El Terremoto pone fin a las esperanzas de un país que tomaba un camino belicista peligroso

Piñera se fija 60 días para restablecer la normalidad en Chile
El nuevo presidente del país cifra en 21.800 millones de euros los daños causados por el terremoto
El nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, se ha marcado un plazo de dos meses para restablecer la normalidad en las áreas de salud, educación e infraestructuras básicas tras el terremoto que el 27 de febrero sacudió el centro y sur del país. Piñera ha manifestado este compromiso en el inicio de una visita de dos días a las regiones sureñas del Maule y del Bio Bío, las más afectadas por el sismo, donde ha anunciado un plan para la reconstrucción de cerca de un millón de viviendas dañadas.

Igual que el Uruguay nunca se recuperó de la terrible inundación de 1959, que le trajo el Colapso, la pobreza y al final la Guerra Civil, 1973 y jamás recuperó el nivel anterior de 1959 -o quizás lo alcanzó en 2008 si Uds quieren, así que vean la escala temporal:: 50 años.

Pero aquel Colapso del Uruguay [ * ], el tercero de su corta historia, fue absolutamente local, un problema propio.  El resto del mundo seguía igual, y la paz, el comercio, la industria y la implantación de nuevas actividades (madera y pasta de papel, informática, finanzas internacionales por nombrar las más destacadas) lograron una lenta recuperación, aunque aquel largo Colapso trajo una degradación de la convivencia social: hoy Uruguay es un país asolado por el crimen urbano.  Como el resto del mundo mejoraba ellos también mejoraron: cuando la marea sube todos los barquitos del puerto suben con la marea.

La Recuperación de Chile es Imposible.  Porque ocurre en un contexto de Gran Depresión II, y de Pico Petrolero.  Todo lo que levantó Chile fue gracias a la existencia de petróleo barato.  El Petróleo Barato se acabó, para siempre. Y Chile carece de Petróleo y de Gas -quizás tiene algo de gas no explotado.

Por lo tanto la recuperación es imposible. Febrero, 2010, es la fecha que quedará grabada para siempre en la memoria de los chilenos como su época dorada.

Con esto no quiero decir que se van a morir de hambre, ni mucho menos. Simplemente que se van a estancar. Luego pueden, como están haciendo desde hace tiempo y como hacen todos los latinoamericanos, mentir con las estadísticas y ser jaleados por los neoliberales.

Neutralizado un peligroso país belicista.  Chile se estaba armando hasta los dientes, y seguramente eso explica los cálidos y falsarios elogios que le dedicaban en la prensa de Occidente. Como compran armas hay que hablar bien del cliente.

¿Planeaba Chile un First Strike, una especie de Pearl Harbour?  Chile no tiene una industria bélica capaz de sustentar una larga guerra y menos sin acceso a fuentes propias de combustible y con una larga frontera indefendible.  Por lo tanto, y descartado que su intención fuera defensiva -pues sus rivales naturales no tienen intención ni posibilidad de atacar a nadie, son débiles militarmente y lo seguirán siendo- puede sospecharse intenciones agresivas.

De sus rivales naturales, Argentina está neutralizada militarmente.  Aquella potencia militar que se las tuvo tiesas contra la Segunda potencia militar de Occidente (ayudada por la Potencia Hegemónica) es cosa del pasado, hoy es un deplorable país tercermundista arruinado. Recortes presupuestarios y marginación por los gobiernos argentinos han hecho de aquella potencia militar una sombra de lo que fue.  Aún así, Argentina es un rival que de ser atacado presentaría seria defensa.

Un peligro militar enorme para Argentina es que tiene dos reactores nucleares en funcionamiento, que seguramente serían reventados de entrada.  Esto sería un desastre tipo Hiroshima para ese país.

Es muy probable que este peligro no exista, porque Kirchner envió a los EEUU hace unos años el Uranio fisionable y el Plutonio que habían fabricado.  Es concebible que al hacerlo Argentina esté ahora bajo el paraguas protector de los EE.UU.

Bolivia.  Un país pobre, muy retrasado, militarmente inexistente pero con grandes riquezas combustibles y minerales y gobernado por un Morales ciertamente desagradable para los EEUU y bajo la tutela de Chávez, gobernante de Venezuela; otro país militarmente de morondanga y que tiene dificultades para alimentar y darle electricidad a la gente, a pesar de estar sentado sobre grandes tesoros energéticos.

