Idioma” es una palabra griega que quiere decir propio de todos y cada uno. Los de la RAE lo que es nuestro, lo que es propio de la gente de habla española se lo apropian ellos: Las prácticas de la Inquisición viradas a lo moderno.

Se han reunido los autoelegidos miembros de la Real Academia Española en Colombia para seguir diciéndonos a los españoles y americanos cómo hablar y escribir, cosa que sabemos hacer desde hace más de mil años sin sus imposiciones, ridículas trabas y malos diccionarios, confusas gramáticas e insuficientes y tardías etimologías.
Domado el anciano García Márquez, el Premio Nobel latinoamericano que se atrevió hace unos años a protestar contra las pretensiones de los pelucones españoles, domado a base de euros de las suculentas ediciones españolas de Cien Años de Soledad, con el beneplácito de todos los medios de comunicación de España y Latinoamérica, aplastada la opinión pública por la falacia conocida como Argumentum ad Verecundiam (el peso de tantas autoridades, todas diciendo lo mismo), sin que se oiga voz ninguna que ponga en tela de juicio esas imposiciones me atrevo a señalar sus ridículas pretensiones y carencias, y, cómo no, que algunas decisiones tomadas en ese ámbito son lesivas para la enseñanza uruguaya en particular y para sus graduados y estudiantes.
Soy el único o al menos el primero que lo ha notado.
¿Cuales son las grandes novedades y cambios de la Nueva Gramática de la Lengua Española, alumbrada por estos señorones tras 76 años de ponderosas deliberaciones? Con 2300 páginas, un compendio de apenas 800 pp.: para uso escolar, jé, jé, y un dvd acompañante esto es un formidable negocio editorial sin duda.
Algunos ejemplos:
* Constatan que se dice el bebé o la bebé. Los pelucones nos autorizan a decir lo que decimos.
* Que hay quien dice “todo Buenos Aires” y se enrollan los del DRAE con masculino o femenino, cuando Buenos Aires ni es una cosa ni otra, es una ciudad no una persona, y el género es convencional.
* Válido decir la sartén o el sartén, cuando en unas partes u otras se dice de esas maneras e incluso la misma persona según su humor o el momento.
* Admiten que se usan los lentes en Latinoamérica y las lentes en España cuando hasta los niños saben que en España lo que llevamos son gafas. Gafas muy, muy negras.
* Se reconocen como femeninos los nombres de las monedas terminadas en «a» ( dracma, lempira , córdoba y balboa) así como los nombres de las rutas o carreteras: Tras cuarenta años de circular por ella les autorizan a los madrileños a decir la M-30. No nos dejarán decir el peseta porque ya no las hay.
* Admiten que se lleva el tanga y la bikini: será a regañadientes, ya que los franquistas sólo permitían el bañador honesto de una sola pieza y siempre acompañado del Libro de Familia.
* “A pesar de que su uso estaba generalizado, sólo a partir de ahora es válido decir ‘la mar’, como se frecuenta en España, y ‘el radio’, una voz propia de la región del Caribe” escribe un periodista argentino, que se le cae la baba por estar en hotel de Medellín, a cuerpo de rey. En España decimos el mar o la mar según nuestro humor y cuando nos apetece. La Academia no tiene autoridad ninguna para autorizarnos a decir de una u otra manera. Su función es registrar como hablamos, lo otro, lo que el lelo periodista deseoso de mandar nos quiere imponer, autorizar o negar es mero abuso.
* Que reconocen el uso de diferentes voces en diferentes regiones: un arrogarse autoridad en lo nuestro que nadie les ha otorgado para autorizar o negar, en un espíritu que quieren hacer pasar por moderno pero que se remonta a las prácticas de la Inquisición y del Franquismo, cuando para publicar un libro había que pedirle permiso al censor, lograr el Imprimatur [“permitido imprimirlo”] y eso hasta 1976.

Pero lo que me parece peor de todo es que el Instituto Cervantes obtuvo la aprobación del Sistema Internacional de Certificación del Español como Lengua Extranjera (Sicele). Esto es muy propio del españolazo a quien lo que le va es el Pensamiento Único.
Han logrado en Medellín venderle esta idea a los pobretes Rectores de las Universidades Latinoamericanas, que para enseñar castellano hay que ser por lo menos licenciado en Filología Española, tras largos años de estudios, demasiado años para enseñar la lengua que hablamos. Descarado intento de defender el empleo de los egresados universitarios españoles y por ejemplo en Uruguay los egresados del IPA no son licenciados, siendo los únicos autorizados por el Estado Uruguayo para enseñar el idioma nacional -los licenciados de esa materia en Uruguay son unos floreros de lujo, su propio estado no les reconoce una ocupación más que en la Universidad. Cosa parecida en otros estados latinoamericanos, cuyos profesores si no son licenciados no podrían enseñar en el gran mercado de Brasil, por ejemplo, o en EE.UU. Europa y Asia.
Como en España TODOS los profesores son licenciados el señor Molina les ha metido un golazo de media cancha a los hermanos latinoamericanos.

Por Armando

3 comentarios en «El Parto de los Montes y la Real Academia»
  1. Bueno, pero en Uruguay le darían trabajo a nuestros licenciados en lingüística opción educación. Mucho mejor que a la gente del IPA que no cuenta como carrera universitaria. Es mas, existiendo ahora las licenciaturas con opción educación, que motivo tiene para existir el IPA?.

  2. Hay que equipararla, y por cierto debería ser carrera de tres años, no se pueden desperdiciar gentes preparadas.
    Pero esta discusión Universidad – IPA tiene mas años que los que tienes tú, y por supuesto no se va a solucionar porque en Uruguay nada se soluciona, eso va contra el paralítico espíritu uruguayo del » no se puede «.

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