Los países de mentalidad tristemente futbolera -Reino Unido, España, Uruguay- se creen mal

Cortesía de The Guardian -probablemente el mejor diario británico- este es el ranking,

Pisa 2012 results: which country does best at reading, maths and science?

How do countries compare for reading, maths and science performance? The latest Pisa results from the OECD show which countries are making the biggest improvements and which could do better

PISAFULLLITERACYWEB

Esto ha provocado curiosas reacciones, que van desde la utilización torticera en Sinapia de estos resultados, por el gobierno fascista para insultar al gobierno anterior e imponer los fachas una mala reforma educativa, otra más.  Eso sí, quitando dinero a las enseñanza pública.

Las tripas del informe PISA

La prueba educativa trata de medir las competencias de los alumnos y comparar entre países

Algunos expertos creen que hay fallos de base que hacen casi inservibles sus resultados

En UK llanto y crujir de dientes; como siempre están por debajo de los países europeos del Norte como Alemania, Finlandia, Holanda y ver a los asiáticos por encima les da ataques de caspa.

Es interesante que en Sinapia resulta que las nuevas generaciones ¡están por arriba de las generaciones viejas!

Ninguna sorpresa para mi: los criados durante el franquismo son ignorantes totales y tontos de solemnidad  -alcanza con ver que los manchegos viejos votaron al PP, que había prometido y jurado recortarles y los han recortado a la altura de la yugular. Sólo un pueblo de idiotas puede creerse que los fachas les iban a recortar pero los servicios seguían siendo los mismos. Ya ven la importancia de tener un pueblo instruido en vez de un pueblo de ignorantes como los sinapios.

En UK ha ocurrido lo contrario ! Las nuevas generaciones son más ignorantes que las anteriores !  Esto es bastante notable, y de hecho los patronos se quejan de que les llegan los jóvenes ingleses y no saben ni leer ni escribir, y encima son unos gandules  -con lo que toman polacos, ansiosos de aprender y trabajar.

Y en Uruguay, pues lloriqueos como siempre, y culpar a las maestras que tienen que batallar con infanto juveniles hijos de puta incluso asesinos y desde luego impunes, impunizados -valga el neologismo- por la legislación de un gobierno comunista de muy pocas luces, y bastante desaprensivo  -esa ley por cierto es del Dr Tabaré Vázquez, no del Sr Mujica, lo que demuestra que en Uruguay los dotores son una birria de ignorantes y desaprensivos.

Por dar un ejemplo y totalmente cierto: el otro día un niño de 13 años !!  asesinó de un tiro en la nuca por la espalda lógico, a un policía.

Andá a enseñarle a leer a ese hijo de puta y tantos como él.

Y me cuentan maestras y profesoras amigas mías, de quitarles en la clase cuchillos, machetes y hasta una pistola que la madre de uno de estos pichones de ladrón le había dado al hijo para que matara a otro chiquilín.

Una persona que hace eso, en un país decente y de orden y de ley, pongamos el Reino Unido, le caen 20 años, si es que la policía no ejecuta en el sitio al niñato criminal o a la criminal de su madre, lo suelen hacer; sí, en Inglaterra leyó Ud bien.

Todos los días en Uruguay matan a tiros a 3 ó 4, eso es mucho peor que Chicago años 30 o Tombstone a fines del siglo XIX.

En semejante ambiente social demencial, los docentes y personas que quieren imponer orden batallan contra los criminales y contra la necedad oficial.

América Latina ocupa los últimos puestos del informe PISA sobre educación

Los ocho países de la región analizados han experimentado un retroceso en materia educativa

De Chinatas va la cosa

Que los primeros puestos de la tabla estén ocupados por China, y países de cultura china, demuestra que China ha despertado y muestra el imparable avance de Asia y la decadencia de Occidente  -observando que los EEUU ocupan en la tabla un lugar similar a cualquier republiqueta bananera sudaca, y por debajo ¡de España y de Portugal!  no digamos comparando con Reino Unido UK o Alemania, Suecia, Suiza, etc.  Incluso están los EEUU por debajo de Rusia, ya les vale: la mitad de la población de EEUU apenas sabe leer y los egresados del liceo allá tienen ignorancias garrafales, un gran porcentaje no es capaz de señalar el Océano Pacífico en un mapa, por ejemplo.

La reciente hazaña china de poner un robot en la Luna ha causado temblores en Occidente, se están yendo por la pata abajo.

