Reflexiones sobre la Caída del Imperio Romano, AD 476

El último emperador romano, Rómulus Augústulus era un niño, impuesto emperador por su padre Orestes comandante del Ejército (magister militum, en latín).  El nombre es un diminutivo, fue emperador digamos, unos meses, y depuesto por Odoacro el bárbaro con él termina el Imperio Romano. Será casualidad, naturalmente, pero Rómulus fue el mítico fundador de la ciudad de Roma, Rómulus fuera el último.

Orestes era un aristócrata romano parcialmente germánico, natural de la Panonia romana, región que incluía aproximadamente lo que sería muchos siglos después el Imperio Austro-Húngaro -si decimos que era de Croacia/Bosnia no nos equivocamos en cuanto a la geografía actual.  Orestes fue Secretario (o sea, Ministro) de Atila el Huno, y llevó a término misiones diplomáticas por encargo de Atila.  Fieramente romano, Orestes veía con horror el salvajismo de los bárbaros e imbuído de celo patriótico, le dio un golpe de estado al emperador romano Nepos -que lo había hecho jefe del ejército.  Esto fue en la ciudad de Ravenna, pues ya Roma perdía posiciones como capital del Imperio Romano de Occidente -porque la otra capital del imperio con sede en Bizancio/Constantinopla (hoy Estambul) era más poderosa y jugaba un papel desestabilizador de Roma.

Orestes tras imponer a su hijo como emperador se creyó lo bastante fuerte para incumplir la promesa que le hizo a los bárbaros de darles tierras en Italia como recompensa por derrotar a Nepos y a los Hunos.  En realidad esas tierras que le exigían no eran de él, sino de los Senadores romanos y malamente se las podía quitar y dar a los bárbaros germanos.  Su debilidad y tratar de equilibrar la política de ambas exigencias sería su fin.

Los bárbaros no se conformaron con esta astucia o traición de Orestes, se aliaron con el bárbaro Odoacro y Orestes fue derrotado y muerto en la batalla  -es curioso que Nepos el emperador, Orestes el inescrupuloso golpista y Odoacro el bárbaro habían sido buenos amigos en su juventud.

Augustulus abdica ante Odoacro
Augustulus abdica ante Odoacro

Odoacro no mató al niño Rómulus Augústulus, lo envió al exilio (y desaparece de la historia), se tituló Rey de Roma ( 476) pues ya no había Imperio Romano, y envió al emperador de Constantinopla, Zeno, la corona y la toga símbolos del imperio acabado.

Fieras guerras entre los bárbaros germanos asolaron Italia, a veces excitadas por la astucia griega del Emperador de Constantinopla.

Tras una de esas guerras sellaban la paz los dos caudillos bárbaros, Odoacro Rey de Roma y Teodorico Rey de los Godos.  En el banquete Teodorico el Godo mató a Odoacro con sus propias manos.

COMPRABAN LA PAZ PAGANDO CON ORO Y METALES PRECIOSOS

Recordaba estas últimas etapas del Imperio Romano al leer ayer que los Norteamericanos están pagando con oro a los financieros el mantener su dispendioso e insostenible modo de vida, pagar las guerras lejanas de su Imperio y mantener su aparato militar.

¿CUÁLES FUERON LAS CAUSAS DE LA CAÍDA DEL IMPERIO ROMANO?

Miles de libros se han escrito sobre las causas de la Decadencia y Caída del Imperio Romano.  Es interesante que los ingleses del siglo xix muy preocupados por su propio imperio ultramarino, estudiaban con minuciosidad la historia de Roma y en particular se apegaban a Gibbons y su Decline and Fall.

Una lista, muy incompleta, de teorías con mayor o menor poder explicativo, algunas famosas en su tiempo se puede leer en Causas –  La página paralela en inglés es mucho mejor y más detallada.

Roma murió por la muerte de los árboles

La madera era la fuente de materiales y energía de los romanos y de la Europa del Imperio Romano.  El consumo de madera, de carbón de leña, de madera para barcos, casas, calentarse, las forjas de los herreros y fundiciones de metales, hornos de alfarero agotó los árboles y bosques de Italia y las cercanías, con ello la productividad del imperio decayó mucho y no pudo enfrentar graves desafíos militares.

Como todos los pueblos en colapso, Roma había cortado sus árboles.

Muchos imperios han caído por catástrofes ambientales.

Conclusiones y Recomendaciones.

