La imagen que se tiene de Navarra, de Pamplona y el San Fermín es como así

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Una tierra vital, de vino, alegría, violencia, gente impulsiva pero clavada en sus costumbres antiguas: esa escena del mozo saltando el toro podría haber sido en Creta, hace 10.000 años.
Esta es otra realidad de Navarra

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Nature, la más prestigiosa revista científica británica publicó el artículo de ese título arriba: ¿Cómo una pequeña provincia española se volvió un gigante mundial de la energía eólica?

En el pueblo de Iratxeta, Navarra el paisaje es de contrastes: el verde pálido del trigo madurando, los bosques oscuros en la montaña, casas nuevas construidas sobre cimientos medievales, y gigantescas turbinas eólicas, de un blanco deslumbrante se mueven mecidas por la brisa que ondula el trigal.
Iratxeta y el pueblo de al lado, Leoz, hace quince años, antes que la revolución eólica llegara aquí no tenían ni 150 habitantes entre los dos. No había agua corriente, no había autobuses ni recolección de basura. Los habitantes eran viejos que esperaban morirse.
Ahora son el doble de personas, con agua corriente, servicios municipales excelentes y cuatro sanitarios cuidando permanentemente a los ancianos del pueblo. Ahora vienen los industriales a invertir a estos pueblos.
Actualmente esta pequeña provincia, Navarra, genera el 60 % de su energía de fuentes renovables y todo está cambiando, como cambia en España a medida que la revolución en energías renovables cambia el país.
Acciona Energía. Esteban Morrás es el director de esta empresa, el líder mundial en energía eólica. En 2007 el primer trimestre tuvo ingresos por u$a 337 millones. Pero cuando Morrás fundó la compañía, parecía Indiana Jones. “Buscando sitios para nuevos proyectos hidroeléctricos por montes y bosques, se me rompía la ropa a jirones”, le dijo a Nature.
Morrás compraba mini-hidroelécticas para conectarlas a la red y construir más, pero ya no había más sitio en Navarra. En 1992 su compañía ya no tenía futuro, pero en un viaje a Francia, en 1994, visitó una granja eólica en Montpellier, Francia, y vio el futuro y vio que funcionaba.
No pudo dormir esa noche: un sólo generador eólico producía más energía que la última mini-hidroeléctrica que su compañía había construido.
Cuando se entrevistó con Vestas, la compañía danesa que había elegido para suministrarle turbinas le prometió al director, Johannes Poulsen, que España tendría 1000 megavatios de energía eólica para fin de siglo XX: en aquel momento no había nada.
Poulsen le dijo, “Ud. Está loco. Dinamarca tiene sólo 400 megavatios tras 20 años de esfuerzo.” Pero con la experiencia de Dinamarca, España ha saltado etapas.
Con más de 11.165 megavatios instalados hasta el año pasado, España es el segundo país del mundo, y subiendo

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La energía generada sin embargo es bastante menos, sólo el 23% de la capacidad instalada, 23:372.000 megavatios-hora generados en 2006, aunque representó más del 8,5 % de la electricidad española. En un día de marzo muy ventoso la electricidad eólica suministraba el 27 % a España -superó por un tiempo a la nuclear y por carbón.

Poder para el pueblo. En los 80 y 90 Navarra dependía demasiado de la principal industria, una planta de Volkswagen, pero con poca energía Navarra no era atractiva para el inversor. El plan eólico de Morrás prometía suministrar energía y en sí era una solución industrial. La primera granja, El Perdón, la construyó al sur de Pamplona en 1994. Desde entonces el gobierno de Navarra autorizó más de mil turbinas en 32 granjas. De 1995 a 2004 el gobierno navarro invirtió mas de 136 millones de euros en empresas de energía renovables, hasta el 30 % del capital inicial y reducción de impuestos a los inversionistas. El plan actual de energías renovables (2005-2010) reserva 240 millones de euros para inversión. La capacidad instalada en Navarra es más de 950 Megavatios -dos tercios la de su gran vecino, Francia, a donde fueron a inspirarse y ya superaron.
Morrás sigue empujando para que Navarra llegue al 100 % de energía renovable y exporte a otras, aunque el gobierno navarro es menos ambicioso ahora que ha logrado tanto.
Navarra donde no tenía ninguna compañía en este sector, ahora tiene 50 (en 2003, ahora más) J. Faulin et al Energy Policy 34, 2201-2216 (2005) y ha sido felicitada en la European Conference for Renewable Energy en Berlín, por tener la mejor política regional de Europa.

Pamplona (sí, la Pamplona del encierro y los toros, y Hemingway y The Sun Also Rises) tiene el Centro Nacional de Energías Renovables, un nuevo centro de investigación científica enfocado al desarrollo comercial en energía solar, eólica y biomasa, y hay dos centros de formación en energías renovables.
El otoño pasado la Universidad Pública de Navarra inauguró el primer programa para ingenieros eléctricos en energía y electricidad eólica y solar, para cumplir con la creciente demanda en especialistas.

Se les acabó el terreno. Navarra quizás alcanzó el punto de saturación por lo menos en eólicos y ya no se instalan más para no perder el apoyo del público, fundamental al principio de implantar el programa. Otra razón es que la capacidad puede aumentar sin instalar nuevas granjas, mejorando las turbinas: las primeras máquinas tenían 500 kilovatios y se les instalan ya turbinas de 3 megavatios.
Otro problema es depender del capricho del viento por lo que se han construido dos plantas generadoras a gas en Castejón, plantas muy modernas que reciclan su propio calor, para mantener el sistema siempre en marcha.
El gobierno navarro ha disminuido las ayudas a las eólicas y aumentado las ayudas al sector solar, biomasa, agrocombustibles y fotovoltaicos. Estos esquemas energéticos, llamados «Jardines solares» están abiertos al inversor particular y se puede comprar incluso un panel fotovoltaico y ganar dinero de su electricidad.
Morrás dice que el 2008 será el más importante, con el aumento de granjas eólicas en China, India, América Latina, Europa y Rusia.

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Paneles solares al frente y generadores eólicos en las colinas

Acciona ahora en EE.UU.

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Solar One en el desierto de Mojave. Acciona entra en este dinámico sector en los EE.UU. Este sistema usa concentradores parabólicos y un líquido de trabajo que mueve generadores eléctricos. Un reciente artículo en el NY Times se asombraba de que una compañía española innovara en este sector en el principal país científico e industrial del mundo. Aunque la electricidad solar aún no puede competir con la del gas, cuando la demanda aumenta en verano con el calor del mediodía es la única que responde a la demanda y es económica.

Por Armando

Un comentario en «Navarra, la Energía»

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