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El lúmpen británico campa por las calles de Gran Bretaña ante el pavor de la ciudadanía. El británico no advierte una relación entre su belicosidad y tiranía mundial, el endiosamiento de los ricos y la degradación de su país, que es el país más criminal de Europa.

Todos conocen la novela A Clockwork Orange, de Anthony Burguess o al menos hemos visto la notable película que en español se tituló La Naranja Mecánica, de Kubrick: Una sociedad asediada por bandas nihilistas, que hablan un dialecto incomprensible, entregadas a la rapiña y la violencia gratuita entre la pasividad cómplice de autoridades incompetentes o desbordadas. Por cierto que en Gran Bretaña prohibieron la película cuando la estrenaron, con hipocresía reconocida.
En ese mundo vivimos, sobrevivimos.

Hace una semana en Liverpool un niño de 11 años, que volvía de jugar al fútbol, fue asesinado de un tiro en la cabeza cuando circulaba por un parque en su bicicleta. El asesino, todavía no perfectamente identificado, es otro niño de similar edad, de una de las bandas que siembran el terror en Liverpool. Son muy parecidas a las bandas de latinos criminales de Ecuador o Los Ángeles y no son negros o sudacas sino british de su raza.
Habitan dos barrios de Liverpool, y se pelean a muerte por el control del mercado de la droga y también para entretenerse ya que no trabajan, viven de cobrar el Plan de Emergencia, algo parecido, y de robos de coches y trapicheo de drogas.
Estos dos barrios, no por cierto de malas casas, pero vivienda social subvencionada y habitados por el lumpen y sus hijos, están separados por unos parques y barrios de gente de trabajo. El niño de la bicicleta era de esas normales familias y tuvo la mala suerte de pasar por el parque cuando el pistolero disparó contra un grupo de jóvenes, por un tema de putitas.

En la misma semana, otra banda, en otra ciudad inglesa, y bien parecido a la escena de La Naranja Mecánica que la banda mata a palos a un mendigo, una banda adolescente mató a palos y patadas en la cabeza a un joven retrasadillo mental, para entretenerse y porque podían hacerlo y salirles barato.

En la misma semana otra banda, en otra ciudad inglesa, asesinó a estacazos y puñaladas a una pareja de jóvenes inofensivos, estudiantes universitarios pero algo bobetas, que iban vestidos de “goths”, es decir con ropas negras, con labios pintados de negro y tonterías. En fin, cada cual tiene derecho a su propia imagen, eso al menos dice la constitución española (así dice, tal cual, ahí donde lo dice) pero estos jóvenes ingleses rapados y con capuchas son como jaurías de perros rabiosos que se tiran contra lo que sea diferente o tenga pinta de mejor.
Incluso en las escuelas del Estado los chicos y chicas más inteligentes tienen cuidado de no destacarse porque los cretinos los atacan, ante la indiferencia y miedo de los maestros. Como estos jóvenes son de una estatura y peso preocupante -consecuencia seguramente de las hormonas de crecimiento que le ponen al ganado y que se cuela en la carne y la leche- las maestras tienen miedo hasta de ser violadas por niños de 10 o 12 años: ha pasado ya.

Gran Bretaña es, de creer sus propias estadísticas, el país más criminal de Europa y es curioso que la criminalidad crece a medida que se va hacia el Norte del País. ¡ De hecho Escocia ha sido comparada con el Uruguay ! que sois un país peligrosísimo -tampoco parece que tomaráis mucha conciencia del hecho ni que vuestros incompetentes gobiernos, y no sólo éste gobierno, hayan hecho nada por tomar medidas radicales, es decir, medidas que vayan a la raiz del problema, es lo que radical quiere decir en buen castellano.
Si tenemos en cuenta que en Gran Bretaña la posesión de una pistola es ilegal y castigada con varios años de cárcel y lo mismo portar cuchillo, pero en Uruguay no es así, y que se supone que éste es un país rico, de los más ricos del mundo, que la criminalidad sea tan alta es asombroso. De hecho ha aumentado durante el gobierno, dizque socialista, de Blair y las cárceles están rebosantes de criminales, tanto que han tenido que tirar a la calle a los menos peligrosos, es un decir lo de menos peligrosos ya que incluye negros rapiñeros como un ropero de grandes, violadores de niños y otras escorias humanas.

