Un problema en la comunicación y en entenderse [un filósofo tiene escrito «The essence of communication is misunderstanding] es que vosotros usáis y dais como por supuesto modos de expresión que no usa nadie y formas de pensamiento desacreditado, que no se cree ya nadie en el mundo.
Yo comprendo perfectamente que es chocante para vosotros que yo escriba que la esencia de la vida uruguaya es la estafa. La vida es un cuento que siempre acaba mal, en todas partes pero macho, vosotros os pasais.
Vea, señora

El frío disparó las compras de estufas y demanda de supergás

Ola. Temperaturas bajas hasta el domingo; sensación térmica de -100
El frío polar, que se mantendrá en el país al menos hasta el próximo domingo, ya disparó el consumo de supergás y también la compra de estufas en Montevideo. Prevén sensaciones térmicas bajo cero y no se descarta el aguanieve.
[Esto en Inglaterra es un día normal]

Acabo de leer esta mañana en El País/Monty, a lo mejor lo han cambiado, que por la ola de frio polar la sensación térmica iba a ser -100.
¡Ja, ja, ja! Vais a estar como en el polo sur de Marte, no de la Tierra, que la temperatura más baja registrada en la Tierra es -85C. Qué bruto error escribieron.
De tanto engañar en la vida engañáis hasta con la temperatura y al final salen dos chicas en la foto, no muy abrigadas, sin gorro, sin guantes, sin bufanda y dicen que hace frío.
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En Inglaterra con esa temperatura las nenas salen a la calle con el ombligo al aire, las tetas bien expuestas y se les ve la bombacha y la cola. 0º C, no hay temperatura: ni frio ni calor.

Y eso en demasiadas cosas.
Acabo de leer un «análisis» de Sanguinetti de la situación uruguaya tras el desgobierno de Tabaré y su equipo de comunistas que no valen ni para abrir la puerta de un Ministerio, y están de ministros.
Contrariamente a lo que se puede pensar al leer a Sanguinetti, análisis no viene de «ano» (que es el culo en castellano) sino de dividir una cosa en sus partes constitutivas y examinarlas con atención una por una.
Sanguinetti escribió una vez y tiene escrito para siempre que Uruguay es el país más pequeño de Sudamérica, y tengo demostrado yo que no es cierto de ninguna manera. Un pequeño grande, escribió. Cuando ni es pequeño, en tamaño ni es grandioso en logros de ningún tipo.

Pequeño y grande
http://35.181.69.170/uruguay-no-es-un-pequeno-grande/
Un argumentador falaz, para un país de estafa y ventajismo.
Coincido con él que Tabaré este vendedor de falsas ilusiones y su equipo de milongueros incompetentes no valen para nada, pero Sanguinetti os curte a mentiras y creo que no os dais cuenta tampoco.

Por ejemplo, una cosa que pone, como si escribiera algo por supuesto.
«Atraso cambiario«. ¿Eso qué coño es? En el mundo y parte del extranjero esa expresión no se usa y es otro engaño sudaca. ¿Un resabio de Azzini?
¿En qué cerebro que se detenga a pensar puede quedar la idea de que devaluar programado la moneda es una cosa buena? Sólo en el país cuya moneda y moral fue destruída por Azzini, el genio de la economía según los abogados de El País/Monty, que de economía no saben un pijo y a la vista está.

Lo que ocurre, que esa mentalidad colonial que tenéis y no os dais cuenta, otra ¡la tablita! dicen como si supieran lo que dicen; mentalidad de país exportador de bienes de primera necesidad os lastra el entendimiento totalmente. Si eso de devaluar, que es lo que estáis pidiendo, fuera bueno, en Suiza el franco suizo valdría una peseta, y todas las monedas del mundo estarían peleando para ver cual caía más rápido al fondo del cubo de la basura, y la vuestra la primera.
¿Monedas? ¿Volvéis a tener monedas de metal? Es contar y es para reírse, sois una birria y os hacen una birria estos vivos como Sanguinetti, y ni cuenta os dais.