En todo caso Chile no se estaba armando para las paradas militares.  Y no me milongueen sobre lo pacífico de los latinoamericano, que se tiraron un siglo de guerras civiles y unos contra otros.

La paz, o la destrucción de Chile.  En los severos tiempos que se le avecinan a Chile las aventuras bélicas lo destruirían definitivamente.  Se van a ver obligados a correr por la cinta transportadora al revés y a toda velocidad simplemente para mantenerse donde están: en la cinta transportadora de la Reina Roja.

Es una paradoja, este terrible terremoto que ha debelado Chile, al obligarlo a concentrarse en su reconstrucción va a ser un factor de paz y estabilidad en un subcontinente que se ponía en situación peligrosa.

LOS NEOLIBERALES QUE DISPARATAN SOBRE CHILE

Los Chicago Boys le venden espejitos a los chilenos

Adjunto aquí un repelente artículo que viaja por la Red.  Está en inglés, el idioma del comercio.  Como no todo el mundo lo domina, agrego luego una traducción.  Pero la traducción la hice usando un programa de ordenador, y no me molesto en corregirla porque la birria del artículo no vale la pena que pierda mi valioso tiempo en ello.  Eso sí, aunque birriosa la traducción por ordenata, tiene esta gran virtud: al estar en castellano despoja al artículo del prestigio automático del idioma inglés, y las memeces, al leerlas en nuestro idioma quedan bien claras.

How Milton Friedman Saved Chile
BRET STEPHENS

Milton Friedman has been dead for more than three years. But his spirit was surely hovering protectively over Chile in the early morning hours of Saturday. Thanks largely to him, the country has endured a tragedy that elsewhere would have been an apocalypse.

Earthquake magnitudes are measured on a logarithmic scale. The earthquake that hit Northridge in 1994 measured 6.7 on the Richter scale. But its seismic-energy yield was only half that of the 7.0 quake that hit Haiti in January, which was the equivalent of 2,000 Hiroshima-sized bombs exploding all at once.

By contrast, Saturday’s earthquake in Chile measured 8.8. That’s nearly 500 times more powerful than Haiti’s, or about one million Hiroshimas. Yet Chile’s reported death toll—711 as of this writing—was a tiny fraction of the 230,000 believed to have perished in Haiti.
Chile’s presidential palace survived the quake intact. Haiti’s did not.
It’s not by chance that Chileans were living in houses of brick—and Haitians in houses of straw—when the wolf arrived to try to blow them down. In 1973, the year the proto-Chavista government of Salvador Allende was overthrown by Gen. Augusto Pinochet, Chile was an economic shambles. Inflation topped out at an annual rate of 1000%, foreign-currency reserves were totally depleted, and per capita GDP was roughly that of Peru and well below Argentina’s.
What Chile did have was intellectual capital, thanks to an exchange program between its Catholic University and the economics department of the University of Chicago, then Friedman’s academic home. Even before the 1973 coup, several of Chile’s «Chicago Boys» had drafted a set of policy proposals which amounted to an off-the-shelf recipe for economic liberalization: sharp reductions to government spending and the money supply; privatization of state-owned companies; the elimination of obstacles to free enterprise and foreign investment, and so on.
In left-wing mythology—notably Naomi Klein’s tedious 2007 screed «The Shock Doctrine«—the Chicago Boys weren’t just strange bedfellows to Pinochet’s dictatorship. They were complicit in its crimes.

«If the pure Chicago economic theory can be carried out in Chile only at the price of repression, should its authors feel some responsibility?» wrote New York Times columnist Anthony Lewis in October 1975. In fact, Pinochet had been mostly indifferent to the Chicago Boys’ advice until the continuing economic crisis forced him to look for some policy alternatives. In March 1975, he had a 45-minute meeting with Friedman and asked him to write a letter proposing some remedies. Friedman responded a month later with an eight-point proposal that largely mirrored the themes of the Chicago Boys.
For his trouble, Friedman would spend the rest of his life being defamed as an accomplice to evil: at his Nobel Prize ceremony the following year, he was met by protests and hecklers. Friedman himself couldn’t decide whether to be amused or annoyed by the obloquies; he later wryly noted that he had given communist dictatorships the same advice he gave Pinochet, without raising leftist hackles.
As for Chile, Pinochet appointed a succession of Chicago Boys to senior economic posts. By 1990, the year he ceded power, per capita GDP had risen by 40% (in 2005 dollars) even as Peru and Argentina stagnated. Pinochet’s democratic successors—all of them nominally left-of-center—only deepened the liberalization drive. Result: Chileans have become South America’s richest people. They have the continent’s lowest level of corruption, the lowest infant-mortality rate, and the lowest number of people living below the poverty line.
Chile also has some of the world’s strictest building codes. That makes sense for a country that straddles two massive tectonic plates. But having codes is one thing, enforcing them is another. The quality and consistency of enforcement is typically correlated to the wealth of nations. The poorer the country, the likelier people are to scrimp on rebar, or use poor quality concrete, or lie about compliance. In the Sichuan earthquake of 2008, thousands of children were buried under schools also built according to code.
In «The Shock Doctrine,» Ms. Klein titles one of her sub-chapters «The Myth of the Chilean Miracle.» In her reading, the only thing Friedman and the Chicago Boys accomplished was to «hoover wealth up to the top and shock much of the middle class out of existence.» Actual Chileans of all classes—living in the aftermath of an actual shock—may take a different view of Friedman, who helped give them the wherewithal first to survive the quake, and now to build their lives anew.

