Yo leo en algunos diarios argentinos, o bonaerenses más bien, y en las cartas y correos ahí, elogios desmesurados y muy equivocados del Uruguay.
Dejando de lado que Uruguay obra correctamente en el caso de la papelera, porque es su derecho y lo de algunos argentinos es una agresión, también dicen como que Uruguay va camino a un gran futuro, y como que ellos, los argentinos, van al desastre.
Algunos llegan a decir que en Uruguay, a diferencia de Argentina, hay Justicia, no hay delitos o al menos el que la hace la paga. Que el gobierno Uruguayo lo hace bien y que Uruguay, en fin, tiene un buen presente y gran futuro.

Yo no soy ningún amante de los argentinos, pero las cosas como son: comparar a la Argentina con Uruguay, es como comparar a dios con los gitanos, y que no se me ofendan los gitanos.
Uruguay está tan bien, que anualmente huyen desesperados 20.000 uruguayos, a EE.UU. y España si pueden, a la Argentina si les dejan y a donde les dejen poner pata en tierra. En el consulado español hay cola para huir de Tabaré Vázquez. Yo conozco jóvenes titulados que al otro día de recibirse y votar al Frente Amplio, huyeron a España.
Seguramente votaron a esos a ver si su país reventaba de una puta vez, total, ellos ya estaban salvados.

Argentina es un país industrial, Uruguay no. Uruguay está habitado por oficinistas y pastores, que la fantasía quiere llamar gauchos.
En cuanto a ñoquis, ahí se van unos con otros y si la corrupción es menor en Uruguay, es porque hay menos que robar, y los desfalcos impunes están a la orden del día.
Este gobierno comunista mete «el mano» en la lata, más que los anteriores o digamos igual y lo mismo, para que no se hagan los ofendidos.
La criminalidad campa impune por sus calles y los menores vagan, desatendidos por una inicua Ley del Menor, invento de los incompetentes del gobierno del FA.
Nadie tiene un peso, y encima le meten la mano en el bolsillo para mantener parásitos funcionarios que ni se molestan en ir a trabajar.
La pobreza es peor o igual que antes, quizás aliviada algo la pobreza extrema por los graciosos subsidios del gobierno en el Plan de Emergencia, que se parece a los planes de Duhalde, como una limosnita a otra.
A cambio el empobrecimiento del trabajador asalariado es mayor, el desabastecimiento de alimentos extremo.
Una profesora de secundaria (liceo estatal) tomarse una cocacola y una porción de pizza es una fiesta. Comprarse laca de uñas, un gasto extraordinario.
En ese plan. Dentro de poco las uruguayas que trabajan no se van a poder comprar ni bombachas, les va a pasar como en Cuba, que se diferencian las galoperas de las mujeres decentes, que las decentes no llevan bombachas: sólo las putas se lo pueden permitir.
Huelgas, hacen más que días tiene el calendario.
Y la fauna política, es de zoológico. Hay hasta diputados maoistas, que no los hay en China comunista.

A pesar de todo, no hay derecho a que los prepotentes políticos argentinos los estrangulen. Argentina no entiende que está peleada con todo el mundo y no la quiere nadie.
Un país grande y con enemigos que pretende debilitar a un vecino pequeño, lo único que consigue es debilitarse él mismo.

Por Armando

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