No es exactamente mi caso, ( mi caso es peor ) pero casi. Ese es un pasodoble que tarareaba mi padre
«De torero me puse a albañil
Vaya-salto-que-pegué.»
Y si fuera mi caso es también el caso de muchos: Mal de muchos, epidemia.

Le viene que ni pintado a la noticia que leí ( The Guardian ) del Biólogo Molecular británico Karl Gensberg, Ph D, 41 años, investigador de la Universidad de Birmingham que se ha puesto a estudiar de plomero -fontanero para los españolazos. Tras 13 años de investigador científico, el Dr Gensberg ganaba £ 23 000/año, la mitad que el plomero que le fue a reparar el calefón y se ha decidido a dar el cambiazo, así como muchos de sus colegas.
La U Birmingham, que no le dio dinero para sus investigaciones dice que lo va a contratar de plomero. Otro colega se dedica a criar galgos corredores y dice que la única manera para un investigador de hacer dinero en el Reino Unido, es dejarlo. En la mayoría de los casos, en casos a miles, lo que hacen es a la callada irse a los EE.UU.

Esto del científico dedicarse a la fontanería es que tiene la más excelsa recomendación pues nada menos que Einstein fue quien lo recomendó, para que así el investigador lo fuera en sus ratos libres y no estuviera sometido a las exigencias del poder. Claro que Einstein no se aplicó su consejo, estaba mejor en EE.UU., sometido a las exigencias del poder.

Hay huelgas actualmente en las universidades del Reino Unido por mejores salarios y condiciones. Un bioquímico investigador normalmente gana unas £ 16 000/año, mucho menos que los docentes de secundaria, y ya no consiguen docentes de materias científicas. Mucho menos que un encargado de una tienda de ropa o de un bar u hotel, por cierto. La crisis es tal que la mitad de las horas de clase de matemáticas en la Secundaria británica son dictadas por profesores sin calificación en matemáticas y eso que los estudiantes -como pueden elegir- no agarran matemáticas: los estudiantes ingleses no mascan vidrio, aprobar mates da el doble de trabajo que cualquier otra materia y no vale para nada, jamás verás un anuncio de trabajo que te pidan que sepas reducir ecuaciones por Ruffini o demostrar la existencia de los números reales por cortaduras de Dedekind.
Un informe al gobierno, por Adrian Smith, decano del Queen Mary College, Londres destaca la catástrofe y recomienda no cobrarle tasas universitarias a los estudiantes de matemáticas e incluso pagarles para que las estudien. A los liceales, recomienda que aprobar matemáticas tenga el doble de valor que otras materias. El informe critica ásperamente a las autoridades de la enseñanza -el ministro de la cosa ha dicho que mirará el informe con atención: lo mirará con atención mientras se lo pasa por el forro.

En Holanda simplemente no consiguen docentes, por lo (relativamente) mal que pagan y el desagradable trabajo. Desgraciadamente el holandés es un idioma secreto pero sabemos de algún español, profesor de Latín, que se ha rebuscado ahí.

Abundando en este tema, en El País/Madrid, Domingo 22-F-2004, publican una carta de E García, investigador del CSIC, una carta de expresión bastante incoherente ( eso de investigar no ayuda a la prosodia ), en que después de un recorrido por las promesas incumplidas por los gobiernos españoles de apoyar a la ciencia y vista la realidad recomendaba que » ¡ Todos camareros ! «.

Recuerdo haber leído una cosa muy interesante en The New York Review of Books, en la sección contactos, donde señoras americanas, profesionales y de alta posición social buscaban almas gemelas, GSOH y tal.
( GSOH quiere decir Great Sense of Humour, para los que vayáis corriendo a buscar los anuncios ). Esta señora, rica profesional, con apartamento en NY, casa en la playa en California, otra casa en la montaña, buscaba un caballero de similar posición.
«Abstenerse bioquímicos,» decía.
Como para partirse de la risa. Pero pensándolo bien, tiene razón. El esfuerzo y los conocimientos variados y especializados que debe tener un científico no están en consonancia con los resultados: comparad con lo que puede ganar en EE.UU. un abogado, un economista, un arquitecto, son profesionales comparables. Llega un momento en que la disparidad con el standard de vida incluso con un obrero algo calificado es excesiva, no sólo en los EE.UU., en cualquier parte.

Tengo un amigo S. L.-S. que trabaja en Elsevier, en Oxford. Ayer lunes fuimos a buscarlo, estaba yo paseando por Oxford con dos chicas españolas y luego fuimos los tres a Milton Keynes, nos llevó en su Audi. Me ha contado que casi todos los que trabajan ahí han sido biólogos, trabajan en diversas cosas y ganan mucho más escribiendo de la ciencia que haciendo ciencia. A mí me han propuesto de que haga refritos sobre nanotecnología para ellos: Lo rechacé lleno de santa indignación.
Yo, pobre pero tonto, digo: Pobre pero honrado.
Da para melancólicas consideraciones que la editorial Elsevier se forra con publicaciones científicas que los científicos les proporcionan gratuitamente y se desesperan porque les publiquen.

La otra noche leía el libro de Lord Moran, ( CHURCHILL: The Struggle for Survival ) que fue el médico de Churchill cuando la guerra. Lord Moran le avisó a Churchill cuando acababa la Segunda Guerra Mundial de que los ingleses no estaban estudiando ciencia y que necesitaban científicos para enfrentarse a la Unión Soviética: que debían promocionar la ciencia y sacar más científicos para derrotar al comunismo.
Es lo que hicieron.

Como el comunismo ya está derrotado esto de la ciencia en el Reino Unido ya no hace falta.

http://www.sorianototal.com/ENTREGA%202000/semanario.htm

Por Armando

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