En este peligroso Fin de Imperio, final de la Civilización Industrial, Uruguay debe poner un excelente esfuerzo en dotarse de bosques de árboles productivos.  Se debe implantar la Encina, la Higuera, la Palta, el Banano, los Algarrobos, todo tipo de árboles frutales y de maderas útiles, los bambúes de muchas especies cuya madera es tan útil, el Pino de Resina, incluso el árbol del caucho para obtener monómeros y materias primas.  Esto en bosques del estado o bosques privados, en parcelas de tierras de ningún provecho, aprovechando terrenos abandonados, o al costado de carreteras y caminos.

Se necesitará maderas, maderas de diferentes clases y muy buenas para un próximo futuro ya tan cercano que el hombre regrese a un modo de vida mucho más próximo a la tierra.  Para evitar o paliar las terribles consecuencias de la Caída del Imperio.

Por Armando

7 comentarios en «El Último Emperador Romano»
  1. Una pregunta,en teoría lo correcto seria que por cada árbol talado se plante otro,si es fácil porque entonces no se hace.
    PD: Recuerdo que en un documental de historia sobre la conquista romana de germanía, decían que a los los legionarios romanos( italicos en su mayoría) les aterraban los grandes bosques germanos,porque en ese momento no quedaban arboledas en Italia.Esto es antes del desastre de Teotuburgo.

  2. España ha tenido cierto éxito en la repoblación forestal y además el abandono de muchos campos trae reforestación natural.
    Lo que no hay o apenas hay, es un voluntariado organizado de plantar árboles. En Inglaterra sí lo hay, quieren llegar a tener 18% del país (digo Inglaterra, no el Reino Unido que incluye Escocia) plantado de árboles como en tiempos de la conquista por los normandos. Salen grupos de voluntarios con los arbolitos y los transplantan en terrenos que han sido denudados por la maldad del hombre, particularmente en el Noreste.
    Algo así debería hacerse, no dejarlo todo al estado y sus corrupciones.
    ¿Qué plantar? De todo, con mayoría de árboles no autóctonos y deseables por su madera, fruto, semillas, flores, aspecto y otras características. Plantar 100 variedades de bambúes, 100 de frutales salvajes, 100 de arbustos, 100 de árboles de fruto seco, y en ese plan.
    Y en Uruguay, cuya flora natural y ecología natural no puede sostener al hombre -los indios se alimentaban de caracoles, apereás, pescado, lobos marinos, aves pero no tenían apenas plantas que comer- se debe hacer un esfuerzo especial y muy inteligente. Por ejemplo, higueras, nogales, cítricos, de frutos secos como los pistachos, castaños, mucha encina y roble, granados, árbol del caucho, planta del té, plantas de yerba mate, de café y hasta de cacao, ananá en los bañados. Hay una lista interminable de árboles, arbustos, plantas con raíz comestible y tubérculos, bambúes, que mejorarían la ecología del país.

  3. Buen analisis, en este link http://www.historialago.com/leg_03020_d_caidaroma02.htm encontré un par de datos interesantes:

    «Gracias a la milagrosa conservación de la Notitia Dignitatum, un documento fechado en 395 que explica la organización del Imperio y que fue redactado para los hijos de Teodosio, conocemos bastante bien cómo era el ejército del Imperio el año en que las dos mitades se separaron para no volver a encontrarse jamás. Por la Notitia, y por otros documentos, sabemos que Occidente era militarmente más fuerte que Oriente y estaba menos expuesto a las invasiones.»

    «El año que fue dividido el Imperio éste tenía un ejército de unos 450.000 hombres, unos 60.000 de ellos eran tropas altamente especializadas en operaciones fluviales, comandos, tropas de choque, etc. 35 arsenales ofabricae repartidos por todo el Imperio se ocupaban de fabricar y suministrar armas y equipos a las tropas. El ejército se autoabastecía a partir de las tierras cercanas a los cuarteles que eran ya propiedad de los soldados y heredadas por sus hijos, ya que la profesión militar, como todas las demás, eran obligatoriamente hereditarias. El panorama que nos presenta la Notitia no es malo y presenta un ejército altamente especializado»

    Por lo visto Occidente no estaba tan mal a finales del siglo IV, de haber hecho lo correcto y con algo de suerte en aquel momento(395) el imperio hubiera sobrevivido un par de siglos más, pero la historia no fue así y los bárbaros terminaron saqueando Roma sólo 15 años después.

    En definitiva nuestro colapso industrial puede ser más rápido e inminente del que nos lo imaginamos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.