Limpiar las academias de estos cadáveres recalentados

Los fascistas le han metido otro golazo de media cancha a los bienpensantes incompetentes del PSOE.  Los socialistas y otros liberales bien pensantes respetan las opiniones de los demás esperando un comportamiento civil y civilizado. No les entra en la cabeza que esto de los fachas es una conspiración que no cesa, y que la mala intención es su constante.

La Penúltima ha sido un Diccionario Biográfico que el vil Aznar encargó a la Academia de la Historia, riéndose por lo bajinis y bien seguro de que lo tenía atado y bien atado: el tal quango está habitado por valitudinarios fascistas de los que medraban en la Universidad cuando Franco y que nunca fueron depurados como debió ocurrir.

La tal orga de la historia produjo un engendro, a un coste de Seis Millones y Medio de euros hasta ahora (porque el engendro sigue cobrando) en que ensalzaban la figura de Franco y de los franquistas y despreciaban a los más denotados republicanos, como el Presidente Azaña, el doctor Negrín y todos los demás  -por perdedores, claro, no como ellos.

La incompetente Ministro de Cultura Ángeles González Sinde -un bonito florero de lujo- se ha defendido conque ella no puede decirle a los académicos qué deben escribir y otras memeces de ganapán que contrastan con el ningún valor de la obra de esta Academia y el descrédito sobre los historiadores españoles.

Gonzalo Anes, un viejo inútil

Solución. Aparte de prohibir que ningún catedrático o docente de la Universidad española pertenezca a la Asociación para Delinquir llamada Opus Dei -y despedir ipso facto a los que estean en ella-  El Ministerio debe obligar y exigir que todos los miembros de las Academias estén en activo Y NINGUNO PUEDE ESTAR JUBILADO.

Fuera con estos vejertos inútiles, malignos y superados falangistas todos ellos.  Paso a la juventud y apartar a esta mara de prostáticos, enfermos y ancianos.  Que se vayan al Club de los Caídos  –de los que se les cae la polla y no se les levanta ni con Viagra.

De todas las Academias oficiales, eh.  Incluyendo la Real Academia de la Lengua: nadie pueda ser miembro activo de ninguna Academia si tiene más de 66 años.

Alguno me dirá que no se puede prescindir del talento nacional simplemente por ser viejos y fascistas

¿Qué talento, lo qué?

quango Por no tener el castellano no tiene ni palabras para designar las cosas suyas.  Un  quango es una Cuasi-non governmental organisation, o sea una estructura a caballo entre lo público y lo privado, pero que se mantiene de fondos públicos que administra para que estos cerdos falangistas metan bien los hocicos en la zolle.

Representantes del exilio español, contra el ‘Diccionario Biográfico’

La Entesa Catalana de Progrés pide las comparecencias del ministro de Educación y del autor de la entrada sobre Franco

En esta carta al ministro de Educación, se menciona expresamente al historiador y académico Luis Suárez Fernández, (86 años, menuda pieza) de quien dicen que está «vinculado a la Fundación Francisco Franco, es Presidente de la Hermandad del Valle de los Caídos y miembro del Opus Dei y ha sido el encargado de escribir sin rigor histórico la biografía del dictador Francisco Franco, a quien en ningún momento define como un militar sublevado contra el Gobierno legítimo de la II República o como un sangriento dictador, responsable de centenares de miles de asesinatos y desapariciones», reza la misiva.

MUESTRA DE FLORES DE ESTOS CAPULLOS

– Escrivá de Balaguer, Josemaría. No hay duda de que el biógrafo cree en Dios. Así cuenta cómo toma el fundador del Opus Dei, nacido en Barbastro en 1902 y fallecido en Roma en 1975, la decisión de hacerse sacerdote: «Un día de las Navidades de 1917 a 1918 vio, impresas en la nieve, las huellas de un carmelita descalzo: provocaron en él una fuerte conmoción interior, que le llevó a intensificar su vida espiritual. Al sentir esos primeros presagios de una llamada divina, tomó la decisión de hacerse sacerdote…».

Cada paso de Escrivá tiene un origen ultraterrenal que el historiador describe con la misma naturalidad que si fuera una llamada de teléfono.

«El 14 de febrero de 1930, mientras celebraba la santa misa, Dios le hizo entender que el Opus Dei estaba dirigido también a las mujeres». Y sigue: «El 14 de febrero de 1943, mientras celebraba la santa misa, el Señor le hizo ver al padre Escrivá la solución jurídica que iba a permitir la ordenación de sacerdotes a título del Opus Dei: la Sociedad Estatal de la Santa Cruz».

¿Quién escribe esta reseña? También Luis Suárez, académico, especialista en Historia Medieval y autor de la biografía de Franco.

