Un buen artículo de D. Gonzalo  Aguirre  Ramírez  nos permite entender la diferencia entre aquel Uruguay vital del siglo xix y principios del xx, y esta muerte cagalera que es ahora.

Se cumplen 140 años de la fundación de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular, 1868.  Una sociedad de gente ansiosa de progreso, que en medio de las tragedias de guerras civiles, invasiones extranjeras, asesinatos de dos presidente (Bernardo Berro y Venancio Flores) y gobiernos de facto, impulsaron la escuela pública y trajeron de mil modos la civilización y el progreso al Uruguay.

La nómina tiene que sonarnos conocida a todos, pues todos ellos ahora tienen calle, y si murieron permanecen por siempre en el agradecido recuerdo popular.

Y aquí la sorpresa, todos ellos eran asombrosamente jóvenes.  Pego aquí el recorte del artículo de D. Gonzalo Aguirre

Asombra repasar la nómina de los fundadores, muy jóvenes la mayoría de ellos.

Si Varela tenía 23 años, 20 Ramírez y 26 Elbio Fernández, apenas 18 contaban Pablo de María, Carlos María de Pena, Luis Melián Lafinur y Juan Carlos Blanco, así como 19 era la edad de Francisco Bauzá, Aureliano Rodríguez Larreta y Domingo Aramburú. Y otras futuras personalidades figuran en la extensa nómina: el presidente José Ellauri, José Pedro y Gonzalo Ramírez, Ildefonso García Lagos, Alejandro Magariños Cervantes, Jacobo Varela Berro, Alfredo Vásquez Acevedo y Constancio Vigil. Además de varios de los fundadores, presidieron la SAEP Emilio Romero, Francisco Berra, Eduardo Acevedo, Ricardo J. Areco, Martín C. Martínez, Manuel Quintela, Daniel García Acevedo, y Arturo Lussich , entre otros personajes.

Hoy Uruguay languidece entre las manos manchadas por la edad de viejos prostáticos, falsarios, ancianos criminales muchos de ellos.

No sólo Tabaré Vázquez es un anciano de más de 70 años.  Otros 70 y más tienen Mujica y toda su nefasta corte de tupamaros, como Huidobro, Topolansky un largo etcétera.  70 y más tiene Astori, esa joven promesa de la economía y la política uruguaya a quien tanto buen hacer le debemos y deberemos, y por un parecido el gran arquitecto Arana, y Gargano también, otra joya de la diplomacia.

Entre las señoras ministras la menopausia la pasaron hace mucho y da risa imaginarse a estos viejitos y viejitas subir temblequeando las escaleras del Palacio Legislativo para ir a mear a cada rato, quejándose de las rodillas y de las caderas no les dan más, y te tomaste la pildorita para esta enfermedad de la vejez o la otra, -no, es que me hace daño para la próstata  -pues yo me tuve que poner un anillo de goma, que se me caía el útero por la vulva al suelo  -la luz cada vez está más pobre aquí, yo no veo.

Y en ese plan.   Pero como los uruguayos llamémosles jóvenes de 35 a 50 años son tan poquita cosa y tan bien mandados, obedecen a los ancianitos, hacen cola a ver si cuando ya no valen para nada les llega el turno.

Y lo mismo el ex-presidente Lacalle que tiene más de 70 años, y Sanguinetti acercándose.

Qué curioso, en Cuba el otro país comunista de América pasa igual, los ancianos hermanos Castro en sus 80 años, y Cuba paralítica perdida.  En cambio Argentina, Brasil, Venezuela, Colombia, Chile, etc todos los demás están progresando pero estos dos países gobernados por ancianos, paralíticos.

No es casualidad.

Por Armando

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