Os voy a contar una cosa que un amigo uruguayo testigo, y no me deja mentir.
Vino este amigo de vacaciones a España por primera vez en la vida (Felipe era presidente). Se quedó con la boca abierta al ver el poderío español. Y no poco envidioso, España es totalmente diferente su constante empuje y prosperidad al hundimiento programado vuestro.
Me decía (mi amigo es un poco de derechas) «Esta prosperidad que veo. Esto debe tener base en lo que hizo Franco».
Como me jodió mucho esa opinión, [mi viejo peleó cuatro años contra Franco en las trincheras, y yo pasé algún inconveniente por no firmar que lo iba a defender a Franco y a su régimen] lo llevé a ver el Campus de la Universidad de Alicante.
«Mira, R. M. cuando yo regresé a España y entraron los socialistas, aquí había una antigua pista de aterrizaje y yo aprendí a conducir por ella. Ahora hay una Universidad, la hizo Felipe.»
Íbamos por la autovía a Madrid.
«Cuando yo vine a España, esto era una miserable carretera que se mataba la gente todos los días. La construyó Felipe González.»
Al final ya lo tenía podrido, cada vez que pasábamos por una autovía o una fábrica le decía lo mismo:
Las palmeras de esta avenida los plantaron los socialistas. Cuando Franco en San Vicente no había ni árboles, ni biblioteca. Mira qué altas están las Washingtonia filifera.
«Sí, no me digas. Este puerto, este pueblo, el otro también lo hizo Felipe González. Vos y tu Felipe González y tus socialistas.»
Un día mi amigo tenía una moneda en la mano. Era una moneda de 25 pts con la cara de Franco, que murió en 1975 y estábamos en 1992. Seguían valiendo, 25 pts. Me dice, pero esta moneda ¿Compra algo?
Sí, le digo. Lógico.
Pero, Franco se murió hace añares. La moneda sigue legal y tiene valor.
Ah, ya veo por donde vienes. Sí, el Caudillo se murió y convive con las monedas del Rey. Antes con una de esas comprabas el diario, ahora tienes que dar tres porque vale 75 pts el diario, algo de inflación hubo de 1970 a 1990.

Sacudió la cabeza asombrado, pero no dijo nada.
En su país, el país del atraso cambiario de Saguinetti, ni moneda metálica.

El exportador e importador, en ese puerto de Montevideo con un país pegado mandó siempre, su interés se confundió con el de la nación. Ahora quejaos de tanta pobreza. La culpa es de ellos/vuestra.
Una moneda fuerte como está logrando Astori por definición es buena. ¿Que entonces no podéis exportar con ventaja? Ventajeros, jodeos.
El FMI y la Conferencia de Bretton Woods precisamente prohibieron las devaluaciones para competir contra otros países. Esa política ventajera de devaluar para reventar al otro, se llama y tiene nombre «beggar thy neighbour» -empobrece al vecino. A Uruguay se le tolera porque exportáis menos todo junto, que España en chupa-chups.

Yo sonrío cuando leo que proponen que EE.UU. devalúe el dólar para castigar a otros países. Está prohibido por sus leyes y tratados firmados y en realidad el dólar se ha devaluado poco, a pesar de las apariencias: 16 %.
No me extraña que ahí siempre batan el mismo bombo. Movidos esos hilos por los astutos que se benefician de debilitar la moneda para medrar ellos y hundir a todos los demás indocumentados.
¿Y os creéis vosotros que os vamos a dejar que vendáis devaluados a la Comunidad Europea?
Vais de puto culo, infelices, si creéis que los europeos nos vamos a dejar estafar por los vivos exportadores del Río de la Poca Plata.
Como estáis todos en la misma milonga, porque sabéis lo que os conviene, todos escribís lo mismo: todos culpables.

Si en condiciones normales no podéis exportar, se lo vendéis a vuestra gente, que quiere comer barato.
¿Ah, que los uruguayos no pueden pagar tanto como los europeos? Ja, ja. A nosotros qué nos importa. Si os creéis que nosotros que sabemos hacer las cosas bien vamos a arruinar a nuestro campo para hacer vivir de parásitos a lo peor del mundo, estáis muy equivocados.