«How Milton Friedman Saved Chile».
¡Qué sarta de mentiras neocons! Se da la mano con las declaraciones embriagadas de Lula, -«Chile no se merecía esto»- que no es un alcohólico anónimo sino un borracho conocido -Benedetti dixit.
Se ve que los haitianos se lo merecían el terremoto, como dijo un predicador norteamericano, por hacer un pacto con el diablo, eh?
Esos PhD de Harvard dicen que han levantado a Chile, mentiras de ellos, pero han hundido a los EEUU -demostrable y de paso se han cargado a todos los demás en su caída.
Las chilenas que pueden se van a parir a La Argentina, donde todavía queda un poco de decencia, porque en Chile no hay Sanidad Pública y si no tienes mucho dinero no te atienden. Como en EEUU no, mucho más a lo bruto aún.

Pero para que vean Uds lo tolerante y buena persona que soy voy a traducir ese vómito neoliberal, para que lo puedan leer el 65% ja, ja, de los que tienen dificultad con el idioma del comercio.
Lo hice con un programa de ordenador, el artículo no merece otra cosa

Cómo Milton Friedman Salvaron Chile
BRET STEPHENS
Milton Friedman han sido muerto para más de tres años. Pero su espíritu se cernía seguramente protectormente sobre Chile en las horas tempranas de la mañana de sábado. Gracias ampliamente a él, el país ha aguantado una tragedia que habría sido en otra parte un apocalipsis. Las magnitudes del terremoto se miden en una escala de logarítmico. El terremoto que golpeó Northridge en 1994 midió 6.7 en la escala de Richter. Pero su rendimiento de la energía sísmica era sólo medio que del 7.0 tiembla ese golpe Haití en enero, que era el equivalente de 2,000 bombas calibradas de Hiroshima estallando de repente. Por el contraste, terremoto de sábado en Chile midió 8.8. Eso es casi vez de 500 más poderosa que Haití, o cerca de uno MILLON de Hiroshimas.

Mas Chile ha el peaje informado de la muerte—711 al este escribir—era una fracción diminuta del 230,000 creyó para haber perecido en Haití.
El palacio presidencial de Chile sobrevivió el temblor intacto. Haití hizo no.

No es por casualidad que chileno vivían entre compañia de ladrillo—y haitianos entre compañia de paja—cuando el lobo llegó tratar de soplarlos hacia abajo.
En 1973, el año el del gobierno de Chavista proto de Salvador Allende fue derrocado por Gen. Augusto Pinochet, Chile era un caos económicos. El inflado sobrepasado fuera en una tasa anual de 1000%, las reservas de moneda extranjera se agotaron totalmente, y GDP per capita era ásperamente que de Perú y el pozo debajo de Argentina. Qué Chile tuvo era la capital intelectual, Gracias a un programa del cambio entre su Universidad Católica y el departamento de la economía de la Universidad de Chicago, entonces hogar académico de Friedman.

Aún antes el 1973 golpe, varios de Chicos de Chile Chicago habían redactado un conjunto de las propuestas de la norma que ascendieron a un lejos la receta de estante para la liberalización económica: las reducciones agudas al gasto del gobierno y el medio circulante; privatización de compañías poseídas de estado; la eliminación de libre empresa de obstáculos e inversión extranjera, etcétera. En la mitología izquierdista—notablemente Klein de Naomi tedioso 2007 maestra «La Doctrina del Golpe» —los Chicos de Chicago no eran compañeros de lecho apenas extraños a la dictadura del Pinochet. Ellos eran complices en sus crímenes.

