El buen proyecto de Mujica provoca deplorable artículo del nefasto ex-DOSVECESpresidente Sanguinetti

Sanguinetti, deplorable leguleyo uruguayo -es un estilo nacional, ténganlo claro- escribe de los males de la droga en el país, como si no tuvieran nada que ver con él, y fue presidente dos veces.

Como es noticia en el mundo, Uruguay aprueba una ley regulando por el Estado el cultivo y venta de marihuana.

Esto ha causado tanto impacto que hay periodistas de países europeos los más avanzados del mundo que piden para Uruguay el Premio Nobel de la Paz

Heroic Uruguay deserves a Nobel peace prize for legalising cannabis
The war on the war on drugs is the only war that matters. Uruguay’s stance puts the UN and the US to shame

Y hay una entrevista hoy sábado, en The Guardian a Mujica que merece leerse (en El País/Madrid también hay bastante material, pero pongo enlace al mejor periódico británico porque es menos leído por los hispánicos)

José Mujica on why he rejects the ‘world’s poorest president’ label

José Mujica, the Uruguayan president, at his house in Montevideo

If anyone could claim to be leading by example in an age of austerity, it is José Mujica, Uruguay‘s president, who has forsworn a state palace in favour of a farmhouse, donates the vast bulk of his salary to social projects, flies economy class and drives an old Volkswagen Beetle.

But the former guerrilla fighter is clearly disgruntled by those who tag him «the world’s poorest president» and – much as he would like others to adopt a more sober lifestyle – the 78-year-old has been in politics long enough to recognise the folly of claiming to be a model for anyone.

«If I asked people to live as I live, they would kill me,» Mujica said during an interview in his small but cosy one-bedroom home set amid chrysanthemum fields outside Montevideo.

The president is a former member of the Tupamaros guerrilla group, which was notorious in the early 1970s for bank robberies, kidnappings and distributing stolen food and money among the poor. He was shot by police six times and spent 14 years in a military prison, much of it in dungeon-like conditions.

Este proyecto aprobado por el gobierno es muy positivo.  El gramo de marihuana, de cultivo y calidad garantizado, se venderá a un dólar (precio en la calle en los EEUU: 15 dólares !), sólo se venderá a consumidores registrados, y sólo en cantidad limitada, hasta 40 gramos al mes y por consumidor. Se autoriza el cultivo propio de hasta seis plantas, se autorizan clubes de consumo de cannabis, se vendería en farmacias autorizadas y el Estado importará y venderá a productores registrados semillas garantizadas.

No es un precio cargado con impuestos, el gobierno quiere eliminar el consumo ilegal y delincuencia, no hacer plata con esto.

El argumento, contado por Mujica, y es un argumento plausible, es que la marihuana es el gran motor de la droga ilegal, por ser la más consumida.  Al retirarla del circuito criminal se limita el crimen, un terrible problema ahora mismo.

Aunque la cocaína en sus diversas formas deja más dinero por unidad, se vende mucho menos.  Es como con el alcohol, el Whisky escocés deja mucho más dinero por vaso, pero es el vino y la cerveza la que le dan la ganancia al tabernero.

Es además la aplicación de una ley económica muy conocida: que el consumo de un bien barato desplaza y elimina el consumo de un bien caro.

Además todo el tráfico alrededor de la cocaína es un nido de crimen.

Uruguay es un país peligrosísimo, tan peligroso como Colombia o más  -esto los apologetas del Frente Amplio se lo callan: en Montevideo, una ciudad del tamaño de Valencia, todos los días matan a 3 ó 4 a balazos, TODOS LOS DÍAS. Es más peligrosa que New York, o Chicago años 30, es como Tombstone pero sin el sheriff.

Si en Valencia ocurrieran la décima parte de los delitos que pasan en Montevideo, estaría tomada por el ejército, en ley marcial y fusilando a los malhechores contra el paredón.

Esta es la realidad -perdón, es mucho peor aún, pero ya le vale.  Contra esta realidad la mentira leguleya del Partido Colorado por boca del nefasto ex-2vecesPresidente Dr Sanguinetti escribe una serie de falacias deplorables, y se lo publica La Nación de Buenos Aires, bueh, es un Presidente, es importante, su opinión es de peso.

