Es risible y ridículo que los uruguayos, y profesoras uruguayas de física en el caso que me ocupa, critiquen al Sr Presidente del Uruguay por no hacer imposibles nefastos, como sería montar minas de Uranio, el metal del infierno.

El Dr. Tabaré no es santo de mi devoción y cualquiera que se tome el trabajo de leer varios artículos míos lo advertirá. Pero criticarlo por no hacer lo que no se puede ni debe hacer muestra claramente la bancarrota  intelectual y cultural uruguaya  y es como criticarlo al hombre por no mear agua bendita.

Estoy hablando de profesoras de física de Secundaria, qué dejamos para el público general si personas con una preparación del superior 2 % de la nación y no saben esto, qué dejamos para los demás. Y no es difícil el tema, pero la pobreza en Uruguay es tal que los profesores no tienen acceso a revistas extranjeras -revistas nacionales no hay, Uruguay es un país nulo total en temas culturales, científicos y de divulgación; no produce nada cultural, no tienen acceso a nada por su pobreza africana, no se enteran de nada, no entienden nada o lo entienden todo mal. Secundaria debería dar clases de preparación a sus profesores PAGÁNDOLES EXTRA, SÍ PAGANDO MISERABLES  POBRETONES, PAGUEN A LOS PROFESORES PARA QUE LOS PROFESORES APRENDAN.

El uruguayo desde que el tirano Batlle y Ordoñez inventó la oficina, es un pobre ignorante oficinista de cultura superficial y libresca mal digerida y los conocimientos técnicos y el trabajo manual es despreciado y no lo entienden ni lo practican ni comprenden que el conocimiento libresco es nada. No es un pueblo industrial, apenas es un mal pueblo comercial. Desde luego la Minería es una actividad minoritaria completamente desconocida por el Homo montevideano oficinista.

El Homo montevideano oficinista (incluye a la mujer, especialmente a la mujer) nada sabe de los serios inconvenientes que para un país trae la minería. No me puedo explayar por largo en este tema, pero en Montana que de esto saben mucho por haber sufrido las consecuencias de contaminación por minas de cobre abandonadas, la gente decía con amargura que si hubieran dejado el cobre en el terreno y lo hubieran importado de Chile, hubieran ahorrado una fortuna [Ver Colapso, de Jared Diamond, capítulo 1. Casi mi libro de cabecera.] y los chilenos se fastidiaran con la contaminación.
Para que quede más claro, estas cosas a los uruguayos hay que dárselas con cucharita como a los bebés: consecuencias = dinero, o séase, pagar y pagar y pagar y pagar mil veces después que la mina cerró. Y como la mina de cobre en Montana era de una compañía «extranjera» (de Nueva York, no de Montana) el dinero del cobre ni siquiera quedaba en Montana.

Los uruguayos carecéis de modestia lo que sumada a la ignorancia supina y la arrogancia que os han inculcado los mentirosos hace que la mejor inversión en Uruguay sea el pasaporte.

EL URANIO EN PARTICULAR. Pero antes de hablar del Uranio, querría decir unas palabras, como decía Gila. ¿Para qué pensáis usar el Uranio? ¿Para una central nuclear? Ya expliqué porqué Uruguay NO PUEDE NI PODRÁ TENER NUNCA UNA CENTRAL NUCLEAR. Por lo tanto sacar Uranio sería bien inútil. ¿Es necesario seguir escribiendo más? SI. Porque lo típico de los sudacas, y ahí está Argentina que no me deja mentir, es que frente a la más tenaz evidencia nada se decida, todo tema se posponga, alargue y continúe. Es una cultura de deficientes de la voluntad y el entendimiento.

La minería del Uranio es una de las peores posibles para un país. España tiene minas de Uranio, pero las ha cerrado (lo importan de África) porque los mineros se le morían todos de cáncer y lo freían al Estado Español a demandas por enfermedad laboral. Sí, ya sé que los negros también son personas, y que ahora los que se mueren de radiación son ellos. Como es en Malí no les llega la Seguridad Social (Francia hace lo mismo).

En este caso los negros cancerosos vais a ser los uruguayos mineros de Uranio, que se quedarán cancerosos todos. Como el Dr. Vázquez precisamente es cancerólogo comprendo que no tenga ningún entusiasmo por traerle más cáncer al país. Una cosa que hace bien entre otras que hace bien, yo se lo aplaudo.

Claro, las profesoras de física, con esa boquita de rosa pitiminí que tienen dirán que ellas no van a ir a picar a la mina de Uranio, qué horror, ojo a la pala.

Bueno, manda al gandul de tu hijo a que pique él allá en la mina de Uranio, así lo enterrarás al año siguiente.

Las minas, de Uranio o de carbón o de lo que sea, está el túnel lleno de polvo el aire que ni se ve a medio metro, se trabaja al tanteo casi en la oscuridad. De polvo de Uranio, radioactivo, que desprende neutrones y radiación gamma DENTRO DEL PULMÓN. Además, el aire del túnel está saturado de gas Radón, elemento radiactivo sin actividad química (es decir, que no lo puede absorber ninguna máscara de carbón activado) pero mortífero. El resultado son cánceres de pulmón, pero también de aparato digestivo, piel y órganos internos. Múltiples y mortales de necesidad.

Las señoras profesoras que critican al Sr Presidente porque no le trae tan tremendo daño al país, como hablan de lo que no saben UNA PUTA MIERDA, pero como son profesoras a lo mejor el que las escucha no advierte que es gente sin preparación y que NO SABEN UNA PUTA MIERDA, el estudiante o el público puede quedar con mala impresión hacia su Presidente por las opiniones de estas IGNORANTES TOTALES, no merecen respeto porque en un tema tan grave como la radiactividad quien discursea y no sabe nada, merecen que SE LES MANDE A CAGAR.

Cuando yo era escolar en España y niño chiquito, si no estudiaba, mi maestro don Primitivo Remigio Sanz y Borobio, titulado por el Rey Alfonso XIII (y represaliado por republicano, Franco no le daba puesto público) con una vara de madera que tenía procedía a estimularme al estudio. Debe ser por eso que las cosas que aprendo no se me olvidan nunca, mientras que los profesores uruguayos ni aprenden ni recuerdan. Son tan amables ellas/ellos.

Qué amorosas.

Si además supieran algo serían perfectas.

Por Armando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.