Industrializar Uruguay no se hace con una chaucha y un palito, hay que poner dinero y tenerlo claro

El proyecto ALUR en marcha del gobierno del Frente Amplio en Uruguay, de cultivar caña de azúcar en Bella Unión y fermentar el azúcar para tener combustible bioalcohol nacional que mezclar con la gasolina tiene críticas que por supuesto son muy respetables y a tener en cuenta.  Un documento bien argumentado y con cifras ha llegado a nuestras manos y lo discutiremos en sus pormenores.  Pero veamos primero una realidad de Bella Unión, que no nos presentan los triunfalistas sitios nacionales [ http://www.bellaunion.com.uy/
Portal, con visión de una ciudad paralizada ] ya que el ditirambo es el único modo aceptado por los uruguayos para hablar de sus cosas,  pero ínfima realidad que es bien conocida por las iglesias que tratan de paliar la pobreza miserable de la gente de por ahí, que en muchos casos ha llegado a morirse de hambre.

Northern Uruguay BELLA UNIÓN

Aid in the Wake of Globalization

by Cassandra Heller http://gbgm-umc.org/global_news/full_article.cfm?articleid=3908

At the place where Uruguay touches the corners of Brazil and Argentina lies a muddy, waterlogged village called Bella Union. Scraps of corrugated metal, plastic, and wood shelter families of five or six. Old cars sit lifeless on dirt roads, reminding the villagers of past promises. This productive agricultural region now suffers the effects of globalization.

Twenty years ago, Bella Union and other northern Uruguayan towns knew modest agricultural prosperity, producing sugarcane, rice, beef, leather, citrus, and other products for domestic use and export. Bella Union produced 60,000 tons of sugarcane in 1989, 60 percent of Uruguay’s sugar consumption. Many villagers moved to northern Uruguay, expecting to find jobs. But 14 years ago, the Uruguayan government failed to protect workers in northern villages. Since the creation of Mercosur, the Southern Common Market that allows free trade among Argentina, Brazil, and Paraguay, local producers have found it impossible to compete with cheaper imports.

Between 1996 and 2002, 100,000 people (3 percent of the population) left Uruguay. The poorest villagers, with no work and little money to move, remain gridlocked. Forty percent of the people live in slums without electricity or plumbing. Some parents rely on their children to beg in the streets, exposing them to prostitution and drug trafficking.

Methodist churches are a source of hope throughout Uruguay, stocking medical clinics with medicines and providing cows for milk and beef. “The churches have addressed this dire poverty,” said the Rev. Araceli Ezzatti, a pastor of the Methodist Church in Montevideo.

Bella Union and Yacare
Update by Oscar Bolioi

In the north, the congregation of Bella Union has become a chartered church. Recently they have had more people attending, and the congregation is involved in the local community. We signed an agreement with the Sugar Cane Workers’ Clinic to continue our support with medicines, equipment, and voluntary personnel. This support has helped dental patients and patients suffering from ailments.
A grant for distribution of school materials donated by a New Jersey organization was recently approved. This will allow us to equip four schools in Bella Union (around 1,100 children) and one school and one high school in Yacare (around 142 children and adolescents) with materials for a whole year. All these schools are located in slum areas.
Conversations with local authorities of Bella Union opened the possibility of creating a new school in the poorest neighborhood. The Municipality and the Board of Education of Bella Union would build the school, and the Methodist Church would equip it. Children in that neighborhood presently have to walk across the national highway in order to get to the closest school.
The technical work has been completed for the fish project to feed the people of the area. Juan Santana, a technical consultant from the Dominican Republic, will install five fish-raising tanks, which will serve as models for the local population to grow fish in that manner. This project will bring about a radical change in the nourishment habits of the people in these areas where sources of proteins are scarce. The plan is to replicate this project in other areas in the country, including the periphery of Montevideo. Other plans for microenterprises include the production of tapestries, ponchos, and clothes in Yacare to improve the economic situation. The Methodist Church in Uruguay’s dream is to help Yacare become a model town that will help other communities see how economic changes are possible.

The Rev. Oscar Bolioli is the President of the Methodist Church in Uruguay.

Bella Union
The Rev. Oscar Villagran, pastor of the Bella Union Methodist Church, and I walked along a residential road. “Don’t stop and stare. The people feel strange about the way they live,” he said. We passed ramshackle houses with muddy yards caused by severe flooding several days before. Tattered clothes hung from trees. To my left, a toddler stood alone, sucking her thumb in front of a shack. A woman with a pale and emaciated face was huddled under blankets on the cold, wet ground.