Señores uruguayos, Uds son culpables. Lo que pasa es que vais por la vida de los buenos de la película, os contáis de unos a otros que sois los buenos y los demás los malos, astutos, desaprensivos, los explotadores capitalistas, y acusando a los demás, a los que saben hacer las cosas, con muchos errores cometidos históricamente. Habéis dado a luz a Galeano que se encargó de comeros el coco. Galeano, el único escritor del mundo que está en contra de las fábricas de papel. O al menos en contra de Botnia: eso porque ya los uruguayos son tan pobres que no pueden comprar los libros de Galeano, pero los argentinos sí, por eso el ventajero uruguayo a cuidar a su cliente argentino. Qué moral de ventajero que tenéis todos.
Ahora mismo, esa hambruna en Birmania, en Sudán, en África ¿Cuántos barcos con comida regalada habéis mandado los uruguayos? Claro, vosotros no estáis para regalar. Para ayudar estamos los europeos y los norteamericanos.
Lo vuestro, a soñar a ver si viene una buena guerra y podéis vivir de parásitos como habéis hecho siempre a costa de los países europeos destruídos por su ambición.
Pero ahora, como Europa y EE.UU. y Rusia y China y Japón en realidad son socios de la misma firma comercial con sede en la City de Londres y en la Défense de París, si queréis vivir tenéis que trabajar. Trabajar mucho y trabajar bien.

Uruguay, un pueblo comodón, el pueblo del «ojo a la pala», un pueblo de oficinistas acomodados por políticos corruptos, que vive a costa de pastores muy pobres, un pueblo destruído por la delincuencia y la maquinación comunista y la envidia de los Benedetti, y el mal hacer, un pueblo en decadencia humana (su juventud huye, es el único país del mundo que habilita sábados y domingos para entregar pasaportes y que se vayan: a ver si mandan dinero para mantener a la familia y así mamar de ellos ¡la patria financiera!, gobierno y todos), nulidad cultural y con la miseria instalada para siempre, sin disciplina social y rodeado por dos vecinos indiferentes cuando no hostiles, en esta coyuntura internacional que se agrava por el encarecimiento del combustible (petróleo, gas, carbón) no corre ningún peligro de desaparecer: porque entonces os tendrían que dar de comer en la boca, al paso que vais.

Así que no tengáis cuidado, cuando se vaya este Vendedor de Ilusiones poned a otro por un estilo y agitando otro textil, de un color diferente, muy pálido.

Pego el artículo de Sanguinetti, para que veáis la enorme distancia que hay de ese gran hombre a vuestro humilde servidor,
Señora,
a sus pies si no le huelen
———————————–
Sanguinetti el diario El País de Montevideo

a un documentado análisis de los fracasos de la administración del Frente
Amplio, pese a la favorable coyuntura de precios internacionales. El que sigue es el texto del
esclarecedor artículo:

No hay duda de que nuestra América Latina está viviendo el mejor momento de su comercio internacional, desde que Colón llegó a las islas caribeñas. Todos los gobiernos, más a la izquierda o a la derecha, mejores o peores administradores, exhiben sólidos crecimientos en los últimos 5
años. Lo mismo ocurre, naturalmente, en nuestro país, que navega con viento a favor y las velas desplegadas.

La pregunta es si con estas condiciones, el gobierno ha logrado administrar con éxito la bonanza y ponernos en la ruta de un crecimiento sostenido.

Veamos:

1) LA POBREZA. Objetivo principal de toda política, la reducción de la pobreza ni de cerca ha acompañado el crecimiento. Cuando en 1985 recomenzó la democracia, la pobreza superaba el 46% de la población, con un 10% de indigentes. En el 2000, previamente a la crisis, estaba en el 15%, con menos de un 1% de indigentes.

Ahora resulta que este gobierno progresista inició su gestión con el triste 29,23% que nos dejó la crisis y apenas ha bajado a un 26%, con un 2 % de indigencia. O sea que el fracaso es doble, por el resultado en sí y por la expectativa generada.

2) INFLACIÓN. No hay duda de que se están superando las previsiones del gobierno y no hay duda, también, de que donde más ha golpeado es en los alimentos. Se dice que en toda la región ha subido la inflación y que la crisis alimentaria es mundial. Es verdad, pero también lo es que mientras los alimentos en Europa subieron 5.8% en el año, en Uruguay superan el 32% en
dólares. Mientras tanto, el gobierno hasta ahora se ha negado a tomar medidas elementales, como por ejemplo bajar el 10% de tasa mínima de IVA al aceite, la carne, las aves, el pescado,
las pastas, entre otros bienes que tributan.

3) ATRASO CAMBIARIO. Todos sabemos que el dólar ha caído en el mundo. Pero nuestro país ha generado un real atraso, con el tipo de cambio sustancialmente por debajo de su paridad
histórica, de un modo que ya nadie puede dudar del atraso. Se golpea así la competitividad de nuestras actividades exportadoras, diluyendo la mayoría de los ahorros de la clase media
uruguaya, todavía nominados en dólares.

