Ya se que el presidente, petrolero, banquero, coronel y radiofonista Chávez no sabe latín, menos mal. Una cosa que no sabe. Pero no tiene un pelo de tonto, a diferencia de lo que se imaginan algunos.
«Cuando los estultos huyen de unos vicios, corren hacia los contrarios.» Eso quiere decir lo del título.
Esto a propósito de sus nuevos amigos, los iraníes.
Dije que Chávez no era tonto, pero don de oportunidad no tiene, lo mata esa vena que tiene. Cuando Saddam Hussein Chávez lo apoya unos días antes que lo machaque Bush, qué manera de anticipar que tiene.
En fin, que leo hoy en un diario inglés -papel, no internet: yo soy uno de los pilares de la cultura mundial: yo compro el diario- que el embajador iraní en España, Seyed Davoud Salehi, defendió cortarle las manos o los pies a los ladrones.
«Para preservar la salud del conjunto de la sociedad».
Criticado por su barbarie, acusó a Occidente de «arrogancia».

Si llegan a poner esta ley en Venezuela, Uruguay, Argentina la mitad de la población manca, y la otra mitad, renga !
No exageremos, ¿La décima parte mutilada, nada mas? En el parlamento uruguayo hay muchos que iban a tener que votar con las narices, si les hubieran aplicado en su momento la ley de estos enemigos de los EE.UU., la ley de Mahoma.
Desde luego la policía tendría menos papeleo.

Lo de arriba. Que Chávez denuncia al Gran Satán y se amiga con semejantes bárbaros.

Por Armando

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