Pastor Villagran said that 35 percent of the population in Bella Union lives in similar conditions. Sixty-five percent live beneath the poverty line. Only 4 percent hold steady jobs. “In Montevideo the poor can look through rich peoples’ trash, but here they don’t even have rubbish to find food in,” said Pastor Villagran.

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Este artículo es de hace unos años y describe las consecuencias del abandono y la incompetencia de los partidos gobernantes. Al final la gente harta de mentiras votó a los «comunistas» -el Frente Amplio, una alianza de partidos de extrema izquierda.

Como ven, la gente sobrevivía gracias a las ayudas de iglesias extranjeras no al buen hacer de su país. El tan mentado Estado Batllista uruguayo no hacía nada, o peor que nada, cobrar por no hacer nada, desfalcar y aprovecharse.

Los frenteamplistas no son gran cosa pero comparados con los inútiles que había algo han hecho

Uno de sus proyectos en marcha -a trancas y a barrancas- es volver a cultivar caña de azúcar. Un video sobre esto

Ázucar Bella Unión – Alur S.A. CAMPAÑA 2007  http://www.youtube.com/watch?v=zXrKHyq3jnA

Uruguay Productivo. Aunque este slogan del Frente Amplio es una declaración de intenciones, no se ha quedado en nada y han hecho cosas.  El problema es que todo cuesta, que industrializar un país y a más en una industria nueva como la Fermentación Industrial exige inversiones, tiempo, creación de puestos de trabajo técnicos, experiencia y continuidad.

* Informe Julio Preve
¡Muchísimas gracias n. n. por este documento!
Valiosísimo porque pone cifras donde los ocultamientos oficiales o la dificultad de encontrarlas nos llevan a opinar con poco fundamento.
Sí, sin duda Uruguay subvenciona el azúcar y el alcohol también. Lo bien que hace.

Lo criticable es el despilfarro en esa subvención, si hay demasiada gente contratada que eleva esos gastos y seguramente serán cargos por política. Siempre fue así, imposible que estos sean distintos, que no son extranjeros, se han enseñado de lo que siempre han visto y cumplen con una demanda de empleos que más que partidista es uruguaya. No debe ser para tanto, que el odio de partido en Uruguay les ciega a todo a unos y a otros.

¿Sabe Ud que eso tiene un nombre en Inglés, y se llama Spanish Practices, ja, ja! ?  Como ese de la Xunta de Galicia, que contrató una docena de porteros para el edificio, que tiene dos puertas, las dos están cerradas, y se entra por un portillo guardado por la Guardia Civil y Servicio de Orden con detector de metales.

Pero yendo al meollo del asunto, no es tan exagerado plantar caña en Bella Unión como maíz en el Polo Norte que él dice. Después de todo en Groenlandia plantan coles en invernadero: las podían importar de España.
Tendrán que ajustar más los precios del azúcar, pero es malo comparar costos con Brasil, donde siguen trabajando en condiciones (casi) de esclavitud. Siguiendo el mismo criterio de Julio Preve lo mismo se debe hacer con todo, en cuyo caso ¡cierre todo el Uruguay!  Sueldos, horas de trabajo, impuestos y cargas sociales a lo que uno lee son en Brasil muy inferiores y tercermundistas pero a lo bruto. Y la miseria campa.

¿Porqué el autor no compara también con los precios verdaderos del azúcar en Europa? Él los conoce, a nosotros nos resultaría complicado encontrarlos.
Yo me acuerdo cuando trabajaba en la industria láctea que teníamos prohibido comprar fuera de Europa, a comprar a Bélgica obligado, que la remolacha europea la tiene que consumir Europa. Luego aflojaron un poco pero eso porque Tate & Lyle, una de las empresas más poderosas del mundo, con ingenios en países tercermundistas y tropicales africanos esclavistas tenía que colocar de su azúcar, aún así debe haber tasas enormes.

O con la carne. Yo he visto en Inglaterra carne uruguaya, así decía en el supermercado, ¡ y más cara que la carne inglesa !!  Porque si no, cerramos en Europa.  Y no pasará.

