En el Reino Unido los tories [el Partido Conservador, el partido de Thatcher hoy liderado por ricos hijos de papá egresados de Oxford, como David Cameron y el alcalde de Londres, Boris Johnson] se decantan cada vez más por Obama.

El Barclay’s Telegraph, el diario de las clases acomodadas, publica una caricatura de McCain, como un borracho abandonado hasta por los cerdos.
boozermccain.jpg

Este extraño apoyo no se debe únicamente a que lo ven ganador a Obama y se apuntan al que gana.

Es que están horrorizados ante la ruina que les cae y ha destruído a su amada Gran Bretaña. Responsabilizan al Partido Republicano y a Bush, a esta orgía de los bancos norteamericanos, los hedge funds y las hipotecas basuras.  Que ellos se beneficiaran de esta inflación monetaria y especulación en papeles sin valor no viene al caso.
Cuando te has arruinado no te pones a hilar fino ni a echarte la culpa a ti.

Esta Catástrofe arruinó sus inversiones.
Tiró abajo el valor de sus casas y propiedades inmobiliarias, que han caído más del 30% y no se ve el final de este precipicio: algunos expertos predicen que caerán a menos de la cuarta parte del valor 2007.  Esto es una tremenda ruina para ellos, porque en que aumentara el valor de reventa ponían sus esperanzas para pensión de vejez.
Si la clase más alta tiene otras defensas, la clase media puso realmente todos sus huevos en el nido donde vivían, y se enfrentan a la ruina hipotecaria.

Sus inversiones en compañías comerciales, principalmente negocios que venden ropa y cosas en las calles principales de las ciudades, se han venido abajo.
Sus inversiones en acciones en el FTSE y en Wall Street han perdido un billón de dólares y creciendo.
Sus inversiones en propiedades en el extranjero  –el típico inversor que sin mucho poderío se deja el cerebro en el aeropuerto, va a España y se compra tres propiedades -no compra nada, adquiere tres deudas hipotecarias, hay mucha diferencia- esperando se le revaloricen 100 % en un año, se han depreciado y no las puede ni vender, porque le pasa a todos al mismo tiempo.

Iain Dale, plumilla del Barclays’ Telegraph, fue a escuchar a McCain a la conferencia que les dio a los tories en 2006. Él y casi todos los demás quedó decepcionado por el mal rollo de McCain.  Él y muchos como él creían que McCain dominaría al Partido Republican y que la llegada de Palin les ganaría los votos de los rednecks, y barrerían.
Se han quedado muy decepcionados y el desdén que estos arrogantes egresados de «Oxbridge» sienten por semejante pareja absurda, un par de excéntricos de la política aflora ya.

Muchos conservadores del parlamento inglés han seguido esta línea, de poner sus esperanzas en McCain, a dirigirse hacia Obama en la desesperación de que pueda dar un golpe de timón a la decadencia de los EE.UU. y por ende del entorno cultural que solemos llamar La Angloesfera, es decir, la comunidad de naciones más rica del mundo, ligada por expresarse en inglés y mayoritariamente de raza inglesa.

Richard Spring, diputado Tory, es uno de los que toda la vida apoyaron a los Republicans pero se ha cambiado a Obama «es importante mejorar la reputación de America en el mundo y Obama lo puede hacer.  Nos envía una señal de cambio,» se ilusiona este hombre desinteresado que por supuesto no le preocupan nada sus dineros sino la reputación de los EE.UU.

Andrew Tyrie, colega Tory del anterior: «Bush ha hecho tanto daño al Proyecto de la Familia de Naciones Occidentales (agl: las mayúsculas son mías) que pienso sólo una presidencia de Obama lo puede rectificar.  Necesitamos un enorme cambio.»

Spring dice que la mitad de los diputados conservadores en el Parlamento Británico votarían por Obama, si les dejaran.  Algo inconcebible antes de Bush.

Los líderes conservadores por supuesto abren poco la boquita, pero ninguno, ni siquiera en privado, expresa ningún entusiasmo por la pareja McCain-Palin. Dos muy importantes Simon Burns y Alan Duncan se han definido a favor de Obama, otros callan, pero en este caso el que calla otorga.

Algunos, siempre desde la discreción aprueba que Obama haya votado leyes a favor de minorías, desfavorecidos y la acosada clase media americana, elogiando su corazón compasivo.

Otros se asustan de que la fanática extrema derecha religiosa se apoderó de los Republicans.  Ven que la juventud americana de centro derecha no tiene partido -¿Quién puede votar por gente como Palin, que cree que Jesucristo va a venir cualquier día de estos y tras matar a toda la humanidad se va a llevar las almas al cielo?

Por supuesto el capo del Partido Conservador, David Cameron -cada vez más desdibujado por la crisis económica y el rebote de Mr Brown- trata de nadar entre dos aguas. De dientes para afuera apoya a McCain pero envia a un asesor de confianza, Steve Hilton, a estrechar lazos con Obama, anticipando lo que pueda ocurrir.

gambeteada

Por Armando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.