En las escuelas británicas cuando les ponen a los chicos una redacción, el título más frecuente, lo han contado los maestros, es Yo, Asesino.
A nadie puede extrañar, ya que la mayor parte de las novelas inglesas y sobre todo de tipo popular es todo de crímenes y más crímenes. De hecho Yo, Asesino es título de novela de un popular autor inglés: lo han tomado como carrera profesional. Es muy curiosa la reacción de las maestras, a quienes más que de flema inglesa se les puede acusar de cabezas cuadradas: dicen que ese título y enfoque no permite desarrollo del argumento ni elaboración del personaje, es su mayor objección al título y tema.

¿Qué ejemplos sociales se le presentan al joven y la jóvena británica como dignos de imitar? Aquellos que ven en la TV y en los diarios y revistas del quiosco como triunfadores, ricos y famosos por una vía fácil. El consumismo y la vida loca que se llevan, droga, alcohol y sexo promiscuo y/o perverso le son presentados como envidiables por ejemplo en The Sun el diario más vendido en el Reino Unido propiedad del millonario australiano-americano Murdoch y en cuyo consejo de administración se sienta Aznar.
El Sun, lo estrujas entre las manos y gotea sangre y semen.

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Amy Winehouse, a quien seguramente no os hace falta conocer, es una cantante inglesa que viene promocionando últimamente esa industria del espectáculo. Es judía y aunque en la foto con su marido parecen un par de gitanos heroinómanos son dos heroinómanos pero ricos. Lo de que sabe cantar es mentira, las voces de todos estos son artificiales y electrónicas pero pusieron dinero en su promoción, a la drogata se le ha ido la bola y no puede subir al estrado, se pincha heroína entre los dedos de los pies para que no le queden más marcas en los brazos, y ahí va con el marido de turno, la ensangrentada drogata de turno, mientra dure su turno. Se les está fastidiando la inversión y el Daily Telegraph, diario de los inversores ingleses, se muestra muy preocupado por lo mal que lo lleva la mujer.
Como es imposible tener un drogata que se pincha, como Doharty otro ejemplo y que lo lleve bien, pues entran y salen de las clínicas y las comisarías (a la cárcel no van nunca) y la heroína de Aganistán corre más barata que pedir una pizza. No debe ser casualidad que desde que están los ingleses en Afganistán la cosecha de heroína es mayor que nunca y se consume aquí y por toda Europa: algún inglés se está forrando pero no sabemos quién ni lo queremos saber.

Estos y otros parecidos son los role models de los jóvenes ingleses. Y si no valen ni para hacer como que cantan pues se levantan a las dos de la tarde, toman café con leche, fuman unos canutos de marihuana y salen a ver qué roban. Luego se pinchan de heroína y si te cruzas en su camino capaz que te llevas un disgusto.

En este país los ricos no pagan impuestos y por eso se han venido todos los billonarios rusos, y americanos, y árabes e hindúes todo les está permitido, incluso complotar contra sus gobiernos como hace el judío ruso Berezovsky contra Putin, no es Berezovsky más que un ladrón y la va de demócrata.

Y en este panorama de descomposición social Gran Bretaña metida en guerras por todas partes del mundo.

Es curioso que los británicos están huyendo de Gran Bretaña a miles y miles, como nunca en este siglo. España y Australia son sus destinos preferidos.
Son unos indeseables la mayoría, a quienes habría que controlar en España todavía más que a un colombiano. Cuando les preguntan porqué se van dicen que el país está imposible, lleno de inmigrantes extranjeros. ¿Excuse me? Ahí donde emigran son todos extranjeros o el extranjero es él, pero no se puede esperar que un inglés diga jamás una verdad por derecho, la hipocresía y la mentira y la traición es su segunda naturaleza o lo aprenden a rodillas de su madre.
La realidad es que tienen dinero, se la ven venir y se largan: maricón el último.

Por Armando

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