El otro tema que toca, y que falazmente Julio Preve quiere contar como gasto, es la inversión en material y en recursos humanos técnicos.
Si Uruguay quiere tener una industria de fermentación y de combustibles propios, le tiene que echar dinero.  Porque no se hace con una chaucha y un palito.
Y tiene que haber una continuidad además.
El siguiente gobierno, el que sea y aunque sea Lacalle, o Larrañaga o el Borda.jr que fuera, tiene que seguir, y ampliar
¡Sostenella y no enmendalla!

Ved Julio Preve por donde sale cuando en el mismo plan, critica el conato de industria de autos. Que yo sepa eran empresas privadas, habrán tenido ayuda en menos impuestos, lo que sea. Ahora han cerrado, bueno, a los mil y pico que han ido al paro, que les busque empleo él. ¿A que no?

Crear empleo en industrias productivas, teniendo que competir contra países esclavistas como China, India, Brasil y contra países como EE.UU. y la UE que subvencionan con fortunas inmensas a sus productores, es muy difícil, y el criterio de que es más barato comprarle esto a Txingolo en China y aquello a Joao en Brasil: ¡cerrad el Uruguay !
Porque os van a vender la carne y la lana de Australia más barata, entonces para qué. Y a los peones de campo, les bajaremos el sueldo más aún para competir con los coolies chinos ¡Hay que ser más competittivos, que en Vietnam trabajan por un plato de arroz, saborizado con unos escarabajos!

Precisamente ayer leía yo en un sitio norteamericano una discusión sobre la industria eólica en España. Un catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos (Universidad del Opus Dei) en un informe decía una cosa muy parecida, que la electricidad eólica y fotovoltáica salía muy cara, y que esos dineros desviados mejor hubieran creado empleo, en otra cosa. Que por eso una empresa del metal se había ido a Sudáfrica porque ahí la electricidad era más barata.

Job Losses From Obama Green Stimulus Foreseen in Spanish Study

– Subsidizing renewable energy in the U.S. may destroy two jobs for every one created if Spain’s experience with windmills and solar farms is any guide.

For every new position that depends on energy price supports, at least 2.2 jobs in other industries will disappear, according to a study from King Juan Carlos University in Madrid.

U.S. President Barack Obama’s 2010 budget proposal contains about $20 billion in tax incentives for clean-energy programs. In Spain, where wind turbines provided 11 percent of power demand last year, generators earn rates as much as 11 times more for renewable energy compared with burning fossil fuels.

The premiums paid for solar, biomass, wave and wind power – – which are charged to consumers in their bills — translated into a $774,000 cost for each Spanish “green job” created since 2000, said Gabriel Calzada, an economics professor at the university and author of the report.

“The loss of jobs could be greater if you account for the amount of lost industry that moves out of the country due to higher energy prices,” he said in an interview.

Spain’s Acerinox SA, the nation’s largest stainless-steel producer, blamed domestic energy costs for deciding to expand in South Africa and the U.S., according to the study.

** Here’s «my» response to «your» post:
Spain’s job-creation record is far from stellar—the country has had double-digit unemployment since the restoration of democracy thirty years ago, and today has a 14%( 17,5%, en realidad) jobless rate. Renewable-energy leadership has not been a panacea, as much as the current premier hopes it will pull Spain out of the current crisis.

But the study doesn’t actually identify those jobs allegedly destroyed by renewable-energy spending. What the study actually says is that government spending on renewable energy is less than half as efficient at job creation as private-sector spending. Specifically, each green job required on average 571,000 euros, compared with 259,000 euros in “average capital per worker” in the rest of the economy.

So how does that translate into outright job destruction? It’s simply a question of opportunity cost, the paper says: “The money spent by the government cannot, once committed to “green jobs”, be consumed or invested by private parties and therefore the jobs that would depend on such consumption and investment will disappear or not be created.”

On paper, that makes sense. But Spain’s support for renewable energy came out of existing tax revenues—there were no special levies on corporate activity designed to underwrite clean energy.

The money the government has spent on clean energy may have edged out other government spending, but it’s hard to see how it could have edged out private-sector spending, especially when the Socialist government there has reduced corporate income-tax rates, most recently this past January.

And just where did that study come from? Professor Gabriel Calzada is the founder and president of the Fundacion Juan de Mariana, a libertarian think tank founded in 2005. He’s also a fellow of the Center for New Europe, a Brussels-based libertarian think thank than in recent years apparently accepted funding from Exxon Mobil.

