Me llamaba la atención el diferente tratamiento de la noticia de la debacle en Hungría en la prensa española -asustada- y en la internacional, muy indiferente.
Hay 1.137 millones de razones para ello.
Los 1.137 millones de euros de exposición de los bancos españoles -el Santander y el BBVA- a esta deuda imposible de cobrar.

Hasta ahora la reacción de los países ante este problema era tirar dinero público, pero Kazajstán ha dado el ejemplo obligando a los bancos a absorber las pérdidas de su mala gestión, o del clima económico regresivo.
Si Hungría declara la bancarrota, el default, vamos a saber que
Botín es a botón
como cojín es a X.

Francamente se lo tienen merecido con creces.

Por Armando

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