Flotsam es una palabra del inglés muy útil, no tenemos una equivalente en castellano se usa un circunloquio «detritos flotantes» pero nuestro idioma, mal que les pese a los licenciados de Filología Hispánica, debe adoptar los términos correctos de otros idiomas y culturas, como hizo España cuando era una potencia y ahora no sabe hacer ahogada por tanta mediocridad –Garaje, Bigote, Azúcar por nombrar tres entre miles fueron adoptadas de otros idiomas.

El flotsam de Fukushima empieza un largo circuito en el Pacífico que lo hará llegar a las costas de América, volver sobre sus pasos, retener en ciertas zonas del Océano, hundirse, disgregarse.

No sólo de Fukushima, en general de Japón, pero singularizo en el de Fukushima porque es el más potencialmente peligros por radiactivo.

Casas, cuerpos, árboles, muebles, embarcaciones, y un sinfín de cosas están ahora a merced de las aguas y sobre todo de los vientos marinos que impulsan con más rapidez aquellos objetos que sobresalen del agua.

En un año es de esperar que el Flotsam esté así

Una cosa que habrá en el flotsam son pies humanos dentro de championes o calzado deportivo. Al desintegrarse los cuerpos muertos o ser comidos por tiburones, los pies se sueltan y protegidos dentro de los adidas, que flotan, son arrastrados por las aguas.

A los tres años el flotsam estará arribando a las costas de Oregon y California.

PARA SABER MÁS

Flotsametrics and the Floating World: How One Man’s Obsession with Runaway Sneakers and Rubber Ducks Revolutionized Ocean Science

,,

Por Armando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.