restos de la civilización industrial.
No hay autos y apenas algunos camiones de reparto siempre protegidos por la policía.

Hay tugtrucks, carros tirados por hombres sujetos a arneses que hacen de bestia de tiro, porque no hay ni caballos ni otros animales de tiro.

Hay Rickshaws, o sea triciclos movidos por una bicicleta, y para que vean que hacia ahí vamos, esta foto del Príncipe Harry a la salida de una noche loca en Londres, la semana pasada.


☼ La comida artificial por su mayor parte, y la producción de alimentos ha caído mucho debido a la carencia de fertilizantes y de agua de riego, la destrucción del suelo y las tormentas de arena.

El gran acuífero  de Ogalalla que alimentó la producción americana de cereales se ha secado, Andy, su familia fue perjudicada por ello.

—Yo tampoco nací aquí —dijo Andy, bebiendo un sorbo de whisky del gángster— Nosotros vinimos de California. Mi padre poseía un rancho…
—¡Entonces es usted un vaquero!
—No era esa clase de rancho: árboles frutales, en el Valle Imperial. Yo era un niño cuando nos marchamos, y apenas lo recuerdo. En aquellos valles todas las labores agrícolas precisaban mucha agua, eran todo regadíos, a base de canales y bombas hidráulicas. El rancho de mi padre tenía bombas, y no se preocupó cuando los geólogos le dijeron que estaba utilizando agua fósil, agua que ha estado en el subsuelo millones de años. El agua vieja hace crecer las cosas igual que el agua nueva, recuerdo que dijo. Pero, por lo visto, había muy pocas filtraciones, o ninguna de agua nueva, porque un mal día el agua fósil se agotó, y las bombas se secaron. Nunca olvidaré aquello, los árboles murieron de sed sin que pudiéramos hacer nada para evitarlo. Mi padre perdió el rancho y nos trasladamos a Nueva York…

La solución del caso. Billy Chung ha huído al ver que la policía lo busca y se refugia en Brooklyn -donde nunca había estado, la gente no se desplaza sin dinero ni dónde ir- en un barco abandonado, vive ahí meses con un loco religioso. Al tiempo el barco es ocupado por una banda y regresa al otro barco donde vive su familia china. Ya es invierno.
Pero un delator lo reconoce, Andy el detective va a capturarlo y en la pelea el chino muere de un tiro, también un casi accidente.

Sol muere, el medio cuarto de Sol es ocupado por una familia entera, Shirl no aguanta el hacinamiento y abandona a Andy.
Como las autoridades están disgustadas con el detective Andy Rusch su jefe lo manda unos meses de uniforme a patrullar, un favor para que no lo despidan.

1º de Enero del 2000  Entra el Siglo XXI y los políticos discuten de implantar cierto control de nacimientos, al fin.

«No se fijó en quién estaba con ella, ni en cómo iba vestida, ni en ningún otro detalle: sólo en su rostro, y en cómo ondeaban sus cabellos cuando volvía la cabeza. Estaba riendo, hablando rápidamente con la persona que la acompañaba. Luego subió a un rickshaw, tiró de la capota para cerrarla y desapareció.
Caía una fina nieve, empujada por el viento y remolineando a través de los agrietados pavimentos de la Plaza Times. Quedaban muy pocas personas y se estaban marchando apresuradamente. No había ya ningún motivo para que Andy siguiera allí, su servicio había terminado, podía iniciar el largo camino de regreso a la parte baja de la ciudad. Introdujo su porra en su argolla y echó a andar hacia la Séptima Avenida. La resplandeciente pantalla del gigantesco televisor derramó su luz sobre su abrigo azul de uniforme, encendiendo una chispa en cada gota de nieve fundida, hasta que dejó atrás el edificio y se desvaneció en la súbita oscuridad.
Las letras siguieron deslizándose a través de la pantalla vacía.

LA OFICINA DEL CENSO INFORMA QUE LOS ESTADOS
UNIDOS HAN ALCANZADO UNA CUOTA
IMPRESIONANTE EN ESTE AÑO DEL FIN DEL SIGLO
344 MILLONES DE HABITANTES EN LOS PODEROSOS
ESTADOS UNIDOS

¡FELIZ SIGLO NUEVO!

[ En realidad la población de EEUU, hoy, es de unos 310 Millones de habitantes ]

CONCLUSIÓN
Como comprueban esta novela de S-F planteó con mucha antelación los tremendos problema energéticos y sociales que estamos viviendo ahora cuando nadie apenas los intuía entonces.  Este mundo agotado es en el que viviremos bien pronto, empezamos a vivirlo ya.

