En vez de mandar gente al paro que pongan la semana de tres días

Arnie Schwarzernegger, el Governator de California, impone los furloughs, que son un día de trabajo menos de los empleados del Estado.  Y parece que quiere extenderlo, a dos días, para ahorrar dinero o sea bajarles el sueldo el 20%, está la cuenta clara.

Esto es lo que hay que hacer porque de lo contrario se va a llegar a una sociedad de dos tipos de trabajadores, unos con trabajo y que les suben bien los sueldos y una masa de desgraciados que malviven en la indigencia -porque de los famosos 420 euros al mes de extensión a los parados, esos los vais a ver con los ojos en un plato lleno de mierda y vinagre.  No los pueden pagar porque no tienen dinero.

Poniendo la semana de tres días, y repartiendo el trabajo se logra repartir el poco trabajo y el poco dinero que hay, y además las empresas no sufren económicamente.  Ayuda también a extender entre el público la conciencia de la crisis, hay mucho cegato por ahí.

O se puede subvencionar tres días al trabajador que hubiera sido despedido para que siga trabajando y dos días por parte de la empresa como han hecho este año en Alemania.

Cualquier cosa con tal de impedir que cierren empresas es bueno, porque cuando una empresa de cierta importancia cierra, no vuelve a abrir nunca más.   Una tienda que vende ropa no tiene importancia, pero una fábrica de ropa eso ya es otra cosa y la fábrica debe ser ayudada para que no cierre.

No es solamente los salarios, es la cultura empresarial que sufre, y hay numerosos ejemplos en Latinoamérica, en Argentina sobre todo, que al cerrar empresas por sucesivas, diferentes y continuadas crisis realmente se han cargado la fabricación en el país.  Y a no equivocarse, a no tragarse todas esas macanas sobre cooperativas argentinas haciendo funcionar las empresas arruinadas, las que logran sobrevivir más de tres meses han sido la excepción.

Por Armando

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