Argentina protegió a 40.000 nazis y así le fue

Estaba terminando yo de leer A Quiet Flame, una novela de Philip Kerr y leo en el País/Madrid que la publican en español con el título Una llama pálida.

Me parece que no les va a gustar mucho en Argentina.

Corre el año 1950 y Bernie Gunther, detective alemán que sobrevivió a la Segunda Guerra mundial, desembarca en Buenos Aires junto con el exterminador de judíos Adolf Eichman y el Sturmfürer Herbert Kuhlmann, comandante de la 12ª división panzer de las SS Hitlerjugend. Huyen de la Europa devastada por la guerra, gracias a la complicidad de Perón con la ODESSA, la organización nazi que los transportaba a países que los protegían.

Gunther había fracasado en Berlín antes de la ascensión de Hitler en aclarar varios casos de asesinato y mutilación de niñas.  En Buenos Aires el jefe de policía lo contrata para investigar entre la comunidad de nazis refugiados, pues varios casos similares han ocurrido y desapareció una joven de origen alemán.

En la retorcida trama (basada en hechos históricamente ciertos), que implica a los Perón, a banqueros nazis en Argentina apretados por Perón para quitarles la fortuna de las SS (históricamente cierto: se la quitó y los asesinó), a las aficiones menoreras de Perón, a militares nazis como Skorzeny (que había liberado a Mussolini de su prisión italiana en la montaña), torturas argentinas, abortos de polvos perdidos de Perón, asesinatos de comunistas tirándolos desde un avión al Río de la (Poca) Plata, Gunther descubre un terrible secreto: campos de exterminio de judíos desaparecidos en Argentina para eliminar su inmigración, la famosa Directiva 11, firmada por el Ministro José María Cantilo, 12 julio 1938: decenas de miles de judíos habrían sido gaseados y hechos desaparecer por el General SS Hans Kammler que continuó en Argentina su lamentable carrera -por cierto, Kammler nunca ha sido encontrado.

Gunther soluciona estos misterios y se va al Uruguay antes que los argentinos decidan que ya sabe demasiado y los muertos no hablan. Hay una despedida de una bella judía que lo acompañó en sus investigaciones, un momento estudiadamente anti-Casablanca: la bella no huye a Montevideo con él.  Es de pensar que Kerr, siguiendo el modelo miserabilista de la literatura inglesa no le quiso dar un happy end.

—————————————-

Kerr tiene varias novelas buenas y otras no tan buenas.  Bernie Gunther es el muchachito de varias de ellas, ambientadas en el Berlín de entreguerras, y son entretenidas, un ambiente muy logrado e interesantes.

La mejor de las novelas de Kerr probablemente sea  A philosophical investigation, un techno-thriller ambientado en un próximo futuro.

——————————–

ODESSA Organisation der ehemaligen SSAngehörigen, “Organización de los antiguos miembros de la SS)

Uki Goñi, investigador de los nazis en Argentina

Por Armando

Un comentario en «A Quiet Flame, Una Llama Pálida»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.