La página Wikipedia en castellano de Hagan sitio, dice con una equivocada e insoportable suficiencia:

En Estados Unidos durante la década de 1960 y hasta 1980 se extendió la obsesión -motivada por la guerra fría y el auge del comunismo en países asiáticos como China- por el peligro de un crecimiento amenazador de la población en esos países y en general la amenaza de la sobrepoblación. Tanto el libro Make Room! Make Room! de Harry Harrison como la película Soylent Green son creaciones de ficción construidas sobre este fenómeno.
El libro de 1968 del entomólogo estadounidense Paul R. Ehrlich, The Population Bomb, también hay que situarla en ese contexto pero, a diferencia de las obras de ficción, el libro de Ehrlich La bomba poblacional aspiraba a ser una obra científica

Vaya, y lo es se está cumpliendo con todo, un poco más tarde apenas de lo predicho. En España ya tienen 25% de paro, pero de esto que yo cuento, de las consecuencias del Pico Petrolero nadie sabe nada ni quieren saber de nada.

Prefiero dejar hablar a Sol, que le explica a Shirley:

—No… tengo una mejor opinión de la raza humana. Lo que ocurre es que nadie se lo ha hecho comprender, han habido demasiadas personas que han nacido animales y han muerto animales. La culpa, a mi entender, es de los corrompidos políticos y de los llamados conductores de masas que han eludido el problema porque era muy conflictivo, y porque no querían complicarse la existencia con algo cuyos efectos, si se producían, tardarían años en dejarse sentir.

De modo que el género humano devoró en un siglo todos los recursos que la Tierra había tardado millones de años en almacenar, sin que nadie en las altas esferas moviera una ceja ni prestara oído a las voces angustiadas que clamaban en el desierto.

Permitieron que nos entregásemos a la superproducción y el superconsumo, y ahora el petróleo se ha agotado, el suelo se ha hecho improductivo, los árboles han sido talados, los animales se han extinguido, y siete mil millones de personas luchan por las migajas que quedan, viviendo una existencia miserable.. — pero procreando todavía sin control.

☼ Una excelente novela, y no muy gruesa además, en la edición Penguin Classics que compré -sí, ya es un clásico!- tiene 233 páginas, no como los mamotretos que publican ahora de mil páginas ilegibles.

Para saber más.

Los Océanos perecen

El Destino ya nos alcanza

Los asesores de Zapatero

☼ PS. Agosto 2012.

Fallece el escritor Harry Harrison, fabulador de la superpoblación

Fue uno de los primeros en introducir un toque de ironía en la ciencia ficción. Inspiró la película ‘Cuando el destino nos alcance’

☼ PS 2.  El público ignora totalmente lo abarrotadas de gente que estaban las calles de las ciudades antes de que el automóvil, y la prosperidad, mejorara el standard de vida.

Acá tienen un video, filmado por Edison !!, que muestra las calles de Chicago en 1897.

You_think_the_sidewalks_are_crowded_today_Look_at_Chicago_in_1897_filmed_by_Thomas_Edison_60853772

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Por Armando

6 comentarios en «Releyendo ‘Make Room Make Room’, de Harry Harrison»
  1. Buen post Armando,
    Me voy para Asia, a mi regreso pasaré un par de dias en Atlanta o Detroit(hago gran parte de los vuelos con Delta Airlines)veré de comprar el libro, saludos , el destino Ya nos está alcanzando.
    Saludos

  2. Hola !
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    Pienso que habrá un paso previo más destructor que a como se cuenta en el libro, se ve en el cine ó podamos imaginar.
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    Quizá (si se contase desde dentro), Siria hoy sería un buen ejemplo de ver cómo se sufre en lo social, y Grecia y Portugal hasta podría usarse como ejemplo del inicio de un colapso.
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    Lo digo por el corte de servicios asistenciales, o cuando para llegar al hospital haya que atravezar puestos fronterizos controlados por algunas milicias tipo Rwanda, ó tener enchufe.
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    Muchas veces me hablan de cómo conseguir empleo en España, de qué hacer, a quién ver o tocar… y repito una frase que no es mía: Revise primero su agenda.
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    Está claro el mensaje del libro: El colapso llegará, será de tal o cual manera, cada uno se lo imagina a su gusto y conforme a sus propias pajas mentales, pero lo importante es ver los contactos que uno tiene…
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    Salú !

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