Así les dicen en Uruguay a los vagabundos, y curiosas noticias sobre ellos

Un comentario de una noticia sobre vagabundos en Madrid causó que nuestro Estanciero Oriental, y cronista historiador de Mercedes, nos enviara unos apuntes de sus libros. Esto trajo observaciones sobre alguna contradicción en los informes de testigos de aquellos pagos.

Armando, si parece cosa de Mandinga, a las 6 de la mañana de hoy (hora sol) terminé una pequeña nota para el otro viernes, ya que éste comentaba sobre un jugador de fútbol mercedario famoso que falleció en estos días. Es sobre los Andantes, que ustedes llaman Mendigos. Bah! no sé si exactamente, porque los nuestros andan solo en campaña. Y te la mando textual, aunque sale en crudo porque no tuve tiempo para pulirla, cambiale lo que quieras, porque capaz que te sirve para tu tan consultado Blog.

Andantes en el NE de Soriano

J. O.

Muchas cosas han cambiado en este centro Norte del Departamento de Soriano. Por ejemplo, la gente que anda en las calles del campo, pidiendo mediodía y/o noche en las estancias. Ahora, luego del Plan de Emergencia del Estado, son menos, su fuente de supervivencia es otra. Pero algunos quedan, se concentran cada vez más en las estancias de quienes mantenemos la tradición criolla: la de no dejar sin mediodía o noche al que pasa. Porque la mayoría de los establecimientos ha sido comprada por argentinos, y evidentemente otras son sus costumbres, nada dan a quien cruza.

Antes era diferente, muchísimo más la cantidad de gente que pedía para quedarse, según nos han relatado principalmente en el principio de los años ’30 y ’50. Genéricamente se les conocía como «andantes» aunque anduvieran a caballo. Tiempos sin posibilidad de trabajo permanente, estaban un par de jornadas en una estancia cumpliendo tareas un día y comiendo dos, pagados (o no) de manera mínima, de ahí pasaban a otra. Por 1948 igual andaban de a cinco en el monte, y dieron algún susto en San Dios, como excepción, sucedió. A veces sse les solicita, si son más de uno, que el resto se vaya si no hay tormenta, dos o más a la vez en la noche es para problemas. Pero en esos tiempos todavía había barrica de yerba para servirse; luego de 1955 se suprimió en todos lados y costando cara la galleta y carne, no era como para regalarla.

Los boliches fueron punto obligado para andantes buenos y malos, hubo quien se comedía para limpiar, siempre se precisaba, y si el comercio andaba bien. no le ponían reparos. Más orgullosos eran quienes habían sido soldados, que se conocían por apodo, no apellido. Se recuerda a Tronquito, Mano Larga que tenía su sobrenombre bien puesto, el Perdedor al que le faltaba una oreja. El entrerriano Paque siempre vivió bajo los árboles en la costa de los arroyos, pedía alojamiento solamente con mal tiempo. Alvarado paraba bajo los puentes y en la nochecita gritaba disparates que retumbaban en el silencio, oyéndose desde lugares distantes. Gil Arballo era considerado peligroso, no ayudaba si le daban posada y le decía despectivamente a los peones, que él no necesitaba trabajar para vivir. Una vez el Comisario Elpidio Rivas lo detuvo, le respondió que se animaba a llevarlo porque tenía sable. Hombre austero y autoritario, experto en esgrima, el policía tiró su arma y con la vaina de metal le dio una tremenda paliza, quedó el dicho de Arballo y se recuerda: «Había sido malo el comisario, me llevó en un remolino continuado».

Estaba también gente pintoresca, de toda laya, a veces llegada de lejanos países. Por ejemplo un castrador de vacas que cruzaba por Cololó, muy bohemio, que habría sido veterinario en su Alemania natal. Tenía una técnica especial, capaba por fuera del lado del vacío, pero como la asepsia no le interesaba, había que desinfectarle previamente el instrumental, si no, podía quedarse sin el bovino. Excepcional por su gran educación fue Susano Corbo, siempre vestido muy pulcramente para la vida que llevaba de cazador de nutrias, y eso que solo llegaba en invierno -cuando en esos lados es difícil aparecer prolijo- el periodo de zafra cuando el cuero tenía valor, hoy está prohibida su caza aunque ya es plaga.