– Asensio Cabanillas, Carlos. Militar que apoyó el golpe de Estado. Su reseña es una sucesión de éxitos militares durante la Guerra Civil frente a los republicanos, que siempre son citados como «el enemigo». Escribe el texto José Martín Brocos Fernández, profesor de la Universidad San Pablo-CEU (del Opus Dei), que cuenta algunos hechos como si estuviera alineado en un bando: «El 17 de julio con las fuerzas a sus órdenes tomó parte, según reza su hoja de servicios, ‘en el Glorioso Alzamiento Militar, Salvador de España’. El día 5 ocupó Santos de Maimona, donde fue derrotada una columna enemiga formada por todas las fuerzas militares de Badajoz, el 7 continuó la marcha hacia Mérida ocupando Almendralejo, donde permaneció normalizando la vida ciudadana [….]». La «normalización» a la que se refiere el biógrafo consistió en lo siguiente, según detalla el historiador Paul Preston en El holocausto español: «De acuerdo con los informes de la prensa, más de mil personas (de ellas 100 mujeres) fueron fusiladas en esta localidad maldita. Antes de los fusilamientos, a muchas mujeres las violaron y a otras les raparon la cabeza y les obligaron a beber aceite de ricino. A los hombres les daban a elegir: a Rusia o a la Legión. Rusia significaba ejecución». Asensio, que participó en una de las columnas de la muerte de Franco, acabaría siendo ministro del Ejército y jefe de la Casa Militar de Franco, del que era amigo personal según el biógrafo.

– Asensio Torrado, José. También militar, pero fiel al Gobierno de la República. Su reseña es también obra de José Martín Brocos Fernández. Desaparece el tono glorificador que emplea en el caso anterior y escribe con un tono distanciado.

«Del 5 al 8 de septiembre, con gran cantidad de efectivos y fuerte apoyo de la aviación, lanza un durísimo contraataque contra Talavera de la Reina, pero no logra sobrepasar las líneas defensivas de Asensio Cabanillas […]. Sus fuerzas son ampliamente derrotadas no logrando frenar el imparable avance de las fuerzas nacionales». Las fuerzas nacionales no son en ningún momento el «enemigo». Según Brocos, sufrió una campaña de descrédito «montada por los comunistas, en la que pertinazmente la Pasionaria y el embajador Rosenberg pedían su destitución».

El colofón no es precisamente a mayor gloria del personaje. «…el propio general Franco lo cataloga como inteligente y siente la milicia, aunque sin el menor ideal fuera de su estómago estando convencido de que su adscripción a la República fue por razones geográficas, únicamente porque el Alzamiento le cogió en zona roja, afirmando que en el transcurso de la guerra le envió cartas ofreciéndose para colaborar con el Estado Mayor».

– Altolaguirre Altolaguirre, Santiago. Este trinitario, beatificado por el Vaticano en 2007, fue uno de los religiosos asesinados en zona roja. María Encarnación González Rodríguez escribe una reseña en la que no ahorra detalles sobre la crueldad de su muerte.

«Les llevaron al templo y comenzaron a atormentarles, atándoles fuertemente por las muñecas y por los brazos, hasta dejarles en actitud orante. Entre tanto, les golpean con las culatas de los fusiles. Les introdujeron entre las uñas de las manos astillitas de madera arrancadas del piso de la iglesia, después simularon un disparo, los colgaron del techo… Así, se sucedieron los tormentos, hasta que les dejaron en un estado muy angustioso». El religioso fue asesinado el 26 de julio en Villanueva del Arzobispo (Jaén).

N.B. Tengo que advertir al lector que este fantástico relato sobre la muerte de este cura y otros similares fueron pergeñados por unos bromistas estrafalarios, que escribían todos los disparates que se les ocurrían mientras se revolcaban de risa, en este plan:

«Frente a la tapia, regada con la sangre de tantos héroes cristianos,  el sacerdote sigue bendiciendo a sus enemigos -perdónalos señor, porque no saben lo que hacen.  Una cerrada descarga da por el suelo con él pero se levanta y hace la señal de la cruz instando a sus verdugos a la concordia cristiana y el perdón. Nueva descarga y milagrosamente se levanta tambaleando y dirigiendo al cielo sus miradas, hasta que una postrer descarga pone fin a su agonía.»

Luego los curas juntaban estos inventos y se los mandaron al Papa, para que elevara a los altares a estas víctimas lamentables siempre.

Fuera los ancianos falangistas enquistados en estas Academias y que entren personas jóvenes y nuevas que refresquen las arterias calcificadas de la intelligentsia española.  Estos vejertos lamentables que se vayan a jugar al dominó al Cottolengo que es donde tienen que estar. Poner el límite de edad en 66 años, agradecerles los servicios prestados y fuera con ellos.

Es cosa vana, querer que tenga yo respeto a canas.

Príncipe Segismundo

 

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Por Armando

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