Esa pérdida de competitividad de los sectores productivos se agrava por la pérdida de exoneración del aporte patronal al BPS y la rebaja de los reintegros, así cómo de otros cambios en las reglas de juego.

4) EL MAZAZO IMPOSITIVO. No hace falta agregar más a todo lo que se ha dicho sobre el IRPF y el impuesto para la salud, que han golpeado severamente a la clase media. Lo grave es que el nuevo impuesto sigue conviviendo con un IVA del 22%, mayor al de cualquier
país comparable.

5) MORTALIDAD INFANTIL. Este guarismo, tan expresivo del nivel de vida de los más pobres, en 1985 estaba en casi 30 por mil. Desde entonces sólo fue bajando hasta llegar a un 10.6 por mil en 2006 y, por vez primera en todo el período, subir a un 12 por mil el año pasado.

6) LA RAPIÑA. Otro factor fundamental de bienestar es la seguridad ciudadana.
No hace falta decir que el país retrocedió desde que este gobierno arrancó con el Ministro Díaz, que imaginaba recuperar la delincuencia a base de amor y tolerancia. Produjo así un agravamiento crítico de la situación, que no se ha podido superar. La actual Ministra, más hábil que su antecesor en materia de declaraciones, no repite sus ingenuidades, pero los resultados siguen siendo un desastre. A tal punto que acaba de reconocer, en conferencia de prensa, que la rapiña, el delito que más temor genera, subió un 3,5% en 2007 con relación a 2006.

7) VIVIENDA. El gobierno «progresista» no ha entregado una vivienda. Los cuatro gobiernos anteriores desarrollaron importantes planes de vivienda.

Este gobierno ha desmantelado al Banco Hipotecario, creó una Agencia que no registra un solo acto serio y su Ministerio de Vivienda ha estado ausente de la vida terrenal.

8) LAS PROMESAS INCUMPLIDAS.
Todos sabíamos, durante la última elección, que el petróleo estaba subiendo.

Y nadie, salvo el Presidente Vázquez y su «fuerza política», prometieron un «gas oil productivo», más barato que cualquier combustible. Ahora resulta que la semana pasada, por vez primera en la historia, el gas oil resultó más caro que una de las naftas. Amén de que no se le rebajara ningún impuesto cuando arreció la suba del precio del crudo, que es lo que con honestidad debieron hacer para, por lo menos, intentar el cumplimiento de su promesa.

9) LA CRISIS ENERGÉTICA. Nadie ignoraba la situación energética. Y es notorio que quedó pronta, desde el gobierno anterior, una licitación para una gran unidad térmica de ciclo combinado.
Bastaba hacer el llamado y resolver.
Se dejó sin efecto, se compró una central de menor porte, de ciclo común, y en tres años no sabemos si marchamos hacia la energía nuclear, la térmica o la implantación de una planta de regasificación de gas natural licuado. El hecho es que ahora estamos de frente a una crisis y con restricciones.

¿Qué le diremos a esos inversores a los que llamamos para venir a un país que no les puede asegurar ni la energía?

10) LA INCOHERENCIA CON LA POLÍTICA LABORAL. Entre la legalización de las ocupaciones y la inamovilidad de miles de dirigentes, establecida por la Ley de Fuero Sindical, el Estado uruguayo ha desnivelado la relación capital y trabajo, obreros y patrones. De su clásico rol de árbitro, el Ministerio de Trabajo ha pasado a ser un brazo ejecutor de la política clasista del PITCNT.

Por esa razón, fuera de la gran inversión internacional, que negocia condiciones de seguridad al instalarse, no hay empresario uruguayo que invierta.
A la inversa, más bien venden, como bien se sabe.

Podríamos seguir haciendo consideraciones sobre el modo en que la actual política económica ha conducido a la concentración del ingreso, pero ello nos llevaría a análisis más técnicos que
no son del caso. Lo incuestionable es que en el mejor momento de nuestra historia, no hemos invertido la bonanza para asegurar el futuro. No se han construido liceos ni escuelas y ello está
haciendo crisis. No se ha invertido en telecomunicaciones de un modo inteligente
y sostenido. Hemos gastado alegremente y nos preparamos ahora para aumentar ese gasto en 600 millones de dólares más en el año venidero. Sin extremar los calificativos, podemos afirmar
que asistimos a un caso insólito:

fracasar en plena prosperidad.

Por Armando

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