LunaChina

El robot chino ‘Yutu’ rueda por el suelo de la Luna

La nave ‘Chang E3’, que llegó el sábado al satélite terrestre, filma el avance del vehículo

Asia se distancia del resto del mundo

Siete territorios de ese continente, cinco de influencia china, lideran el informe PISA 2012

Los expertos avisan del alto precio de los modelos en los que la presión resulta muy elevada

Zhou Luwen puede ahorrar en ropa, en calefacción, incluso en comida. Pero tiene muy claro que hay un apartado en el que jamás escatimará un yuan: la educación de sus dos retoños. “Siempre nos han enseñado que es lo más importante en la vida, una inversión indispensable. Porque sin educación no es posible tener éxito”. La filosofía de esta mujer de 43 años, residente en Shanghái, cala en toda China. Así, no es de extrañar que el país sea el que más alumnos envía al extranjero y que su capital económica se haya alzado con el primer puesto del informe PISA, que evalúa el nivel de los estudiantes de 15 años en matemáticas, competencia de lectura, y ciencias. Shanghái lidera las tres categorías con 613 puntos, 13 más que en el anterior estudio. Es imbatible en la primera: le saca 119 puntos a la media de la OCDE, lo que se puede traducir en una ventaja de casi tres años de escolarización. /…/

☼  Pero eso se logra por el ejercicio de la extrema severidad, incluso la brutalidad, contra los niños y estudiantes

Un reciente ejemplo: en China un padre encontró a su hijo, que se había hecho la rabona

Lo ató a un poste en un centro comercial, lo desvistió y lo azotó, mientras los demás ciudadanos lo felicitaban.

Si Ud no me cree, acá está la prueba.  Esta foto y artículo lo publicó el Daily Mail en su versión impresa, para los lectores que lo compran.

Yo fotografié el recorte del diario, ellos lo publicaron o sea que esto es legal; las imágenes son chocantes pero creo que merecen conocerse.

ChinitoRabona

☼ Entre la severidad china y la permisividad total en el país de Don José Pedro Varela -patrón de la escuela – jamás morirá-  ocurre que España, asómbrense señores y profesoras ¡ocupa un excelente lugar!

El informe PISA adolece de ciertas imperfecciones, y numerosos pedagogos las han estudiado y denunciado.

frente a las lecturas catastrofistas sobre la mala situación de España, muchos defienden que en realidad están dentro, o muy muy cerca, del gran grupo. “Si se transforman a una escala de estatura los resultados de PISA, el conocimiento medio en la OCDE sería algo así como 180 centímetros, y los chicos españoles medirían en lectura 178,8, no muy lejos de Reino Unido (180,1), Dinamarca (180,2) o Estados Unidos (180,7), según suele ejemplificar el sociólogo de la universidad de La Laguna José Saturnino Martínez.

☼  Para saber más

Copio acá algunos artículos relevantes, para que Ud no tenga que estar yendo de enlace en enlace, los que me han parecido mejores

 

América Latina ocupa los últimos puestos del informe PISA sobre educación

Yolanda Monge

Los ocho países de la región analizados han experimentado un retroceso en materia educativa

A pesar de los esfuerzos y los reiterados compromisos anunciados por los Gobiernos de la región para hacer de la educación su bandera política, los países de América Latina han experimentado un retroceso en los niveles educativos en los últimos tres años que los ha relegado a los últimos puestos de la lista del Informe PISA sobre Educación 2012, divulgado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

De los ocho países latinoamericanos que integran el informe, Chile es el mejor situado al colocarse en el puesto número 51 con 423 puntos en matemáticas, por debajo de la media fijada por PISA (de 494), mientras que en lectura obtiene 441 y en ciencia 445. El país latinoamericano peor situado –y último de la lista- es Perú en el número 65 (368 en matemáticas y 373 en ciencias), a pesar de que ha conseguido un avance notable en materia de lectura al registrar una mejora de 5,2 puntos anuales (384 puntos).

El Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) mide los conocimientos en matemáticas, ciencias y lectura de más de medio millón de alumnos de entre 15 y 16 años en 65 países –las 34 naciones de la OCDE y otros 31 Estados o territorios- que representan un conjunto cercano al 80% de la población mundial.

México ocupa la posición 53 (413 puntos en matemáticas; 415 para ciencias y 424 para lectura), lo que supone un importante avance en la última década, aunque todavía está lejos de la puntuación media fijada por la OCDE. “De mantenerse las tasas de mejoras actuales, a México le llevará más de 25 años alcanzar los niveles medios de la OCDE y más de 65 para obtener los de lectura”, advierte el informe.