¡Aixo mateix!
Lo que son más baratos son los negros que pican carbón y laburan.
Pues bien, los ingenieros americanos pusieron muy mal al informe. Y estaban muy bien enterados de la situación en España.
Si España en lo eólico y fotovoltáico no hubiera invertido dinero no habría esa industria, no habría esos empleos, esos técnicos, esas empresas, esa experiencia y conocimiento. Eso no se improvisa, que les llevó veinte años de Sostenella y no enmendalla.
Cuando subió Aznar no terminó con eso porque lo empezó Felipe, al contrario metió más dinero.

Lo mismo con la Solar Térmica. España estuvo veinte años investigando, eran los únicos en el mundo, y cuando empezaron que fue a fines de los 70 España NO estaba en la Unión europea y era un país bastante más pobre. La Central Solar de Almería trabajando única en el mundo y con temor de ser cerrada al año siguiente. Todo eso era dinero «perdido» si quieren Uds: se hubiera podido invertir en azadas para destripar terrones, pero si buscas un destino nacional industrial, en lo que sea, tienes que hacer así.No es dinero perdido, es Inversión Industrial.
Hubo éxito, pero no piensen que no estuvieron cerca de fallar.

En fin, que dios reparta suerte y un abrazo para todos.

Adjunto el documento del Ing. Agr. Julio Preve (ex director de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria – OPYPA del MGAP) para ilustración de los distinguidos lectores. Del conocimiento debe salir una luz. Digo yo.Y pido disculpas porque el post hoy es un poco largo.

¿Qué pasa en Bella Unión ? JULIO PREVE FOLLE

En diciembre del año pasado escribí un artículo titulado «El agujero negro del azúcar» en el que, luego de formular algunas hipótesis sobre lo que el tema azucarero le cuesta a la gente común, solicitaba a las autoridades que, democráticamente, hicieran públicas las cifras que permitirían a la sociedad valorar la utilidad de lo que le quitan. En lugar de ello continuamos mirando por la televisión propaganda oficial tonta, que pretende presentar a la población un panorama idílico de producción y progreso, que sólo es posible en base a una fenomenal digestión de recursos de todos nosotros común allí aplicados.

EL BUQUE INSIGNIA. El anterior ministro de ganadería llamó al fenómeno Bella Unión el buque insignia del país productivo, término éste que no olvidaré ya que constituye toda una definición de lo que al país le espera de prosperar este tipo de modelo «productivo», ahora sí entre comillas. Como todo el mundo lo sabe, la caña de azúcar plantada en Bella Unión constituye una rareza agronómica comparable a sembrar trigo en el Sahara o maíz en Groenlandia. Es posible, siempre hay formas de producir en cualquier lugar, hasta con calefacción o aire acondicionado. Y siempre hay un precio para atender a un determinado costo, solo que hay que encontrar alguien que lo pague, libremente o forzado por la política pública.

Hasta hace algo más de un año, ALUR -el piloto del buque insignia- pagaba a sus productores 310 dólares la tonelada de azúcar en la caña, es decir antes de ser industrializada. Poco tiempo después ese precio se elevó a los 400 dólares la tonelada, que es hoy en día el precio internacional del azúcar blanco pronto para ser comercializado en el país de origen. En otras palabras, se paga a los productores por el azúcar antes de industrializarla, lo mismo que en el mundo ya elaborada.

Desde este valor que ALUR paga por la materia prima, para llegar al precio al público se debe incluir un costo industrial que no puede bajar de 150 dólares la tonelada, el flete a Montevideo -otros 50-, y otros gastos y márgenes de comercialización. Agregado el IVA, se llega a un precio al público parecido al de hoy de $ 16,80, que me parece que muy escasamente remunera toda la actividad. Si no lo hiciera, se trataría de pérdidas que también pagamos todos, en este caso en el surtidor.

En cuanto a la protección del 35%, que hoy representa entre 3 y 4 pesos de diferencia entre importar azúcar blanco con o sin aranceles, ella supone un máximo de ayuda del consumidor, para 60 mil toneladas de azúcar consumidas, de alrededor de 10 millones de dólares anuales. Continuando con la cuenta de este costo social, a ella habría que sumarle la amortización de lo invertido por ALUR en la planta industrial de 70 millones de dólares, las deudas que ha cargado para sí, las pérdidas de estos años, la adquisición o arrendamiento de tierras, etc.