El pequeño detalle de que el Dr Sanguinetti escribe para sus enamorados debe recordarse.  Tiene su clientela electoral, los decadentes Colorados, y a un leguleyo famoso como él la verdad o la realidad no le interesa, lo que le interesa es argumentar hoy lo que atacaría igual mañana.  Es una actitud nacional, no es nada personal.

Hoy defienden la metalurgia contra la siderurgia, mañana si tocara con los mismos argumentos defenderían la siderurgia contra la metalurgia.

Un salto al vacío

Por  |  Para LA NACION

El artículo lo voy  pegar abajo para su fácil consulta. Acá van por delante algunas de sus mayores, típicas falacias

El debate sobre la ley ha sido especialmente ilustrativo sobre la opinión negativa de la comunidad científica. Tratándose de un serio problema de salud, no es entendible que se esté prohijando una droga cuyos efectos a corto plazo inciden en la concentración y reflejos (nefasta para conducir un auto) y a mediano plazo impactan en la memoria, el coeficiente de inteligencia, la depresión y la esquizofrenia. Hace algunos años aún no se tenían claras esas consecuencias, pero serias investigaciones de largo plazo, realizadas en varios países, invariablemente han comprobado los devastadores efectos neurológicos. Sobre esto ya no hay dos opiniones técnicas. Algo análogo ocurrió en su tiempo con el tabaco, cuyos efectos cancerígenos eran poco conocidos hace 30 años.

Lo mismo y mucho peor se puede decir del alcohol -que por cierto y hasta hace poco la producción y venta de bebidas destiladas era monopolio del Estado uruguayo, vean el cinismo ocultador del Dr Sanguinetti -con pocas y justificadas excepciones, coñac Juanicó por ejemplo- y en cuanto al tabaco limitó su consumo público el gobierno del Frente Amplio y con la oposición… de Sanguinetti y su banda de patrincas colorados.

A continuación el Dr Sanguinetti se pone geógrafo y guitarrero viejo,

En un plano más amplio, no resulta lógico que un país se corte solo en una estrategia que discrepa de la de todos sus vecinos y socios, apartándose de innúmeros tratados y compromisos. Uruguay carece de reales fronteras. Con Brasil, como en Rivera y Santa Ana do Livramento, hay hasta ciudades comunes en que apenas una calle distingue la soberanía de los Estados. Con la Argentina, los ríos limítrofes son fácilmente vadeables. Cualquier cambio de estrategia debería, por eso, incluir una acción colectiva, tan internacional como lo es el crimen organizado que explota el vicio.

Con tal de que no se haga nada, Sanguinetti propone cualquier cosa.  Va a ser un poco difícil que Brasil acceda a ese control, cuando los brasileros exportan maconha =marihuana al Uruguay, sus criminales claro, pero en Brasil criminales y gobernantes suelen estar en contubernio y a veces es difícil distinguirlos.

Nefasto artículo el de Sanguinetti, lleno de guasadas
Como veis en el extranjero los periodistas lo ven con más ecuanimidad, no les ciega el odio partidario

Ahora, como te digo una cosa te digo la otra, que dijo aquel
Si Sanguinetti fuera hoy el Presidente, y por esas cosas pusiera exactamente lo mismo, ese miserable leguleyo repetiría los mismos argumentos del Frente Amplio
¡ y los comunistas estarían en contra, bocinando los mismos guasos pavadas que dice él !

Lo hacen siempre, es una actitud nacional.

¿Necesito recordaros cuando Botnia, y la izquierda estaba EN CONTRA de que se fabricara pasta de papel e incluso varios de vosotros, en fin, a qué recordar errores, eh?
Yo estaba a favor de los Eucaliptos, de Botnia y estoy con este patriótico y buen proyecto

Los Colorados se han vuelto un partiducho irrelevante, una gente ignorante del mundo, ignorante de la realidad de su país, unos cosos del No Se Puede, retrógrados y paralíticos

Ah, y escrito esto desde mi autoridad moral: yo no he probado drogas en mi vida

Abstemio no soy, he inventado el Green Tea Beer !
Antes de acostarme en una taza de té mug, de medio litro, pongo cerveza y una bolsita de té verde
El té difunde, sin hervir, y cuando me levanto en vez de andar calentando café o té ya lo tengo listo
Se puede hacer con agua, pero con agua tiene como poco sabor, vio…

