Te has enamorado de mi, puto.
Él creía que su mamá lo amaba, y cuando me leyó descubrió que su madre lo alimentó con semillas venenosas, las almortas.
No superada la etapa anal de la infancia, se agacha frente a mi, y me regala sus caquitas.
Siempre vuelve a por más castigo.
Ego pedicabo vos, et irrumabo!

Por Armando

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