Mi Estanciero Oriental Preferido opina sobre las ayudas del gobierno uruguayo, que en su opinión discriminan al latifundista ayudando al minifundista

En principio, somos todos orientales, hectáreas más o menos. Y segundo, no hay una sequía para grandes y otra para chicos.

El 80% de nuestras exportaciones, salen de todos, sumados, no clasificados. Pero, si entramos a clasificar, hay mucha tela para cortar.

Tomemos por ejemplo los tambos. El 30% de los tambos produce el 70% de leche en el país.  Pero el 70% de los chicos, no lograría sacar con el 30% las exportaciones que se hacen para beneficio país.  Cuando se piensa en ayudar a  los productores chicos, eso está más que bien.  Pero es todo una cadena.  Los grandes completan el pedido y dan mucha mano de obra, tema que en la mirada corta y demagógica, no se nombra. Un tambo de 1000 hectáreas, moviliza más o menos 10 a 15 personas.  Si ayudamos sólo al productor chico y el grande que haga su camino, uno de los caminos para muchos será el seguro de paro.  Y, si no hay productores grandes, tampoco hay exportaciones, y entonces aparece otro problema, ¿qué hace la industria y sus empleados?  Porque un pequeño o gran productor, con gran esfuerzo, podrá reconvertirse, intentará otro camino, ¿pero las industrias lácteas?  Sencillamente no pueden, y ahí sí que hay mucha gente que trabaja.

Un Estanciero Oriental

Comentario
Uds vosotros en Uruguay es que no se enteran.  Tenéis que imitar a la UE, también llamada La Europa de los Mercaderes.  Aquí se ayuda y se le da dinero a los del campo de forma estrictamente igualitaria y por Ha.  Es decir, que los grandes beneficiarios del cap son la Reina de Inglaterra, el Duque de Albuquerque, la Condesa de Medinaceli, el Duque de Westminster, Tate & Lyle, y todos los grandes terratenientes de España, Francia, Inglaterra, Sicilia, etc.  Esos viven como tienen que vivir, y el que tiene un pegujal, pues vive bastante peor, pero con un 4×4 en la puerta.

Y nosotros a pagar y al paro.

(del DRAE)
pegujal.  (Del lat. peculiaris).
1. m. Pequeña porción de siembra o de ganado.
2. m. Pequeña porción de terreno que el dueño de una finca agrícola cede al guarda o al encargado para que la cultive por su cuenta como parte de su remuneración anual.

Por Armando

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