Ayer la profesora de Física del Liceo volvía de tomar exámenes. Tomar es un decir: de 35 alumnos se presentó una.  Sacó cero en el escrito y cero en el oral.

Yo siempre la digo: tenéis que bajar los stándards y exigencias, como hacemos en España y en el Reino Hundido. Cuando mi sobrino uruguayo en Alicante entró al curso obligatorio de valenciano vino muy ufano el primer día, había aprendido a decir «Jo soc Pablito».  Años después sólo sabía decir «Jo soc Pablito», así que para el examen final presentó una fotocopia …  Y en Inglaterra muchos se reciben y no saben leer ni hacer cuentas. A vivir del paro. Como su madre soltera. Y como su abuela, la soltera.

Volvía la profesora uruguaya ya de noche en el destartalado ómnibus y una pedrada rompió un cristal, salpicó de cristales rotos a los viajeros.

El conductor apretó el acelerador y rajó dos kilómetros, antes de parar y quitar los vidrios rotos de la ventana

–  Si paro me asaltan y me roban la recaudación y a todos Uds lo que lleven.

Una señora indignada gritó

– ¡ Ese fue uno de los de Mujica !

Otros pasajeros se la querían comer, se armó una tangana.

Esto pasa en Montevideo veinte veces en el día, y cosas peores.  Matar gente para robarle una miseria, una cosa que en 1960 -cuando el Ché organizó los Tupamaros- era excepcional, ni uno al mes quiero decir, hoy es cosa de todos los días.

Pero como esto es de secta religiosa, esto no es de política esto es irracional y los pueden estar matando, robando, asaltando, rapiñando, vejando y empobreciendo que esta gente aterrorizada, desvalida y sin ver salidas se abraza al que le promete

QUE CON ELLOS VA A PARAR DE SUFRIR   ¡ PARE DE SUFRIR !

Por Armando

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