Entre 2003 y 2012, el número de mexicanos de 15 años matriculados aumentó del 58% a poco menos del 70%, pero ese nivel de cobertura sigue siendo el tercero más bajo de toda la OCDE. Solo en dos de los 34 países miembros de la Organización, el porcentaje de escolarizados es inferior al 90%.

En el puesto 55, a diez posiciones del final de la lista, se sitúa Uruguay. Con 409 puntos en matemáticas, 416 en ciencia y 411 en lectura, el país que gobierna José ‘Pepe’ Mujica ha retrocedido en todas esas áreas en los últimos diez años y ha caido ocho posiciones respecto al informe de 2009.

Tras Uruguay está Costa Rica, que ha caido un punto en la lista respecto al informe de 2009 –aunque entonces no se analizaron todas las areas-, colocándose en la posición 56. Sin embargo, la nación que dirige Laura Chinchilla irrumpe con fuerza en lectura y se igual con (441 puntos), mientras que México (424); Argentina (396); Brasil (410) y Uruguay (411) están por detrás.

Brasil se encuentra muy rezagado en el ránking, en el puesto 58, a pesar de que el informe le dedica un capítulo titulado “Lecciones esperanzadoras de un gran sistema federal”. La reforma de la educación brasileña tuvo lugar en un contexto de “pobreza, enseñanza de mala calidad y un curriculum irrelevante”, asegura este estudio, que dota con 391 puntos en matemáticas a sus estudiantes, con 405 en ciencias y 410 en lectura.

Argentina sigue a Brasil en la posición 59, lo que significa que continua retrocediendo en materia educativa, según PISA –en 2009 estaba en el puesto 58-. El dato más desalentador del informe 2012 para Argentina es que los jóvenes no comprenden lo que leen. La comprensión de lectura se sitúa en 396 puntos. Con una bajada de 1,6 puntos, el país que Gobierna Cristina Fernández se aleja aún más del promedio. El informe analiza en el capítulo “Argentina profundiza el retroceso en calidad educativa” las causas que han llevado al empeoramiento.

En el puesto 62 se encuentra Colombia, penúltimo país latinoamericano de la lista antes de Perú –último-, la nación de la región que más ha retrocedido en los últimos tres años, ya que el país que lidera Juan Manuel Santos ha caído 10 posiciones con respecto al año 2009. Colombia obtiene 376 puntos en matemáticas; 399 en ciencia y 403 en lectura.

Todos los países latinoamericanos progresaron en alguno de los tres capítulos examinados por PISA, salvo Uruguay y Costa Rica, cuyos alumnos ofrecieron peores resultados tanto en matemáticas como en ciencia y lectura.

El informe revela una correlación entre los resultados académicos y la puntualidad de los alumnos (quienes admitieron llegar tarde logran 10 puntos menos en las pruebas de matemáticas).

Uruguay, Costa Rica, Chile y Perú están en la franja más alta de impuntualidad, con el 50-60% de los estudiantes que llegan tarde al menos una vez en las dos semanas anteriores a las evaluaciones PISA.

Y sin embargo, a pesar de los malos resultados, los alumnos de América Latina parecen ser los más felices con sus colegios. Perú aparece en tercer lugar en esa estadística, seguido de Colombia (5), México (7), Costa Rica (8), Uruguay (13),Chile (25) y Brasil (27), todos ellos por encima de la media de la OCDE y por encima de Shanghai (28), el lugar con mejores resultados académicos. Argentina figura en el puesto 54 de esa “lista de la felicidad”

Las tripas del informe PISA

La prueba educativa trata de medir las competencias de los alumnos y comparar entre países

Algunos expertos creen que hay fallos de base que hacen casi inservibles sus resultados

El informe PISA de la OCDE es, sin duda, después de 13 años y cinco ediciones, la más famosa evaluación internacional sobre los resultados escolares de todo el mundo. Casi nadie discute la importancia de una monumental base de datos educativa que contiene todo tipo de información (no solo de los resultados de las pruebas, sino sobre los colegios, los intereses de los estudiantes, los profesores, las familias, los medios materiales…) acerca de cientos de miles de alumnos de 15 años de todo el mundo. En esta última prueba han participado 295.416 jóvenes de 67 países y regiones (por ejemplo, de China participan por separado, Hong Kong y Shanghái). Sin embargo, a medida que aumentaba el éxito de PISA (no hay político que no lo saque a colación para justificar su reforma, como ha hecho el ministro de Educación español, José Ignacio Wert, con su recién aprobada ley educativa), también se han ido acumulando las críticas.