Un salto al vacío

Por  |  Para LA NACION

MONTEVIDEO.- Todo empezó en una buena tarde en que, en una conferencia de prensa sobre el tema de seguridad, un periodista le preguntó al presidente uruguayo si no había pensado en legalizar la marihuana. «Por qué no», contestó, y a partir de allí, día tras día, siguió improvisando sobre el tema: propuso que la plantara el Estado, sugirió que se podía hacer con soldados en campos del ejército, ofreció como alternativa llamar a una licitación entre agricultores y así fue derivando de un punto al otro. Dio como razón que era un modo de sacar a los muchachos de la «pasta base» (o paco), pero el argumento no duró 24 horas: psiquiatras y terapeutas afirmaron rotundamente que de la marihuana se podía pasar a drogas más duras, pero que a la inversa era imposible. Proclamó entonces que si no contaba con el 60% de apoyo, «se iba a baraja». Aparecieron encuestas, todas negativas, pero siguió adelante y terminó enviando un proyecto de un solo artículo que establecía el «control» por el Estado de la importación, exportación, cultivo, cosecha, producción, adquisición, almacenamiento y distribución de cannabis.

A esas alturas la propuesta había trascendido internacionalmente y el gobierno se sintió envuelto en una renovada aureola «progresista», muy desteñida hasta el momento por la ortodoxia de la línea económica. La bancada oficialista, entonces, intentó superar la improvisación y el primitivismo del proyecto, y elaboró una ley que acaba de votarse en el Parlamento.

Según ella, el Estado, a través de un instituto oficial de cannabis, que se crea, autorizará cultivos personales de hasta seis plantas para consumo propio, con un tope de 480 gramos anuales; y cultivos de clubes de entre 15 y 45 socios, que podrán explotar 99 plantas. El mismo instituto otorgará licencias para el expendio de cannabisen las farmacias, y los consumidores se registrarán para poder adquirir un máximo de 40 gramos mensuales. El Ministerio de Agricultura importará las semillas y las venderá a los cultivadores debidamente autorizados.

El debate sobre la ley ha sido especialmente ilustrativo sobre la opinión negativa de la comunidad científica. Tratándose de un serio problema de salud, no es entendible que se esté prohijando una droga cuyos efectos a corto plazo inciden en la concentración y reflejos (nefasta para conducir un auto) y a mediano plazo impactan en la memoria, el coeficiente de inteligencia, la depresión y la esquizofrenia. Hace algunos años aún no se tenían claras esas consecuencias, pero serias investigaciones de largo plazo, realizadas en varios países, invariablemente han comprobado los devastadores efectos neurológicos. Sobre esto ya no hay dos opiniones técnicas. Algo análogo ocurrió en su tiempo con el tabaco, cuyos efectos cancerígenos eran poco conocidos hace 30 años.

La idea de que por esta vía se va quitar el negocio al narcotráfico, como sostiene el presidente Mujica, peca de ingenuidad. Los menores de 18 años, que son la mayoría de quienes se inician como consumidores, no podrán comprar en el mercado formal; las otras drogas, desde la cocaína hasta la nefasta pasta base, seguirán también en manos del mundo clandestino. Con dos serios agravantes: primero, que la marihuana estará entonces ampliamente difundida y su contralor será aun más difícil; segundo, que la legalización ha instalado ya una atmósfera de permisividad, de jolgorio, que rodea al tema de un clima festivo de osadía juvenil. Al levantarse la barrera de la legalidad, el consumo se hará más fácil y, como previsible consecuencia, aumentará.

El presidente Mujica dice que esto es un «experimento» y que si él advierte que «se equivocó» dará marcha atrás. Sobrecoge que una población sea tomada simplemente como un conejillo de Indias; bien puede sufrir las nefastas consecuencias de un mayor consumo de drogas, luego muy difícil de erradicar.

Se argumenta que el alcohol y el tabaco son tanto o más dañinos socialmente, cosa que nadie discute; por eso mismo es que se ha generalizado el combate a estas adicciones tan viejas como la humanidad. Uruguay, incluso, ha realizado una muy exitosa campaña para la reducción del tabaquismo liderada por el anterior presidente, Tabaré Vázquez, oncólogo de profesión. Nadie se explica la contradicción de que luego de tanta batalla contra el tabaco ahora se baje la guardia ante una marihuana, que parece ser el primer peldaño de una escalera hacia el mundo de las drogas.