Hay otro negocio político que consiste en importar azúcar crudo sin impuestos, para vender azúcar blanco protegido en un 35%. Este negocio del refinado, que supone un proceso industrial muy simple, se ve muy favorecido hoy, por la especial diferencia que existe entre el precio internacional del crudo y el del refinado. En efecto hoy podría importarse azúcar crudo a 320 dólares, y venderlo refinado en un valor bastante más barato (unos tres pesos por kilo) al actual precio al público. Este valor como se señaló equivale en cambio al equivalente de importar blanco pagando un arancel del 35%, lo que posibilita un margen extraordinario.

LOS RECLAMOS. Pero ocurre que la prensa nos informa que los plantadores de caña, los productores y asalariados, los cortadores de caña -la vieja UTAA- los obreros de Calnu, los camioneros y los productores independientes, sostienen que es imposible trabajar con los valores que les paga la empresa. Desconozco cuál sea la representatividad de todos ellos, pero la crónica sugiere que se trata de una buena porción de interesados.

No me llamaría la atención que sus reclamos fueran certeros. Con el aumento experimentado en todos los costos de producción, y la alegría repartida en empleos y salarios por razones políticas, no me extrañaría nada que fuera necesario ajustar aquellos 400 dólares a los 500 solicitados. Si su cuenta fuera correcta habría que pagárselos, porque el suyo es uno más entre un conjunto de precios políticos alejados de toda referencia a valores internacionales o a productividades físicas o económicas, ¿por qué no remunerar el costo de producción si eso es lo único posible para mantener la producción?

Claro está que si se aumenta el precio al productor habría que aumentar el precio al público, y eso tendría dos efectos fantásticos: el primero, aumentaría enormemente la ganancia de la empresa de Paysandú que sólo refina, que no es lo que busca la política, cuyo buque insignia está en Bella Unión y no en la «heroica»; el segundo que el 35% de protección sería absolutamente insuficiente para detener importaciones. En definitiva sería un nuevo problema de pronóstico incierto.

Nos quedaría todavía otro efecto que podría ser el de aparecer frente al mundo como algo francamente curioso: no ya por producir azúcar en un lugar llamativo, sino por pagar a los productores tres veces y media más que a sus colegas de Brasil, que reciben hoy unos 145 dólares por tonelada de azúcar, sólo que producen dos veces y media más por hectárea y sin riego.

ALCOHOL. Con el alcohol hay también un espejismo. Las mismas razones que hacen inviable el azúcar se dan en el alcohol. Como es sabido éste es apenas rentable aún en los países que son muy competitivos desde el punto de vista físico. Esto quiere decir que siempre será más barato importar etanol de Brasil sin aranceles, porque produce mucho más, a mucho menor costo, sin riego, con otras economías de escala (475 millones de toneladas de caña contra 350 mil de Uruguay el año pasado) en las zonas geográficas correctas. Véase a este respecto que hay que recorrer muchos grados de latitud para encontrar un ingenio en Brasil o Argentina; no los hay por ejemplo en Rio Grande del Sur. De manera que para hacer rentable el alcohol en Uruguay a partir de caña también habrá que cerrar fronteras. Para todo esto está la más que proteccionista ley de agrocombustibles, que al igual que con el biodiesel, hace obligatorio mezclar con ellos pero para eso sólo si se producen con materia prima nacional, inventándose así otro precio político trucho, el del etanol y el de biodiesel, con más aniquilación de riqueza nacional.

DIGNO DE RECHAZO. No se crea que estoy en contra de plantar caña de azúcar en Bella Unión. Se trata de una forma de destruir recursos, pero con todo no es más grave que lo que ocurre con la industria avícola, la vitícola, o la automotriz. Lo que de verdad me parece digno de rechazo son dos cosas.

La primera, la del mensaje bucólico de la propaganda oficial, engañosa y tonta, también pagada con nuestros recursos, que son el combustible del buque.

La segunda, todavía más importante, la falta de explicación con números de cuánto estamos poniendo en total los uruguayos para el funcionamiento de esta política: cuánto en sobreprecios, en pérdidas industriales, en compra de carteras. Con todos estos datos valdrá la pena contrastarlos -cómo no- con los beneficios, que alguno habrá. Y pasar raya cada tanto.

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Por Armando

Un comentario en «Alur ¡Positivo, Señor!»

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