Una inglesa la pescan meando en un monumento y mamando a un hombre

Wendy Lewis, 32 años, de Blackpool es típica de una cantidad de mujeres inglesas totalmente desnortadas.  Borrachas y viven de ayudas sociales y otros rebusques es el resultado de los parásitos que ha creado una sociedad próspera, cuando era próspera, y que le piden muy poco a la vida, aunque no dan nada a cambio, eso nunca.

En el juzgado la estaban esperando los abuelos viejos militares que se jugaron la vida para que Inglaterra viviera en libertad.  La hicieron el tubo de la risa, aplaudiendo slow clapping, cuando entraba al juzgado.

Wendy estaba borracha y se bajó los pantalones y se alivió la vejiga en este monumento, un obelisco levantado a los héroes de guerra que salvaron a su país de las hordas nazis, qué coño le importa eso a estos vividores.

Probablemente al ver el monumento fálico y obelisco tan enhiesto luego le vinieron ganas de tragarse una, y a eso se puso cuando llegó la policía estaba amorrada; el tipo se largó por piernas.

En el juzgado como la vista se demoraba, Wendy se largó y ahora está en busca y captura.

Una de las cosas que a los europeos normales les resulta más chocantes es que las mujeres inglesas se empedan hasta caer redondas al suelo. Luego a menudo pasa lo que pasa.

Y no crean Uds que soy injusto en poner «las mujeres inglesas» y no «algunas mujeres inglesas», que quedaría más caballeroso.

Recientemente regresó el corresponsal de la BBC en Washington D. C. tras muchos años de residencia.  Y escribió con escándalo que ahora se daba cuenta, tras vivir tantos años en los EEUU, que la sociedad británica está totalmente alcoholizada.

De todas formas no hay que criticarla mucho a Wendy, que gracias a muchas vacas inglesas como esta los jóvenes europeos debutan sin problemas. ,,

Por Armando

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