En un plano más amplio, no resulta lógico que un país se corte solo en una estrategia que discrepa de la de todos sus vecinos y socios, apartándose de innúmeros tratados y compromisos. Uruguay carece de reales fronteras. Con Brasil, como en Rivera y Santa Ana do Livramento, hay hasta ciudades comunes en que apenas una calle distingue la soberanía de los Estados. Con la Argentina, los ríos limítrofes son fácilmente vadeables. Cualquier cambio de estrategia debería, por eso, incluir una acción colectiva, tan internacional como lo es el crimen organizado que explota el vicio.

El futuro es incierto. La aplicación del extraño mecanismo estatista dependerá de minuciosas reglamentaciones y dudosos controles inspectivos. Incluso la propia ley puede ser impugnada ante la ciudadanía, por medio de un eventual referéndum revocatorio.

Mientras el Informe PISA le dice a Uruguay que ha retrocedido más que cualquier otro en la educación de sus adolescentes, alegremente bendecimos la irrupción del mayor flagelo que les afecta. Un verdadero salto al vacío.

*

PS.  El Soros va a tener que darle con el precio a Sanguinetti…

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PS. The Economist declara a Uruguay Country of the Year.

But the accomplishments that most deserve commendation, we think, are path-breaking reforms that do not merely improve a single nation but, if emulated, might benefit the world. /…/

Uruguay, which also, uniquely, passed a law to legalise and regulate the production, sale and consumption of cannabis. This is a change so obviously sensible, squeezing out the crooks and allowing the authorities to concentrate on graver crimes, that no other country has made it. If others followed suit, and other narcotics were included, the damage such drugs wreak on the world would be drastically reduced.

Better yet, the man at the top, President José Mujica, is admirably self-effacing. With unusual frankness for a politician, he referred to the new law as an experiment. He lives in a humble cottage, drives himself to work in a Volkswagen Beetle and flies economy class. Modest yet bold, liberal and fun-loving, Uruguay is our country of the year. ¡Felicitaciones!

http://www.economist.com/news/leaders/21591872-resilient-ireland-booming-south-sudan-tumultuous-turkey-our-country-year-earths-got

O. Anda Sanguinetti, chupate esa mandarina.

 

 

 

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Por Armando

2 comentarios en «Marihuana, y guasadas de Sanguinetti»
  1. Yo creo que es una ingenuidad analizar los motivos e intenciones de Sanguinetti y Mujica como si ellos decidieran algo y tomaran postura considerando primero si es bueno o mal para el país. Es que les importa un carajo y si les importara daría igual, porque ellos son solamente la cadena de trasmisión que ejecuta la voluntad de sus patrones extranjeros. El hecho de que el desinteresado y generoso «filántropo» George Soros este poniendo dinero para ésto, me hace pensar que la marihuana oficial del Pepe va a ser la marihuana transgénica de Montsanto.

    «Tenemos que experimentar y Uruguay es uno de los países experimentando», dice George Soros (1). Como todo experimento, es obvio que se lleva adelante para evaluar los resultados, que pueden ser buenos o malos para la salud mental y física de los sujetos experimentales, en este caso, los coba-yos.

    Para alcanzar la presidencia estos políticos se han dejado los principios por el camino, si es que alguna vez los tuvieron. Sanguinetti solía despotricar sobre que Uruguay era gobernado por el FMI y su carrera política estaba estancada en diputados, hasta que cerró el pico y aceptó hacer todo lo que le mandara el FMI. El Pepe dio un salto más grande, porque no estaba en diputados, estaba preso y lo sacaron de la cárcel como 15 años antes de haber cumplido su condena (de juzgado civil pre-dictadura) y derechito al senado y habiendo demostrado que era capaz de obedecer lo que le mandaban y tenía arrastre con las masas, le ofrecieron llevarlo a la presidencia… que toda esa prensa internacional aplaudiéndolo NO ES GRATIS. Y esos grandes medios de prensa que dedican sus recursos a promocionar a esta gente, no son precisamente propiedad de los proletarios oprimidos.

    (1) http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/12/131216_george_soros_marihuana_jgc

  2. Conclusión : Es positivo, aunque como Uruguay es «el país del no se puede», Soros y esos grandes medios de comunicación no sabe lo que sabemos nosotros, nada se ha hecho y nada se hará.
    Hoy, en Uruguay, te agarra la cana con marihuana y marche preso.
    .
    ¿Y a cuantos han asesinado esta semana en esa copia bruta de Tombstone?
    Una docena o más.

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