Las hay desde las que simplemente se quejan del uso torticero de sus resultados en forma de ranking de países (algo que desaconsejan los propios responsables de la OCDE) o con lecturas que no reflejan los matices evidentes de unos resultados estadísticos que, por supuesto, tienen margen de error, ni la dificultad de hacer comparables mediante preguntas concretas de un examen tradiciones e historias educativas tan distintas. Pero también las hay que enmiendan la totalidad del informe, pues aseguran que formalmente no está bien hecho (por la selección de las preguntas, o por las fórmulas estadísticas utilizadas), lo cual lo convierte, simplemente, en inservible para lo que pretende: evaluar y comparar los resultados de los sistemas educativos de todo el mundo de tal manera que se pueda saber el impacto de sus políticas y guiar decisiones futuras.

“Existe una literatura académica creciente que dice que se trata de unos resultados simplificados de lo que pretende ser el rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias. Hay investigaciones que demuestran que los países no pueden ser clasificados de manera inequívoca a lo largo de una única escala”, escribe el profesor de Estadística Social de la Universidad de Bristol Harvey Goldstein. La OCDE se declara consciente de las limitaciones de PISA, pero defiende que sus métodos son los más adecuados y que siempre los ha hecho públicos con transparencia. “La confianza en la solidez de PISA se basa en el rigor que se aplica a todos los aspectos técnicos del diseño de la encuesta, la ejecución y el análisis, no solo en la naturaleza del modelo estadístico, que se ha desarrollado a través del tiempo y continuará haciéndolo. […] la solidez de la evaluación radica en el rigor de los procedimientos utilizados en el desarrollo, prueba, análisis, revisión y selección”, asegura la página web del informe.

«La fiabilidad de los datos se basa en el rigor», asegura la OCDE

Pero, llegados a este punto, habría empezar por el principio: ¿en qué consiste la prueba y cómo se llega hasta los resultados finales?

Cada país elige una muestra estadísticamente representativa de alumnos de 15 años (da igual que hayan repetido y no estén en el curso que les corresponde; en España, cuarto de ESO); edad a la que en la inmensa mayoría de los países se acaba de terminar o se está a punto de acabar la escolarización básica y obligatoria. A los estudiantes de esa muestra se les hace un examen.

¿Sobre qué? Los responsables del estudio declaran que su objetivo no es descubrir si los alumnos se saben los contenidos de las asignaturas o las áreas de estudio sino evaluar lo que los alumnos saben hacer con lo que han aprendido, es decir, lo que han llamado destrezas en lectura, matemáticas y ciencias. En cada edición (cada tres años desde el 2000), el examen se centra en una de esas competencias, concentrando la mayor parte de las preguntas que contestan los estudiantes. El que se presenta hoy se centra en matemáticas. “Cada encuesta PISA incluye unas siete horas de material de prueba. Después, cada estudiante hace una prueba de dos horas con una combinación de los materiales, diferente para cada estudiante”, explica la web de la OCDE. Aseguran, además, que las preguntas se van expurgando año a año para eliminar aquellas que puedan tener un sesgo cultural o lingüístico que condicione los resultados (cada país, claro, lo hace en su propio idioma). Algunas de las preguntas de las pruebas se publican después (se pueden consultar en inglés aquí), pero no todas, pues hay una serie de cuestiones que se repiten año tras año para que los resultados se puedan comparar.

Un profesor danés pone en duda el método estadístico que se utiliza

Los resultados de los alumnos se dividen en escalas de rendimiento, desde el nivel 1, donde están los alumnos que únicamente son capaces de responder bien a preguntas “que solo requieren de las habilidades más básicas para completar”. A medida que aumenta la dificultad de las preguntas que saben responder, sube el nivel hasta el 5. Una vez que la prueba de un estudiante ha sido corregida, su puntuación en la lectura, matemáticas y la ciencia se sitúa en la escala apropiada. Después, “la puntuación de cada país participante es el promedio de todas las calificaciones de los estudiantes en ese país. La puntuación media de los países de la OCDE es de 500 puntos y la desviación estándar es de 100 puntos. Alrededor de dos tercios de los estudiantes en todos los países de la OCDE puntúan entre 400 y 600 puntos”, es decir, que están en la media. No se da una nota combinada de cada país, sino separada en cada una de las áreas. Y advierten en cuanto a los ranking: “Las puntuaciones reflejan una pequeña medida de la incertidumbre estadística y, por tanto, solo es posible informar de un rango de posiciones en el que un país puede estar colocado. Por ejemplo, en PISA 2003 se informó ampliamente que Finlandia y Corea del Sur fueron primero y segundo en la prueba, cuando en realidad solo podemos decir que, entre los países de la OCDE, el rango de Finlandia estuvo entre el primero y el tercero, y el de Corea del Sur, entre el primero y cuarto».

