Cercas no quiere un cambio, quiere la vuelta

Javier Cercas es un profesor universitario y escritor franquista redomado y artero, un representante de la Intelligentsia de Sinapia: de la intelligentsia franquista dominante que no se atreve del todo a decir su nombre.

Por supuesto que Cercas tiene derecho a ser franquista, los que no tenemos derecho somos los demás, que nos hemos tragado desde 1936 hasta la fecha toda la mierda, crímenes, salvajismos y mentiras que la gente como él nos han endiñado, ellos tienen derecho a ser franquistas, los demás tenemos el único derecho de callarnos la boca y exiliarnos.

Sacó el Cercas artículo pago en el Boletín Oficial del país -eso es valer- relajando a Podemos y los podemistas, y con el cinismo propio de los franquistas acomodaticios dice que primero le ilusionaron -una mierda, el profesor primero quiso ver por donde soplaba el viento- pero que ahora se desilusionó -poco le ha durado la ilusión, no le duró ni hasta las elecciones se ve que no le dieron con el precio.

Arguye, para eso es astuto profesor y pico de oro, que esto puede ser un cambio de los que cambian para que todo siga como está.

Qué cinismo.

Yo no creo que Podemos pueda poder cambiar nada, pero si fuera a cambiar lo que cambiar Podemos pudiera, Cercas estuviera en contra, porque lo único que le gusta no es el cambio,

sino la vuelta.

Y además cita mal o escaso a Lampedusa:

Como ya escribí a propósito de la renuncia forzada del Rey:

Estos han visto la película El Gatopardo, el talento no les da mas que para ver el cine, de incultos y pasivos que son, leer Il Gattopardo, eso no lo ha leído en Sinapia nadie

Sólo les quedó lo de -’cambiar todo para que todo siga igual’.  Eso es el entendimiento borriquero y la incultura que tienen, porque algo después el libro dice,

–E doppo sarà diverso, ma peggiore !

Traduzcamos para beneficio de los profesores universitarios españoles, esos ignorantes

– Y después será diferente, pero peor !

Conclusión. Los podemistas el problema radical de Sinapia no lo comprenden, no lo saben, algunos han hecho esfuerzos por explicarles que un país Sin Petróleo, Sin Gas, Sin Carbón, Arruinado y completamente Endeudado, y Sin Empresas capaces de generar divisas, es un país encaminado a la destrucción, al borde del precipicio.
Y la caída barranca abajo se acelera, eh.
No sé si prestan Uds atención a las noticias vomitivas de ese país de escoria humana, hay gente que se ha desconectado de diarios, radios y tv y se dedica a leer los clásicos, maldiciendo la hora en que nació en Sinapia.
La más reciente, EEUU denuncia un banco andorrano -donde la familia mafiosa de Pujol tiene el dinero y otros políticos ladrones de todas las Sinapias- inmediatamente Banco de Madrid intervenido, 14 capos al juez por chorros -uy, perdón acusados no más- anda que no lo sabían -y el Boletín Oficial del país ni siquiera los nombra, tal es el ocultamiento.
Esto es así, todos los días, y un país así por más que la población son borregos, no se aguanta, va al muere.
No es que los podemistas no puedan repetir ese mensaje a la población -por angustioso que sea, y que haría perder votos por dirigirlo a un pueblo de subnormales, los sinapios- es que ellos mismos por sinapios y bien poco lúcidos -profesores o no, da igual- ni lo quieren entender, ni lo pueden entender, ni siquiera lo quieren oir.

Lo mismo vale para las izquierdas, tal cual sean ellas: ni lo entiende ni lo quieren oir.

En cuanto a las derechas y ese otro partiducho fascista aún más a la derecha que la mafia del PP, el de Mayor Oreja -y de la mafia también es- a esos no le puedes hablar de problemas radicales, sino de cómo robar y esconder el dinero, y esa lección acá no la impartimos, que le pregunten a los profesores como Cercas.

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Por Armando

Un comentario en «Cercas -el franquista que no cambia»
  1. ¡¡Genial Armando!!, la verdad es que el Cercas este es un fachoso impenitente representante, como usted muy bien dice, de una «intelligentsia» unidireccional solo apta para el pesebrismo y el mamporreo, además soy uno de esos sinapios que se ha desconectado de diarios, Tv y radio y se vuelca en los clásicos mucho más provechosos para la mente y el cuerpo. Disiento en cuanto a lo de «Il Gattopardo» al menos un sinapio, yo mismo, lo ley entero y desde entonces lo tengo como uno de mis libros de cabecera, Don Fabrizio y el castillo de Donnafugata, el timbal de macarrones y Angélica y como fondo esa Sicilia seca y feudal que tanto me recordaba a mi desgraciado país (por cierto muy buena la versión cinematográfica de Visconti).

    Saludos

    P.D: Mi frase preferida del libro es cuando el Príncipe de Salina al admirar la belleza de Angélica rememora su matrimonio y dice aquello de «un año de fuego y treinta de ceniza». Genial.

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