En España del Fracaso Escolar al Coche Oficial

Una encuesta, no demasiado reciente, revela que los españoles piensan que los políticos son un problema y la mayoría tienen una pésima opinión de ellos -si la hicieran hoy el resultado sería peor, todos los días hay un escándalo de corrupción extraordinario.

No es cuestión de repetir eso de que los pueblos tienen los gobernantes que se merecen, sino estudiar porqué la Clase Política española deja tanto que desear comparada con otros países europeos.

¿Conoce Ud a los que fungen en su pueblo?  No tienen estudios, y los miembros de esos comités políticos que van a ir a ver si pringan, gran porcentaje no saben ni leer.  De hecho las personas con estudios no pueden ir a mezclarse con esos sacamantecas, les da asco.

Porque al ir a la Universidad, al adquirir cultura se corre el riesgo de adquirir escrúpulos.

Aunque no es una garantía total ¿qué espera Ud de los otros?  Y como esa masa de zopencos y vendedores fracasados de inmobiliaria impulsa al peor y más gárrulo de ellos, luego el público ciudadano votante se le presentan listas trabajadas por el Petit Comité, el resultado lo estamos viendo.

Agreguemos el retraso y poca adaptación de las leyes, los obstáculos puestos por la mafia política de derechas a procesar a sus chorizos más descarados y nos resulta un panorama que es Salerno, con mejores modos.

Podía empezar el gobierno por dar ejemplo y poner de ministros a gente que por lo menos tenga la Universidad acabada, no gárrulas como las que conocemos y para que vamos a hacer la lista. Y en este caso me refería a las gárrulas, porque tanto que dicen que en España una mujer tiene que valer el doble que un hombre para que la pongan de algo, creo que aquella alcaldesa famosa de Marbella no sabe ni leer.  Pero robar sí que sabía.  Y en el gobierno de Aznar hubo cada Ministra que pasó de ir a hacer las compras de su casa, a gobernar.

Un Ejemplo Histórico quizás aporte una solución.  En la Inglaterra del siglo XVIII (18, para los que no aprendieron de números romanos) la corrupción era rampante.  Se vendían hasta los puestos de militar, por supuesto todos los políticos eran corruptos hasta más allá de lo imaginable.  A veces los barcos se hundían de malos materiales que eran construidos, las provisiones de marina y de milicia, bien pagadas pero mal servidas y así con casi todo.

Y de repente esa sociedad, esa misma sociedad corrupta se volvió intensamente intolerante con la corrupción.  Ojo, no es que no ocurriera, ni que no robaran a las colonias que conquistaron.  Pero cualquier corrupción DESCUBIERTA se pagaba con el ostracismo social, y para siempre.  ¿Hipocresía?  Mejor la hipocresía que la exhibición y el descaro del robo.

Esta severidad se ejercía verticalmente, y era mantenida por una justicia inhumana y defendida en los altares e impresa en la escuela.

Esto le permitía a un joven de 23 años recién recibido en Balliol, Oxford ir a la India a administrar a cientos de miles de súbditos, con un libro de leyes bajo el brazo.  Y era progreso, porque donde antes había arbitrariedad y capricho del cacique poderoso ahora reinaba imparcialmente el libro de leyes, y la cárcel y el látigo y la horca.

Verticalmente, nuestro gobernante debe exigir e implantar las exigencias más severas y los castigos más ejemplares contra esta plaga de langostas y caciques que se han arrojado sobre España a devorarla.  Sumarios, separar de sus cargos y destitución de aquellos que están robando tan descaradamente debe ser la norma, y sin descartar la intervención del gobierno central en aquellas Comunidades Autónomas transformadas en feudos de ladrones, como la Comunidad Valenciana y las Baleares.

Por Armando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.