Sin embargo, los expertos que critican PISA van mucho más allá de esas limitaciones admitidas por sus responsables. Para empezar, se ponen peros pedagógicos, por la dificultad (o casi imposibilidad) de traducir en preguntas y después en resultados numéricos esa medición de competencias; esta idea la desarrolla el profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison Thomas Popkewitz en su trabajo PISA: números, estandarización de la conducta y la alquimia de las materias escolares. Harvey Goldstein asegura, además, que el hecho de tener que eliminar las preguntas que reflejan las diferencias culturales entre países reduce la prueba a “una especie de ‘mínimo común denominador’ cuyo posible uso es muy limitado”. Y añade: “Incluso si uno está preparado para aceptar que estas pruebas son válidas es bastante obvio que algunos países van a hacer mejor que otros por una miríada de razones posibles. Estas incluyen las diferencias culturales, la situación económica, el énfasis en las técnicas para hacer exámenes tanto como las diferencias genuinas en el desempeño del país. Los resultados de PISA o cualquier otra comparación similar no nos dicen prácticamente nada acerca de las causas de las diferencias entre países”.

“Las puntuaciones reflejan una pequeña medida de la incertidumbre estadística», admiten los responsables

El catedrático de Sociología de la Complutense Julio Carabaña lleva años señalando en la misma dirección tras analizar los resultados e intentar dar explicación a las diferencias. Los resultados “no apoyan ningún curso de acción determinado, pese a los piadosos esfuerzos de sus autores e intérpretes por apuntalar con sus datos ciertas corrientes pedagógicas», ya que para cada afirmación se puede encontrar un ejemplo que funciona al contrario. «Es problemático juzgar la calidad de un sistema educativo diverso y complicado con una sola evaluación, no importa lo buena que sea. PISA y TIMSS [una prueba de matemáticas y ciencias en primaria] están bien diseñadas y bien implementadas, y proporcionan datos sólidos sobre las habilidades y conocimientos, pero es mucho lo que PISA no evalúa», advierte en un trabajo del año pasado la investigadora del Centro de Estudios Independientes, de Australia, Jennifer Buckingham.

Golstein, además, asegura que PISA sistemáticamente se ha utilizado políticamente para defender una cosa y la contraria: “En el pasado, Finlandia, que ha aparecido siempre en la parte superior de los resultados y siempre por encima de Reino Unido, ha sido presentado como un modelo a seguir: desde la derecha, haciendo hincapié en la ‘formalidad’ de los contenidos para justificar acercamientos hacia un currículo tradicional; desde la izquierda, señalando el carácter global del sistema finlandés para justificar el restablecimiento comprensividad [que todos los alumnos siguen un camino básicamente único hasta el final de la escuela obligatoria] en Reino Unido”.

Muchos especialistas —por ejemplo, recientemente Richard Rothstein, del Instituto de Política Económica,  y Martin Carnoy, de la Universidad de Stanford—  han insistido asimismo en que, en realidad, las diferencias entre un enorme grupo de países desarrollados, en general, son muy pequeñas, y son mucho más grandes dentro de los países y, sobre todo, dentro de cada escuela, lo que refuerza la idea de lo poco que pueden decir sus resultados sobre las políticas a seguir. Por ejemplo, frente a las lecturas catastrofistas sobre la mala situación de España, muchos defienden que en realidad están dentro, o muy muy cerca, del gran grupo. “Si se transforman a una escala de estatura los resultados de PISA, el conocimiento medio en la OCDE sería algo así como 180 centímetros, y los chicos españoles medirían en lectura 178,8, no muy lejos de Reino Unido (180,1), Dinamarca (180,2) o Estados Unidos (180,7), según suele ejemplificar el sociólogo de la universidad de La Laguna José Saturnino Martínez.

