Si Chávez le quita su apoyo a Cuba, la isla se hunde en el Océano como la mítica Atlántida

Fidel Castro y su gobierno disciplinadamente, se han puesto del lado de Chávez en la discusión sobre la conferencia en Chile.
Conferencia, por cierto, en que fue la ponencia de España sobre acciones positivas en el marco de políticas hidráulicas lo que importa, más allá de los intentos chabacanos del enfermo Chávez por ser el muerto de todos los entierros.
Res non verba: es decir, que las vacas no hablan y Chávez se debería de callar y Fidel, callado, está mucho más guapo.

España, con Franco y desde siempre, y con Felipe, y con Aznar incluso, y con Zapatero por supuesto, es el mejor amigo de Cuba, su más leal socio de negocios a pesar de los golpes de timón y deslealtades cubanas. Las empresas petroleras españolas han buscado y encontrado petróleo en Cuba, trabajan (verbo poco conjugado en América Latina) en el modesto pero útil sector turístico en Cuba y en muchas otras áreas. Esto incluso ha traído problemas a España con los exiliados cubanos en Miami -si están exiliados, es porque Cuba algo malo les habrá hecho: de exilios yo sé bastante- neutralizados por la hábil y callada diplomacia española, muy alejada de actitudes histriónicas.

Cuando existía la Unión Soviética y el mal llamado comunismo -socialismo real, lo llamaban algunos- Cuba mamaba de la URSS de manera desvergonzada. Eran los tiempos en que el General Vernon Walters ironizaba que «Cuba es el país más grande del mundo. Tiene a la gente en Miami, el ejército en Angola y el gobierno en Moscú»-
Se acabó la URSS, y se murió Brezhnev, y Andropov, y Mao y hasta Johnson, y Vernon Walters y Pinochet se murieron: Este Fidel es que los entierra a todos, justo él dando ejemplo de vida higiénica.

Pero se les acabó el chollo, ya los cubanos no pudieron seguir engañando a los rusos como antes y se tuvieron que poner a trabajar.
Aunque resistieron bien la tentación de laburar. Es el único país del mundo que ha descubierto cómo vivir sin trabajar, siempre encuentran alguno que engañar.
(Estoy seguro que si cae el Régimen los cubanos tratarán de ver si pueden mamar de los EE.UU. Algún cuento se les ocurrirá con tal de no dar un palo al agua).

Yo en cierta forma y a regañadientes los admiro a los cubanos. Esto de tener que trabajar para vivir, yo si encuentro al inventor del laburo, lo fajo, no te quepa duda.
«Laburo, laboro, labour», qué palabras extranjeras engañosas que se derivan de cavar la tierra. Trabajo, en castellano, viene del latín tripalium, que era un látigo de muchas correas, con plomo en las puntas. Con el tripalium azotaban los romanos a nuestros antepasados ibéricos para ‘estimularlos’ a la tarea.
Fijate que, ocho horas al día es lo único que se puede hacer, trabajar. No se puede comer ocho horas por día, ni follar ocho horas por día, ni correr, o nadar o jugar al fútbol ocho horas al día. Ocho horas al día, lo único que se hace es trabajar. Así que no me extraña que los cubanos se pongan de rodillas con Chávez, para que les regale petróleo y no trabajar, y que los rioplatenses se la mamen a sus políticos para conseguir un puestito de ñoqui.

Desgraciadamente en Europa no podemos vivir sin trabajar, como vosotros, así que esta amenaza de Fidel, de que Chávez «jamás olvida las frases que directamente escucha de sus interlocutores», nos suda la polla, Fidel. Para que lo leas en español.

¡ Fidel, mira cómo tiemblo !

Por Armando

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.