Intendentes de Montevideo
Sala Primera de lo Cultural Escultórico
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Vistas las graves diligencias incoadas de oficio por este juzgado contra los tres sucesivos Sres. Intendentes de Montevideo, Dr. Tabaré Vázquez, Arq. Javier Arana y Dr. Ehrlich, que ha sido probado y así declaro como:

HECHOS PROBADOS
1.- Que en una de las principales plazas de Montevideo, colindante con la principal avenida 18 de Julio, se ha instalado una escultura que representa una feroz matanza entre seres humanos, popularmente conocida como El Entrevero. Item plus: que la excesiva naturalidad y realismo con que los hechos de sangre son representados agrava la infracción.

2.- Examinada in situ la pieza escultórica de marras, se constatan múltiples y graves infracciones al código penal, a destacar: homicidios culposos, mutilación y heridas graves con armas blancas, estragos, y violencia contra las personas y los animales de la especie caballar. Item más: Que estos delitos múltiples representados ocurren en descampado y sin testigos de cargo, agravante por poner a sus ejecutores a salvo de la acción de la justicia.

3.- Que esta escultura puede ser libremente vista, y se constata que lo es, por menores de edad, señoras embarazadas y personas adultas sin criterio formado. Item mas: Que la observación de crímenes en lugar público puede conducir a la imitación de estas infracciones a las leyes por un fenómeno social bien conocido. Item plus: Que el número de estragos, violencia contra las personas y los bienes, crímenes y homicidios en la ciudad de Montevideo se ha elevado notoriamente desde que esta escultura se inauguró.

4.- Que esta escultura por su tema y por su situación destacada en la principal avenida de la capital se constituye en un elogio de los estragos de las guerras civiles que ensombrecieron la vida del país en el siglo xix. Item mas: Que su instalación en lugar destacado tuvo lugar por gobiernos civiles, pero insensibles, y no por la administración militar. Item plus: Que la exhibición exaltada del vicio, del crímen y del delito en lugar público no constituye virtud y es contraria a las leyes, a la educación de los menores y de la ciudadanía, y un atentado contra el buen gusto.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
Los hechos probados constituyen un grave delito de canonización de la violencia, exhibición pública de crímenes y homicidios y exaltación de la guerra civil, del odio, de la ira y la venganza. No es menoscabo del derecho del artista a representar lo que quiera, pero la sociedad tiene derecho a exigir que no se le insensibilice contra la ley y el orden público por la continua visión del delito y de la furia fiera, y su exhibición pública sí puede ser controlada por los criterios de oportunidad y ajustarse al bien común.
Manifestamos nuestra sorpresa porque las maestras uruguayas, tan sensibles al bienestar de los menores a su cargo, no hayan manifestado ninguna oposición ante la instalación de estas figuras trabadas en pelea iracunda y mortal, lo que debemos amargamente atribuirlo al efecto moral disolvente de las inicuas enseñanzas de los profesores de historia, cuya función históricamente es la de mandar a los jóvenes a las trincheras, para lo que adoctrinan a la confiada ciudadanía en la exaltación de la violencia.

Es de destacar que éste es el ejemplo más grave de estatuaria violenta en la ciudad de Montevideo, pero el más somero paseo por calles, plazas y rambla constata la abrumadora presencia de estatuas de matahombres, severos oficiales sentados en caballo de bronce, siempre con sable sajador al costado. La familiaridad de la ciudadanía no le deja advertir que el sable no es instrumento de trabajo, que su función propia y única es matar personas -incluso civiles desarmados, ha ocurrido debemos decirlo con tristeza- y que estas exaltaciones de líderes que lograron su encumbramiento sobre una montaña de cadáveres de sus compatriotas debe ser rechazada por un espíritu moderno y sensible al dolor y la tragedia de la guerra. ¿Nos extrañaremos de las dictaduras militares, cuando cualquier estudiante de la Escuela Militar constata que el ejercicio de la violencia conduce a ser celebrado con estatua de bronce en viril ademán, sable en mano y a caballo y así ser admirado eternamente? Me sorprende que hayan sido tan pocos.

Un amicus curiae consultado por el tribunal en calidad de experto manifestó que cultos visitantes extranjeros que paseó por Montevideo le elogiaron la abundancia y realismo de estas estatuas. Interrogado habilmente por el tribunal si en esos países, como ser la Alemania, la Francia o España, si en ellos hay levantadas estatuas en lugar público que representan a niños judíos tirados a hornos, o Borbones en curso de ser decapitados en la guillotina, o filas de obreros fusilados por los franquistas -o de sacerdotes degollados por los rojos, todo hay que decirlo- entre infinitos hechos de sangre y crueldad ocurridos en la Europa, -como es bien notorio- nuestro amicus tuvo que reconocer que no existen, o no se conocen esas estatuas, y que a lo sumo pinturas o fotografías los representan pero se exhiben en museos, y no en todos, y aunque de libre acceso sólo son vistas por quien quiere verlas.
Este tribunal concluyó que esos extranjeros cultos no tolerarían este tipo de estatuaria en su país, pero con desdén hacia los nuestros y que llaman países tercermundistas, encuentran perfecto que se levanten aquí, como cosa esperable en países de gente cruel y bárbara, así nos ven y quieren que seamos para su cochino regodeo e hipócrita satisfacción e incluso vendernos armas para que nos aniquilemos con furia unos a otros, ya que en el pacífico Uruguay no se fabrican ni fusiles ni cartuchos, ni siquiera sables.

ACUERDO
Que debo condenar y condeno a la Intendencia de Montevideo y a los tres intendentes nominados, como autores del delito muy grave de canonización de la violencia, y del delito menos grave de estolidez municipal, a la pena de transportar la escultura objeto de autos a los altos campos de Masoller, escenario de la última guerra civil e instalarla ahí.
Otrosí digo: que las maestras llevarán para hacer compañía a esta estatua, alguna de las de D. José Batlle y Ordóñez, demasiado abundantes en Montevideo, ya que en el mismo escenario de Masoller ese feroz Presidente acabó aquella guerra no por el diálogo político y el abrazo entre hermanos, sino a tiros de las ametralladoras que compró en Europa.

Así lo ordeno y mando, y será justicia

Ldo. Armando Gascón

Contra esta resolución cabe interponer recurso de apelación en el plazo de cinco días hábiles ante el juzgado digital de segunda instancia: www.armandobronca.com

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Por Armando

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