«No nos dicen prácticamente nada acerca de las causas de las diferencias entre países», dice un experto inglés

Pero también hay críticas sobre la propia metodología de la prueba. Mantienen que muchos estudiantes no responden preguntas de las tres áreas que se evalúan: por ejemplo, si el área principal es ciencias, todos se evalúan de esta, pero solo la mitad de matemáticas y la otra mitad de lengua. Y, sin embargo, todos reciben una nota de todas las áreas. ¿Cómo? “Es importante reconocer que PISA es una evaluación a nivel de sistema y el diseño de la prueba se crea con ese objetivo en mente. La evaluación no genera calificaciones de los individuos, sino que calcula los valores plausibles para cada estudiante con el fin de proporcionar magnitudes del sistema”, respondió recientemente la OCDE a la revista británica especializada en educación TES. Lo hace utilizando un modelo estadístico llamado Rasch, por el estudioso que lo inventó.

Con él trabajó durante muchos años el profesor de la Universidad de Copenhague (Dinamarca) Svend Kreiner, que ha asegurado en distintas ocasiones que ese modelo no sirve, no funciona para PISA porque necesitaría que todos los alumnos respondieran exactamente a las mismas preguntas, según el artículo de TES.

La OCDE responde a todo ello: “Las evaluaciones PISA se han diseñado de tal manera que el ajuste perfecto del modelo [matemático] no es necesario para permitir comparaciones sólidas entre los países. PISA tiene como objetivo investigar los aspectos de una materia en la amplitud y la profundidad, y también tiene que seleccionar los elementos adecuados para estudiantes de una amplia gama de contextos geográficos y culturales. […] Cualquier evaluación de las habilidades de las personas, si se trata de un examen de la escuela secundaria, un examen de conducir o una evaluación basada en muestras internacionales como PISA, tendrá cierta incertidumbre ya que los resultados dependen de las tareas que se eligen para la evaluación, de variaciones de las formas en que se aplicó la prueba, el hecho de que la evaluación se basa en muestras o incluso de la disposición de la persona que se examina. Así que el objetivo de PISA no es eliminar la incertidumbre, sino el diseño de instrumentos que permitan comparaciones sólidas de la eficacia de los sistemas educativos”.

 

Asia se distancia del resto del mundo

Siete territorios de ese continente, cinco de influencia china, lideran el informe PISA 2012

Los expertos avisan del alto precio de los modelos en los que la presión resulta muy elevada

Zhou Luwen puede ahorrar en ropa, en calefacción, incluso en comida. Pero tiene muy claro que hay un apartado en el que jamás escatimará un yuan: la educación de sus dos retoños. “Siempre nos han enseñado que es lo más importante en la vida, una inversión indispensable. Porque sin educación no es posible tener éxito”. La filosofía de esta mujer de 43 años, residente en Shanghái, cala en toda China. Así, no es de extrañar que el país sea el que más alumnos envía al extranjero y que su capital económica se haya alzado con el primer puesto del informe PISA, que evalúa el nivel de los estudiantes de 15 años en matemáticas, competencia de lectura, y ciencias. Shanghái lidera las tres categorías con 613 puntos, 13 más que en el anterior estudio. Es imbatible en la primera: le saca 119 puntos a la media de la OCDE, lo que se puede traducir en una ventaja de casi tres años de escolarización.

Ese es un tiempo que, según apuntan expertos críticos con el sistema educativo chino, los adolescentes le restan a su vida social. Lo sabe bien Tingting, la hija mayor de Zhou. Ahora tiene 16 años, acaba de superar el zhongkao, una especie de Selectividad para acceder al instituto, y ya teme la llegada del gaokao, el examen de acceso a la universidad. Entra en clase a las 7.30 de la mañana y vuelve a casa a las cuatro de la tarde. Muchas veces no levanta la vista de los libros de texto hasta las diez, cuando su madre la obliga a dormir, y entre sus actividades extraescolares están el inglés y el piano, un instrumento que aborrece. “Conseguí entrar en el mejor instituto del distrito, y ahora mis padres quieren que estudie en la Universidad de Jiaotong [una de las mejores de China] y que luego haga un máster en Estados Unidos para encontrar un buen trabajo a mi regreso”, cuenta entre susurros. “No entiende que lo hacemos por su bien”, responde Zhou con tono conciliador pero firme.

