Por Armando

5 comentarios en «No hay derecho, un rapero»
  1. Eso no es nada al lado de los nuestros, que son capaces de ponerle rueditos al Banco de España y llevárselo para la casa.
    Una vez le mande a un amigo periodista uruguayo de las hazañas de Dorribo.
    Se quedó impresionado, decía «Que lo parió, eso son ladrones y no los aficionados que tenemos en este país».

  2. Aqui ya somos internacionales, jejeje …

    Entonces aquella generosidad no era tan inocente

    Después aparecen comentarios de que el Gobierno Dominicano, no sólo tenía candidato preferido para las pasadas elecciones haitianas, sino que pudo influir sobre los resultados. Ahora se presenta el escándalo que envuelve al Ing. Félix Bautista. Que algunos de los grandes contratos de la reconstrucción, financiados con asistencia internacional, hayan sido otorgados discrecionalmente, grado a grado, como dijo el ex ministro de Haití que los tramitó, a un dominicano que es «como un hijo» para el Presidente Fernández, es algo que nos asquea, y afecta muy malamente la imagen dominicana frente a la comunidad internacional.

    O que se diga, como es la otra versión, que se hizo una licitación. Pero vaya qué licitación, en que se van a construir tres obras, y en cada una participan tres empresas, pero todas del mismo dueño. Un ciudadano dominicano, devenido en funcionario público y ahora en Senador, cuya única actividad empresarial conocida se deriva de sus tratos con el Gobierno. Que ahora se sabe que es un magnate de la construcción, con negocios que abarcan, además de la República Dominicana, a Panamá y Haití, y que también ha financiado campañas electorales en Perú. Cuyo grado de influencia llega tan lejos, que posiblemente haya hecho saltar del poder al Primer Ministro Conille por osar investigar sus contratos.

    Que la República Dominicana sea uno de los países en que se percibe mayor corrupción, es una gran vergüenza. Pero que ahora eso trascienda internacionalmente, afectando tan adversamente al vecino más pobre, ya es demasiado.

    http://www.acento.com.do/index.php/blog/3771/78/Entonces-aquella-generosidad-no-era-tan-inocente.html

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