«Si el Chicago puro la teoría económica se llevó a cabo en Chile sólo en el precio de la represión, sus autores deben sentirse alguna responsabilidad?» escribió Nueva York columnista de Time Anthony Lewis en octubre 1975. De hecho, Pinochet había sido en su mayor parte indiferente al consejo de Chicos de Chicago hasta que el continuar la crisis económica lo forzado a buscar algunas alternativas de la norma.

En marzo 1975, él tuvo un reunir de 45 minutos con Friedman y pidió que él escribiera una carta que propone algunos remedios. Friedman respondió un mes luego con una propuesta de ocho puntos que reflejó ampliamente los temas de los Chicos de Chicago. Para su problema, Friedman gastaría el resto de su vida para se defamed como un cómplice a la mal: en su Nóbel la ceremonia Premiada el año siguiente, él fue reunido por protestas y hecklers. Friedman que él mismo no podría decidir si ser entretenido ni para ser molestado por los oprobios; él luego notó retorcidamente que él había dado las dictaduras comunistas el mismo consejo él dio Pinochet, sin levantar pelos erizados izquierdistas.

En cuanto a Chile, Pinochet designó una sucesión de Chicos de Chicago a postes económicos mayores. Por 1990, el año él cedió el poder, GDP per capita había subido por 40% (en 2005 dólares) aún como Perú y Argentina se estancaron. Los secesores democráticos de Pinochet—todo ellos dejaron nominalmente de central—sólo profundizó la campaña de la liberalización.

El resultado: chileno ha llegado a ser sudamérica gente más rica. Ellos tienen el nivel más bajo de continente de la corrupción, de la tasa más baja de la mortalidad de niño, y del número más bajo de la vida de gente debajo de la línea de la pobreza. Chile tiene también parte del códigos más estrictos de edificio de mundo. Eso tiene sentido para un país que cabalga dos platos tectónicos masivos.

Pero códigos que tienen son una cosa, imponerlos son otro. La calidad y la consistencia de la aplicación son puestas en correlacción típicamente a la riqueza de naciones. El más pobre el país, la gente más probable deberá escatimar en el rebar, o usar cemento pobre de calidad, o la mentira acerca de la conformidad. En el terremoto de Sichuan de 2008, miles de niños fueron enterrados bajo escuelas construyó también según codificar.

En «La Doctrina del Golpe,» Sra. Klein titulan uno de ella sub capítulo «El Mito del Milagro chileno.» En ella leer, la única cosa Friedman y los Chicos de Chicago alcanzados estaban a «la riqueza de aspiradora hasta la cima y sacuden mucha de la clase mediana fuera de existencia.» Verdadero chileno De todas clases—la vida en las repercusiones de un golpe verdadero—puede tomar un panorama diferente de Friedman, que ayudó les da el recursos para sobrevivir primero el temblor, y ahora construir su vive de nuevo.

——————————————————————————————

☼  Pero aquel Colapso del Uruguay [ * ], el tercero de su corta historia. La Teoría del Colapso es relativamente nueva, pueden buscar en mi portal, o conseguir el libro de Jared Diamond, Collapse.

Simplificando, se puede definir que una Sociedad o Cultura colapsa, si hay una considerable caída de la población, un gran empobrecimiento de la vida material, y pasaje a formas simplificadas de la vida social.  Un buen ejemplo es la caída del Imperio Romano:  Roma pasó de un millón de habitantes a 30.000. Murieron de hambre y asesinados.  Antes comían con cubiertos de oro, después en jícara de barro y cuchara de palo.

En Uruguay podemos contar Tres Colapsos:  La Independencia y sus consecuencias.  La Guerra Grande.  L a Guerra de los años 70.

Estudiar y discutir.

Por Armando

6 comentarios en «Chile Jamás se Recuperará»
  1. Hace años, muchos, un poco antes del sangriento golpe de Videla, cuando hacía de presidente la tarada viuda de Perón, vi una manifestación de peronistas que gritaban,
    «Votamos a una Momia, a una Puta, y a un Cornudo. ¡Qué Boludos».
    Por los menos los porteños habían puesto su esperanza en una momia, eso de poner la esperanza en un fantasma es peor.

  2. cierto, corregido: fue un lapsus calami, quise escribir Videla y me falló el dedo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.