Shanghái lidera el ranking en matemáticas; le saca tres años a la media de la OCDE

Historias como la de esta familia se repiten en los otros cuatro territorios de influencia china que aparecen entre los siete primeros de la lista del informe PISA: Singapur, Hong Kong, Taipei, y Macao. “Es evidente que los resultados son muy positivos, pero también es cierto que la presión y la competitividad a la que están sometidos los alumnos desde muy pequeños puede tener efectos negativos en su socialización y en su desarrollo humano, apartados que no analiza el informe PISA”, analiza Xu Anqi, profesor de Sociología de la Universidad de Fudan. No en vano, dos suicidios y un asesinato provocaron en mayo un acalorado debate sobre el lado más oscuro de este modelo educativo.

En Shanghái, un estudiante de postgrado de Fudan, Huang Yang, fue envenenado por su compañero de dormitorio que, al parecer, envidiaba su sobresaliente historial académico. Pocos días después, en la cercana ciudad de Nanjing, un adolescente de 13 años se ahorcó y otro de 15 salto por la ventana debido a la presión que ejercían sus familias para que acabasen la ingente cantidad de tarea que sus escuelas les habían asignado para el puente del Día del Trabajador. “Hay una conexión clara entre estos hechos y el sistema educativo básico”, reconoció entonces el profesor de Psicología Clínica Xu Kaiwen. “Se les exige trabajar duro y obtener buenas notas. Pero, aunque tengan éxito en clase, no han sido educados en el valor de la vida. Y eso lo arrastrarán también tras su graduación”.

«La presión y la competitividad de los alumnos puede tener efectos negativos»

Según estudios de la Academia de Ciencias Sociales de China, que no suele tratar el tema tabú del suicidio, unas 250.000 personas se quitan la vida cada año en el gigante asiático. Y otros dos millones lo intentan. La mayoría tiene menos de 30 años, y muchos ni siquiera han alcanzado la mayoría de edad. No en vano, en 2008 una encuesta arrojó un dato preocupante: el 17% de las estudiantes de secundaria de la ciudad de Foshan habían contemplado alguna vez la posibilidad acabar con su vida.

Tingting no ha llegado a ese extremo, pero, en un momento en el que su madre se aleja para hablar por teléfono, reconoce que a menudo está deprimida. “Me gustaría disfrutar más de mis amigos, salir de casa. Pero no me dejan. Solo quieren que estudie y estudie. Que esté entre los cinco mejores de la clase. Lo único que les importa son mis notas, y que no me eche novio para que no me distraiga. Y lo peor es que están haciendo lo mismo con mi hermano de 10 años”.

Los chinos perciben que su sistema genera robots, no mentes pensantes

Luego, además, está la percepción generalizada de que el sistema educativo chino crea robots, no mentes pensantes. “La autoridad del profesor es absoluta y, aunque las cosas están cambiando, la educación es todavía unidireccional. Yo dicto, tú copias”, explica Wang Li, profesor de un instituto del barrio de Hongkou. “Al estudiante no se le permite debatir, y el modelo no incentiva la imaginación. Quizá por eso predominan las asignaturas científicas sobre las de Humanidades. Así, tenemos alumnos con muchos conocimientos teóricos, con gran habilidad para las matemáticas, pero a los que les cuesta luego innovar”.

También hay quienes critican que la excesiva especialización ha llevado a un desconocimiento generalizado de la propia cultura. “Asignaturas como Lengua o Historia se ven como poco prácticas, y eso hace que la juventud esté incluso perdiendo el lenguaje”, apunta Xu. “No obstante, con sus defectos, en líneas generales no se puede negar que la educación en las grandes ciudades chinas ha mejorado notablemente en la última década”.

Los surcoreanos nacen con un 77% de posibilidades de alcanzar la Universidad

Mil kilómetros al este de Shanghái, en Seúl, la historia se repite. El sistema educativo de Corea del Sur -que saca a España 70 puntos en matemáticas, 48 en lectura, y 42 en ciencias- es el quinto más efectivo del mundo según el informe PISA. Eso sí, el año escolar tiene unos 220 días, y, generalmente, también se acude al colegio en sábado. El surcoreano medio, que nace con un 77% de posibilidades de alcanzar la enseñanza de tercer grado, comienza su formación hacia las 7.30 de la mañana y no acaba sus clases hasta las cinco de la tarde. Y siempre que haya dado el do de pecho, porque, aunque no es legal, todavía se dan casos en los que alumnos menos aventajados son obligados a permanecer en el aula hasta la noche.