También cruzaron por el lugar, aunque no en demasiada cantidad con excepción de la gran crisis de 1929-30, los andantes: algunos salían a hacer changas, no sé si habría más trabajo, ahora tal vez no lo haya, y otros para vivir nomás. Es el nombre en campaña de los que andan a pie de día y solicitan noche, es decir cena y techo, en las casas de vecinos o en el almacén del Rincón, durmiendo afuera bajo la ramada, en su corredor. Por los años ‘40 pasaban dos que llamaban Loco, un Magallán y otro de apellido Plaza con larga barba, que se decía había sido degollador en las revoluciones. Cruzaba también Navarrito, gallego pero muy criollo, aseguraba que había matado a un hombre, siempre en la cintura llevaba una de dos caños y se hacía respetar;a veces trabajaba algunos días en alguna estancia, principalmente domando petisos. De los últimos fue El Eléctrico, que había quedado con un problema nervioso por un rayo, y tenía que lavarse la cara en tres etapas. Pero cuando tenían plata en el bolsillo, muchos cambiaban su manera de ser volviéndose exigentes, lo que no gustaba a los comerciantes.

Se recuerda además a una famosa «andante» mujer llamada La Paraguaya; Dolores Rocha era su nombre, según ella porque mató un paraguay. Cuando llegaba en poco tiempo a pedir comida y noche al mismo establecimiento, digamos dos veces en quince días y se lo reprochaban, decía: No, soy María Coratto, pensaba que creerían que era otra persona. Alternaba con los linyeras pero se hacía respetar con su sola presencia. Tenía fecha, llegaba los días 30 del mes al almacén de San Dios de Florentino Ferro, con una pollera muy larga y pañuelo rojo en la cabeza pidiendo: Déme tres dedos de caña, patrón. Salía mareada y se ponía a bailar con el atado grande que siempre llevaba sobre la cabeza, y nunca se le caía. Un toro la mató, en el campo. Una vez en Mercedes, no totalmente sobria, la llevaban dos policías hacia la 1ª y se insubordinó, a toda boca se puso a gritar: No puede ser, qué dirá esta sociedad. Falleció en el Hospital Regional el 14 de enero 1955 por “esclerosis senil”, los datos que hemos exhumado dicen: oriental, soltera, 92 años de edad, sin profesión, hija de Francisco Rocha y Laura Camargo. Yace en fosa común, en el cementerio de la ciudad.

Ya entrados los años ’70, fue muy poco el tránsito en Rincón del Cololó, a la Vega no iba nadie porque los perros se encargaban de no dejar entrar. El andante cruzaba de La Ibérica donde le daban carne, galleta y hasta yerba, hacían tiempo en el arroyo y llegaba al atardecer a La Charolesa. Evitando el Destacamento, de ahí salían por abajo a Las Glorias en San Dios, y todo eso así… o seguían por entre los campos y llegaban a lugares donde le dejaban quedarse.

El maestro Gramajo de la escuela del Rincón recuerda: Andantes a la escuela nunca entraban, está del portón del Pajonal a 400 metros, en el bajo esperaban para llegar antes de la caída del sol. En cuanto al típico mercachifle no, pero era época donde había familiares de gente del Rincón con algo de capital, que en los días de pago de Asignaciones que se hacían en la escuela, «casualmente» seguían al vehículo pagador y llegaban en camioneta con surtido para vender.

En estos años de principio del siglo XXI, ya son escasos los que siguen pasando, algunos en bicicleta y hasta equipados con carpa, si no les dan noche acampan en cualquier paso de un arroyo. Pero también llega otro tipo de gente, tan pocos que no habilita hablar de turismo. Provienen de las grandes capitales del Plata, casi siempre con parientes en el lugar, les encanta el monte, el río y en la madrugada la pesca de bogas desde las piedras del Salto Grande.

Y está el caso de quien primero iba en motocicleta a cazar aves, pasaba días, entre el Rincón y San Dios. Al tiempo vino en un viejo vehículo, luego cambió por un buen auto, después llegó en 0 km de marca y modelo de gran precio. Pero siempre manteniendo la humildad y su afición: Qué pájaros que dejan plata, pensaban los vecinos. Hasta que fue detenido y para sorpresa de todos apareció en televisión entre otros procesados, le encontraron varios kilos de droga debajo del piso de su gran pajarera. Ya libre, algunos años después volvió a cazar pajaritos en el Rincón, hasta que una nueva detención lo alejó definitivamente del lugar, falleció en la cárcel, su apellido Clavijo.

(*) Extracto con agregados actuales, de dos libros de nuestra autoría referentes a la historia de los parajes San Dios y Rincón del Cololó, Departamento de Soriano, Uruguay.

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Pepe, interesante tu relato. Sólo dos comentarios: 1) A la tal Dolores Rocha, a. La Paraguaya, ¿la mató un toro en el campo, o murió en el Hospital Regional con 92 años?

2) En Uruguay siempre oí hablar de “caminantes”, no de “andantes” ¿es un regionalismo de Soriano?

