Me he venido a enterar que muchas «almendras» que venden por ahí, en realidad no son almendras, de almendros.

Son las semillas que están dentro del carozo de los albaricoques. Las fábricas de dulce estos carozos los abren con máquinas y sacan las semillas.

Tienen otra forma, diferente sabor y diferente valorpoder nutritivo que las almendras verdaderas.

Un fraude puro y simple.

Por Armando

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