A pesar de ello, la tasa de abandono escolar en Secundaria es inferior al 1%. Una vez más, la presión familiar es un asunto clave: el 87% de los padres espera de sus hijos varones no menos que una diplomatura, un porcentaje que en el caso de las mujeres queda en el 80%. Así, no es de extrañar que Kim Youseon, una ingeniera que disfruta ahora de una carrera exitosa en una importante multinacional, recuerde su etapa de estudiante como “una tortura”. Y, sin duda, la Selectividad es el momento más recurrente en sus pesadillas.

La presión familiar es clave: el 87% de los padres espera al menos una diplomatura

Cómo se celebran esas pruebas en la hermana capitalista de la península coreana es un buen ejemplo de la importancia que le dan sus ciudadanos a la educación. En los días previos, los templos se llenan de progenitores penitentes que piden suerte para sus descendientes. Y, el día D, la mayoría de las oficinas, e incluso la bolsa, abren una hora más tarde de lo habitual para evitar los atascos. Además, el transporte escolar tiene prioridad absoluta. “Si no conseguimos que los estudiantes lleguen a la hora, no sólo estamos arruinando sus vidas, también las de sus familias”, justificó el jefe de la Policía, Yu Jae-yong, antes de la Selectividad de este año.

Pero eso no es todo. Para que ningún ruido distraiga a quienes se enfrentan a los exámenes, el resto de estudiantes tienen el día libre. Incluso se regula el tráfico aéreo para evitar el rugido de los motores. Y cuando terminan las pruebas, a eso de las seis de la tarde, las ediciones vespertinas de los diarios publican las preguntas y respuestas de los exámenes. Es entonces cuando se multiplican los suicidios.

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Por Armando

5 comentarios en «Informe PISA: llantos y crujir de dientes»
  1. «-observando que los EEUU ocupan en la tabla un lugar similar a cualquier republiqueta bananera sudaca, y por debajo ¡de España y de Portugal! no digamos comparando con Reino Unido UK o Alemania, Suecia, Suiza»

    Pues en ese listado veo a Suecia (38) por debajo de USA (36). Digo esto no solo para citar un error del artículo sino también porque me sorprende ver a Suecia en esa posición, realmente extraño.

  2. Sí, es cierto, me equivoqué ahí.
    Rusia también se encuentra por arriba de EEUU sólo en matemáticas, por debajo en lectura.
    .
    De todas maneras yo tengo mis serias dudas que los resultados de China y otros asiáticos sean verdaderos, nunca han vacilado en mentir por propaganda y que sólo citen a los mejores resultados y oculten otros.

  3. Hola !
    .
    Para salir de la ignorancia y no formar parte del informe PICHA, y quien pueda interesarle, el libro «No estamos locos», de El Gran Wyoming (Editorial Planeta), puede ser un gran comienzo.
    .
    Salú !

  4. Me resulta muy triste constatar que vivo en un país donde La Esteban está batiendo récords de ventas del libro que cuenta su vida y que el hijo de la Pantoja, del cual no recuerdo el nombre, vende discos a porrones. Si ése es el tipo de cultura que la mayoría elige, no me puedo extrañar de que estemos donde estamos, aunque me duela.

  5. Se ha mejorado !
    La generación anterior es ignorante a más no poder. No saben para qué vale el cero -se creen que no vale para nada- no saben leer o escribir, apenas. Las mujeres no saben reconocer los números -te dicen, es que me he dejado las gafas en casa.
    La TV es una birria, si. Pues asombrese, los fachas si pudieran la cerraban. Dicen -¡el daño que hace! Porque espabila a la gente, nos querrían ignorantes tontos de baba
    A lo mejor por eso cerraron Canal Nou en Valencia ?
    .
    Belén, vale. Pero su historia es de saber medrar, y los fachas se horrorizan de que un pobre saque el vientre de mal año, no importa como lo haga, les parece mal ejemplo.
    Nos querrían rezando el rosario, y comiendo matafrailes -acelgas.
    .
    En UK ha sido al revés. Esta generación joven es más tonta que los mayores
    Los empresarios ingleses dicen -yo tomaría jóvenes ingleses, si hubiera alguno que quisiera trabajar! No saben ni leer ni escribir, no tienen hábitos de trabajo. Por eso tomo polacos, yo les pago lo mismo.
    Así que esta birria en España ¡es una mejora!
    Porque la gente mayor de 50, aparte de fútbol ¿de qué habla, o mira?
    Ya, los toros.

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