El gobierno pide a la población, a las empresas Ahorro de Energía.  Esto significa la Destrucción del Uruguay y de su modo de vida, por Destrucción de la Demanda.

Expliqué cómo romper este dilema en mi post anterior:

Hay llanto, habrá crujir de dientes

Recuerden antes que los militares construyeran Salto Grande, qué tiempos horribles: jugando al parchís a la luz de una vela, sin tv, con el transistor.  Las calles a oscuras, los comercios sin luces  -como ahora, se ha vuelto a esos espantosos años, finales de los 70.

Se debe reemplazar las energías importadas por energías de fabricación nacional, es decir combustibles y electricidad.  De fuentes renovables, por supuesto o de preferencia.

Ahorro, en el sentido que este gobierno miope propone, es como el que ahorra, para ser con el tiempo el muerto más rico del cementerio.

Un sólo ejemplo, entre muchos: la fermentación de los residuos orgánicos de los hogares de Montevideo, es suficiente para generar el gas que mueva todo su transporte colectivo y taxis, además de generar buena proporción de la electricidad necesaria.  Esto no es ninguna fantasía, estas plantas generadoras industriales son comunes en Europa.

Lo mismo las demás ciudades del interior.  Por supuesto, el ahorro de divisas más la creación de puestos de trabajo técnicos lograría para el Uruguay el pleno empleo y para la Coalición del Mal, ( disculpen se me escapó, quise decir, la matufia gobernante), la reelección.  Yo me asombro, parece que hicieran las cosas mal para perder a propósito y devolver el gobierno con un país arruinado.

Me parece evidente que un gobierno que logre para su país la Autonomía Energética y el Pleno Empleo merecería ser reelegido: hágase el milagro y hágalo el diablo.

Por Armando

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