A. M.

armandobronca: ¡yo también me di cuenta, el Dr M. fue más rápido

A. , un poco por lo que me decís escribí que la versión era en crudo, sin verificaciones.

Que murió en el Hospital no hay dudas, tengo la partida de defunción, debo tenerla por algún lado todavía
Lo del toro es lo que me dijeron, acordate que hay años de diferencia entre las dos publicaciones de ambos libros, y son de diferentes pagos los informantes. Lo que hice de apuro, solo fue poner «andantes» en el buscador de mi versión de ambos libros, y seleccionar los respectivos párrafos
Caminantes te puedo asegurar que jamás se dijo por aquí, siempre andantes hasta hoy
Y por lo demás, termino de volver de afuera, todo está lindo, los pastos maduran, por lo menos no ha llegado la calamitosa sequía que nos pronostican los internacionales desde hace un par de meses, vía La NIña, pero por las dudas estoy vendiendo antes de lo presumiblemente más rentable. Aunque nadie sabe de mercados, pero,,. como a los políticos, uno cree, que la inocencia nos valga. ¿O los pronosticadores internacionales serán tan chantas como los de acá? Que si pronostican sol, salí con paraguas, hay un bobeta en la televisión que sale con una zanahoria en la nariz, o una palangana, otro que parece extraído de un folleto de 1910, una con un solo brazo, huyamos… es que me enteré que todavía no hay meteorólogos profesionales en el Uruguay
Ahora que releo, tengo bastantes más datos en los otros libros, pero supongo que con esto alcanza
A una de las estancias, siguen viniendo andantes, casi día por medio. A la otra, que queda muy aislada la de San Dios, casi nunca aparece alguno. Deben tener sus trayectorias determinadas.
Felices nevadas, total, será cosa de tomarse algún caliborato de aquellos austriacos o del monasterio de Etal. Acompañaremos a la distancia aunque haga calor. Y lo verificaremos en enero/febrero cuando pases
P
* C.F.R.  el término caminante yo lo he escuchado en la zona de la Colonia Tomas Berreta en Rio Negro pero en Soriano, Donde Nacio la Patria, siempre se dijo andantes.
de hecho se podian encontrar durmiendo abajo del viejo puente de ruta 21 sobre el Bizcocho o sobre Cañada Magallanes.

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el término caminante yo lo he escuchado en la zona de la Colonia Tomas Berreta en Rio Negro pero en Soriano, Donde Nacio la Patria, siempre se dijo andantes.
de hecho se podian encontrar durmiendo abajo del viejo puente de ruta 21 sobre el Bizcocho o sobre Cañada Magallanes.

Por Armando

Un comentario en «Andantes»
  1. Pues yo creo que (en España) veremos muchos andantes (pordioseros, cirujas, vagos, vagabundos…) de ahora en más.

    De hecho en Valencia se aprecia un aumento muy considerable de personas que visitan los contenedores de basuras ya no sólo por las noches, sinó durante todo el día, a cualquier hora.

    A los más afortunados se los ve en bicicletas, al que le meten un cajón de naranja detrás y van metiendo ahí toda cosa vendible en chatarras que el cajón de naranja de la bici puedan albergar.

    Tengo a mi vecina de arriba que suele (no sé porqué) comprar más pan del que consumen en su casa, y es habitual verla tirar una bolsa de supermercado llena de pan (imagino que duro) al contenedor de la basura, u otras veces lo deja en una bodega (almacén) de al lado para que se lo repartan las viejas que dan de comer a los gatos en el parque, y una vez le dije a mi vecina de que no tire la bolsa de panes a la basura y que lo deje a un costado del contenedor, para que el que busca algo en ellos lo encuentre sin tener que revolver nada y al menos tenga un poco de pan, sea que coma algo el que busca ó para dárselo a sus perros…

    Su respuesta fue tajante: «…Si hombre, para que se acostumbren los gitanos de que les demos de comer y los tengamos aquí todos los días buscando en la basura…»

    El problema es que ya no se trata de gitanos, y ahora son muchos los autotóctonos que revuelven los contenedores en busca de algo para comer ó para vender en chatarra.

    Y creo que pronto serán más los que veremos revolver en las basuras. La Comunidad de Madrid tiene una deuda de más de 7 mil millones de Euros y Ruíz Gallardón ha fracasado en su intento de negociar su deuda con el estado nacional. Zapatero le ha dicho muy claro que el estado no se hará cargo de la deuda de Madrid y por lo tanto no será el contribuyente español el que soporte las deudas de una desaguisado y grandes negociados turbios propios del PP.

    Una deuda de Madrid que ya supera el 159% de su PIB. Una deuda impagable en todo sentido.

    Suerte que en Madrid hay muchos más contenedores de basuras para revolver que los contenedores que hay en Valencia.

    Salud !

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