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El pensamiento débil se impone en el mundo y es opinable si tiene la culpa la TV o si tenemos la televisión que nos merecemos –ce pluriel c’est bien singulier– y se hace la televisión que queremos, como la queremos.

Como puede ver, señora, la noticia más importante en Yahoo! se refiere a un show llamado El Aprendiz. En este espectáculo, unos aspirantes a hombres de negocios -esto es Inglaterra, lo nuestro es el business, o sea- pelean por ser los elegidos por Sir Alan Sugar para trabajar.


Luego dicen que no hay crisis.

Quizás el nombre Alan Sugar le sea familiar a muchos, así que diré cual era su compañía: Amstrad. Esta compañía inglesa fue la que llevó a España los primeros PCs a precios asequibles. Eran una birria, no tenían disco duro o muy pequeño, arrancaban de disquete floppy de 5,25, no tenían tarjeta gráfica, todo modo texto y en MSDOS, tardó años en llegar Windows y de todas formas no podían ejecutarlo hasta que llegaron procesadores 386.

De todas formas Sugar se forró y llegó a ser Sir Alan Sugar. Pero ya no hace ordenadores, su empresa tiene una existencia simbólica. Como da bien el papel de empresario tirano ahora se forra más con la tv, y el público sigue totalmente lelo las incidencias del trepar de los aspirantes a quien Sir Alan despide cuando no cumplen sus exigencias.

Una metáfora del modo anglosajón de trabajo que es hasta doloroso de ver y comentar. Criticadísimo este modelo en Europa y odiado en Francia, la feliz Francia de las 35 horas semanales de trabajo. Encima son los franceses más ricos y más productivos que los ingleses, ya que los gabachos esas 35 horas, trabajan, y los ingleses lo que hacen es presentismo, como le llaman los españoles: Están los ingleses presentes, pero hacen muy poquito.

Otras noticias muestran que no hay precisamente grandes problemas: Una chica Sij (una religión de la India) quiere llevar su brazalete en clase, pero no se lo permiten. Fútbol, por supuesto, con la falsa alternativa Club o Patria -hasta ahí podíamos llegar. Brown defiende mantener presos a los sospechosos 42 días, a disposición de la policía -debería aprender de España y enchironarlos el juez todo el tiempo necesario, y un año más.

En Baghdad un coche bomba mata a 51, es decir, lo normal. El petróleo sale de Iraq, nos dicen, que normalmente: no vamos a ir a comprobarlo nos pueden poner un coche bomba.

En la franja de Gaza, paz o acaso guerra. ¿No era que lo había arreglado todo Aznar? Eso dijo él. Que había arreglado él, Aznar, el quilombo del Oriente Medio. Y luego ha ido su amigo Blair, y también lo ha arreglado.

Algún asesinato infame, algunos condenados y a lo mejor acertó el juez y son culpables y todo.

La inflación, que amenaza e inmediatamente la misma noticia se niega a sí misma, no sea que cunda el pánico, y el Bank of England lo tiene todo controlado, no hay inflación. Lástima que vas a la tienda y las cosas cuestan mucho más caras, me refiero a las cosas de comer, a mí que me importa que bajen los dvd o la ropa, si yo tengo más dvd, juegos de ordenador, ordenadores, consolas, videos, y gadgets de los que podría consumir en el resto de mi vida. Ropa, lo mismo, todos los días me pongo una camisa limpia y luego la tiro al cesto, con la camiseta, el calzoncillo y los calcetines del día. Lavo la ropa una vez por semana (blanca y de color por separado), la seco en una secadora eléctrica (aquí llueve todos los días). Pero que suba la comida, y la cerveza, es un atentado intolerable.

Para tapar que sube la comida y la cerveza nos ponen a un falso empresario que fue y unos aspirantes a sus 15 minutos de fama.

Y para que veamos que estamos bien, coche bomba en Baghdad, para comparar.

Por Armando

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