Un rico Rabino de Manchester, Baruch Chalomish de un barrio de judíos ortodoxos pagaba sexo con cocaína, vendía drogas, tenía un socio musulmán, Nassir Abbas en fin que no perdía comba

Rabbi ‘offered cocaine for sex’

La policía les encontró instrumentos y substancias para cortar la droga, de la que tenían buena cantidad, mucho dinero, billetes hecho tubito para snifarla, en fin lo de siempre.

Se trata de un suceso de delincuencia y nadie se rasga las vestiduras aquí, ni en Israel donde seguramente también pasa, alguna vez ocurre con alguno. No tiene importancia.  La prensa inglesa lo publica sin aspavientos, esto pasa, ya está. Es la miserable condición humana.

Pero yo lo pongo aquí porque cuando publiqué el TREMENDO CASO del Judío Terrorista Uruguayo Saúl Feldman, muchos uruguayos con esa necia hipocresía y colita de paja que tienen me criticaban en este blog de porqué había puesto yo que era judío. Casi me atrevo a jurar ellos no eran judíos, que se conocen como los españoles nos conocemos de sobra a nosotros mismos.  Son los de la colita de paja, seguro que viven en Pocitos.

Un tipejo que asesinó a una mujer con un paquete-bomba, le cortó las dos piernas a un niño que estaba estudiando en la casa [ pruebas de sobra que fue Feldman ], tenía un arsenal de armas para abastecer dos cuarteles del ejército, planeaban asaltar y tomar el Cuartel de Artillería y causar un baño de sangre, asesinó a un inspector de policía, se batió a tiros con las fuerzas del orden e hirió a varios peleando hasta morir, en fin, que además el comunismo le venía de familia y era tenaz en la infamia.

Comparado con el insignificante rabino mancuniano (esto es, de Manchester) al fin de cuentas un pequeño delincuente que pagaba el polvo con polvitos blancos, esto de Uruguay es tremendo y los diarios apenas dicen nada, asustados de la enormidad y peligrosidad y extensión del tema.  Y si la justicia uruguaya fuera incluso un poco como debe ser, va preso medio parlamento y cantidad de gente importante.  Es decir, que no harán nada.

El terror en que viven los uruguayos que ven desplomarse su sociedad es tal que lo niegan todo y cierran los ojos desesperados ante lo que les ocurre.

En España si un cura, o un político, es menorero o corrupto y se descubre, pues se publica y se saca a la infamia pública y la justicia se encargará.

En Uruguay la secta Pare de Sufrir esquilma a los idiotas, y otras muchas sectas, y los políticos corruptos las protegen. Eso sí, cuando la Iglesia Católica critica alguna cosa social (no siempre critica con razón, pero están en su derecho de opinar) los infinitamente delincuentes, criminales y corruptos les caen con todo, la bruja de Topolansky por nombrar una notable entre muchos.

En fin, así son los sudacas, merecido se lo tienen lo que se les viene arriba.

Por Armando

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