.  .  .  .  .  Un mal artículo publicado en El País/Madrid

Un puente hacia ninguna parte

http://www.elpais.com/articulo/internacional/puente/parte/elpepuint/20081116elpepiint_3/Tes
El paso sobre el río que separa Argentina y Uruguay lleva dos años cerrado por el conflicto desatado entre ambos países por una fábrica de papel
SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ – Buenos Aires – 16/11/2008

El puente Libertador General San Martín es un puente largo y magnífico sobre el río que hace de frontera entre Argentina y Uruguay. Desde hace exactamente dos años es un puente que no lleva a ninguna parte. Sira, una mujer muy agradable y educada, tiene la llave del candado que sujeta la barrera que impide el paso a todo tipo de tránsito. Si alguien se pusiera pesado y se empeñara a cruzar, llamaría a otros vecinos de la población más cercana, Gualeguaychú, y se armaría la marimorena. Lo que sí permite Sira es que turistas despistados lleguen hasta mitad del puente para que vean la causa de tantos problemas: una imponente papelera que la empresa finlandesa Botnia construyó al otro lado, en tierra uruguaya, y que Gualeguaychú, en tierra argentina, aborrece.

Sugiero a los uruguayos escribir cartas protestando cortesmente por este mal artículo, que pone al mismo nivel al agredido por ser más débil -Uruguay- y al prepotente agresor -Argentina-, a

Cartas al director, El País, Madrid
cartasdirector@elpais.es

Por Armando

3 comentarios en «Puente hacia ninguna parte»
  1. Estimado, me parece que en ningún momento pone a nadie sobre nadie. Lo que se deberia haber hecho desde el principio es respetar lo firmado entre los dos paises, el tratado del rio uruguay.
    La unica que esta por arriba de los dos paises, es botnia, que aprovechando la ausencia de los estados, que no garantizaron los derechos cosntitucionales, que no que no se hicieron las audiencias públicas.
    En resumen, es una corporacion la que esta por arriba de dos paises hermanos.
    Atte,
    Pablo

  2. Qué cínico el tipejo este. Qué se puede esperar de Argentina un país con un tango que dice así como,
    «No te fíes ni de tu hermano,
    que te cuelga de la cruz.»

  3. La decisión de lo que hacemos en nuestro territorio soberano es de los uruguayos. Y en nuestra tierra aceptamos una de las plantas mas modernas del mundo, con la tecnología suficiente para no contaminar el río. Esto último debería ser controlado, si, por una comisión binacional y la empresa recibir multas o perder sus derechos si no lo cumple.
    Pero es imposible, ya que los argentinos querían la planta en su propio territorio y no dando trabajo y divisas a sus vecinos.
    El trabajo sucio de los que perdieron el negocio lo hacen el pueblo ignorante de Gualeguaychu. Que ahora tiene una excelente excusa para hacer parranda junto al río.

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